Asamblea de la Conferencia Episcopal del Uruguay
ABRIL DE 2004

Conferencia Episcopal del Uruguay - Asambleas ANUALES del Episcopado 

Acentuación Pastoral para el 2004

Como hilo conductor de diversas actividades y programas de educación en la fe, los Obispos han propuesto La Palabra de Dios. Es, en efecto, la “palabra” la que llama y convoca. Los cristianos, más que pertenecer a la “religión del libro” como a veces se la clasifica en la historia de las religiones, se definen como “oyentes de la Palabra”.

Se profundizará en el próximo año el acceso, comprensión y lectura asidua de la Biblia, de manera que impregne toda la vida de la comunidad.

 

Con las incorporaciones  del flamante Obispo Auxiliar de Montevideo, Mons. Martín Pérez Scremini, y del Obispo designado para la Diócesis de Minas, Mons. Francisco Barbosa; con un mensaje para el Día de los Trabajadores y un comunicado final en que se pasa revista a la coyuntura pastoral y social, incluido el tema del aborto,  culminó hoy la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal del Uruguay.  

Conferencia Episcopal Uruguaya

Los temas abordados:

1- Bienvenida a dos nuevos Obispos

Los Obispos de las diez diócesis del Uruguay, reunidos en Asamblea en Florida del 21 al 27 de abril, incorporaron a dos nuevos integrantes a la Asamblea: Mons. Francisco Barbosa, quien será ordenado el 8 de mayo como nuevo Obispo de la Diócesis de Minas y Mons. Martín Pérez Scremini, nuevo Obispo Auxiliar para la Arquidiócesis de Montevideo. El domingo 25, los Obispos concelebraron en la Misa de ordenación episcopal de Mons. Pérez Scremini, en la Catedral de Montevideo. En esta reunión, se confió a Mons. Barbosa la Coordinación Nacional de la Pastoral de Conjunto y a Mons. Pérez Scremini la Comisión Nacional del Clero.

2. Análisis de la coyuntura eclesial y social

Los Obispos valoraron la difusión del Documento “Católicos, Sociedad, Política” con orientaciones para las responsabilidades de los laicos cristianos en este año electoral.

En coincidencia con la necesidad de descentralización del país, se promueve el estudio de la regionalización de la tarea pastoral de la Iglesia atendiendo a las diversidades culturales, sociales, económicas y geográficas.

En relación con la problemática del aborto, replanteada por la ley actualmente a estudio del Senado, se considera la promoción de respuestas positivas a favor de la vida:

  • Una sana educación de la sexualidad para el amor y la familia, que requiere orientaciones adecuadas y formación de los educadores.

  • El apoyo humano, solidario y económico a la mujer embarazada y a la madre adolescente a través de padrinazgos y asignaciones especiales.

  • Una flexibilización de los procedimientos que faciliten las adopciones.

  • La búsqueda de caminos alternativos a la privación de libertad para penar los casos de aborto.

Se preparó un mensaje con motivo del próximo 1° de mayo, Día de los Trabajadores.

3-Visita del Señor Nuncio

El representante del Papa en Uruguay, Mons. Januzs Bolonek, entregó a cada Obispo el nuevo Directorio, con orientaciones para el ministerio pastoral de los obispos y agradeció la colecta realizada en las comunidades de nuestro país a favor de la Iglesia en Palestina que hoy atraviesa por una dificilísima situación.

4- Participación en encuentros continentales

  • Se estudió la participación de nuestra Iglesia en la 5ª Conferencia Plenaria del Episcopado de América Latina que se preparará durante los próximos dos años.

  • Se propuso el envío de una delegación al Congreso Eucarístico Internacional a realizarse en Guadalajara en octubre de este año.

5- Primer Foro Nacional de Asociaciones y Movimientos Laicales

Para el próximo 15 de mayo se anuncia el encuentro comunitario y festivo de los laicos organizados en más de 60 asociaciones y movimientos para crear una red de comunicación que permita aunar esfuerzos para la tarea evangelizadora en todo el país.

6-Página web: www.iglesiacatolica.org.uy

Los Obispos consideraron los medios para actualizar permanentemente y difundir el uso de la página web como herramienta de comunicación amplia.

Florida, 27 de abril de 2004

 

Saludo de los Obispos uruguayos  en el Día de los Trabajadores

Conferencia Episcopal Uruguaya

Los Obispos del Uruguay, en este 1º de mayo, saludamos a todos los trabajadores de nuestra Patria: hombres y mujeres de la ciudad y del campo.

Como creyentes valoramos el trabajo, en sus diversas formas, como uno de los medios principales que la persona posee para realizarse como imagen de Dios Creador.

Por medio del trabajo, la persona no sólo se perfecciona a sí misma, sino que además puede formar y sostener a su familia y contribuir a la mejora de la sociedad en la que vive.

Reafirmamos que trabajar es un derecho humano fundamental. Por eso, lamentamos la herida a la dignidad humana que constituye el hecho de no tener trabajo o de recibir por él una remuneración injusta. Reiteramos que el desempleo es un problema humano y ético antes que económico, porque no sólo priva del pan en la mesa familiar sino porque degrada a la persona.

Alertamos sobre dos formas muy dolorosas de disminución del trabajo nacional: la emigración de miles de jóvenes al exterior, y la desaparición de numerosas familias rurales productoras. Es preciso que se establezcan políticas de Estado para revertir esas trágicas hemorragias sociales.

Necesitamos esforzarnos todos por lograr un país y una región en los que se promuevan fuentes de trabajo productivo y se ofrezcan perspectivas laborales estables para todos, de modo que el derecho al trabajo pueda satisfacerse.

Si bien toda emergencia social tiene que ser atendida en lo inmediato, es necesario superar programas sociales meramente asistencialistas y apuntar a las transformaciones de fondo que la sociedad necesita.

Alientan esta esperanza los múltiples emprendimientos de economía de tipo solidario en los que hombres y mujeres se unen para implementar pequeñas y medianas empresas que muestran que es posible salir adelante aunando esfuerzos.

Es también un signo alentador la reactivación del sector productivo; pero la lección dolorosa de la crisis que vamos atravesando puede ayudarnos a no caer en el engañoso espejismo del consumismo y a no olvidar el deber de la justicia social que fortalece una democracia estable.

En este día, al que la Iglesia se une celebrando la fiesta de San José Obrero, deseamos que las manos solidarias de Jesucristo Resucitado, que en su vida terrena experimentó las alegrías y cansancios del trabajo, iluminen y alimenten las esperanzas de todos los trabajadores del Uruguay.

Florida, 27 de abril de 2004

Los Obispos del Uruguay

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