vineta HOY (25 de agosto) LOS OBISPOS PRESIDIRÁN MISAS POR LA PATRIA Y AL MEDIODÍA REPICARÁN LAS CAMPANAS EN LAS CATEDRALES E IGLESIAS

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La Iglesia Católica en el Bicentenario de la nación oriental Iglesia católica y Valores

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vineta El Papa presidirá misa por Bicentenario de países latinoamericanos

DESCARGA EL MENSAJE DE LOS OBISPOS CON MOTIVO DEL BICENTENARIO DEL PROCESO DE EMANCIPACIÓN ORIENTAL

 

Mons. Nicolás Cotugno participará de Misa del Papa por América Latina en la Santa Sede 

El Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno participará, junto a cardenales y obispos de Latinoamérica, de la Misa que el 12 de diciembre, en la Basílica de San Pedro, presidirá el Papa Benedicto XVI para celebrar la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe.

 

La Misa, organizada por la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), recordará también el Bicentenario de la Independencia de los países latinoamericanos y contará con la presencia del Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez (Santo Domingo); Cardenal Norberto Rivera Carrera (México); Cardenal Jaime Ortega y Alamino (La Habana); Cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga (Honduras); Cardenal Juan Luis Cipriani (Lima); Cardenal Raymundo Damasceno Assis (Brasil) y el Cardenal Francisco Javier Errázuriz (Chile).

También participarán en el evento Mons. Nicolás Cotugno (Uruguay); Mons.Pastor Cuquejo (Paraguay); Mons. Víctor Sánchez (México), Mons. Andrés Stanovnik (Argentina) y Mons. José Luis Lacunza (Panamá). En la Misa la Conferencia Episcopal Española también contará con la presencia de representantes de Sevilla y Segovia.

 

Según el comunicado de la CAL, presidida por el Cardenal Marc Ouellet, "con esta liturgia en la Basílica vaticana, la Santa Sede participa en las muy diversas conmemoraciones y celebraciones que se están sucediendo en casi todos los países latinoamericanos, ofreciendo además su propia contribución original como mirada católica a los procesos de independencia y al legado de cuestiones y desafíos que se han vivido desde entonces".

 

También estarán presentes algunos Ministros de gobierno y personalidades públicas y académicas de diversos países latinoamericanos. Asistirá todo el Cuerpo Diplomático de los países latinoamericanos acreditados ante la Santa Sede y representaciones diplomáticas de España, Portugal, Estados Unidos y Canadá.

 

La Celebración Eucarística será concelebrada a las 17:30 hs por  el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano; el Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos; el Cardenal Norberto Rivera, quien representará al mundo hispanoamerican;o y el Cardenal Raymundo Damasceno, por el mundo lusoamericano.

 

Antes de la Misa, dos jóvenes por cada país latinoamericano, escogidos por las respectivas Embajadas ante la Santa Sede, ingresarán con sus respectivas banderas nacionales por la nave central de San Pedro y después de un breve saludo de homenaje a la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe colocada a los pies del altar, se colocarán al costado y detrás del altar de la cátedra durante toda la celebración.

 

Al comienzo de la ceremonia el Cardenal Ouellet, en su calidad de Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, dirigirá unas palabras de saludo, homenaje y gratitud al Santo Padre.

 

Las oraciones y cantos de la Santa Misa serán en español y portugués, mientras que un coro invitado especialmente para esta ocasión se alternará con el Coro de la Capilla Sixtina.

 

Radio Vaticana trasmitirá en directo la ceremonia en seis lenguas y el Centro Televisivo Vaticano trasmitirá directamente la Santa Misa en varios países latinoamericanos.

 

Fuente: ACI/EWTN Noticias, miércoles 7

Monseñor Cotugno participará en Misa que
celebrará el Papa por el Bicentenario

 

El Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno, viajará en estos días a Roma para estar presente en la Misa que presidirá el 12 de diciembre el Papa Benedicto XVI, con motivo del Bicentenario de los pueblos latinoamericanos .

 

El Santo Padre acogió la propuesta realizada por la Pontificia Comisión para America Latina para presidir una solemne celebración eucarística en la Basílica de San Pedro con motivo del Bicentenario de los países latinoamericanos.  

 

La celebración tendrá lugar el 12 de diciembre próximo, Festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América Latina, a las 17:30 hs, en la Basílica de San Pedro y se prevé la asistencia de la Curia Romana, el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede y ante el Gobierno Italiano, los sacerdotes latinoamericanos que estudian en Roma, las religiosas y religiosos latinoamericanos residentes en Roma de las distintas Ordenes y Congregaciones, y significativas personalidades públicas procedentes expresamente de América Latina.

 

La invitación a participar en la Santa Misa se extiende a todos los romanos y peregrinos, interesados en unirse a esta celebración.

PANEL “IGLESIA Y DERECHOS HUMANOS”

 

Jueves 24 de noviembre, a las 19:00 hs, en la Sala Francisco Bauzá

 

 

En el marco del Ciclo “La Iglesia Católica en el Bicentenario de la nación oriental” organizado por la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU) y la Universidad Católica del Uruguay (UCU), el jueves 24 de noviembre tendrá lugar el panel “Iglesia y Derechos Humanos”, cuya apertura estará a cargo del Presidente de la Comisión para los No Creyentes y la Cultura de la CEU, Mons. Pablo Galimberti (Obispo de Salto).

 

En el panel se abordarán los siguientes temas:

 

Educación en Derechos Humanos, a cargo de Fernando Urioste

La defensa de los Derechos Humanos en el gobierno de facto. Un 

  testimonio, por Francisco J. Ottonelli

Cristianismo y libertad de conciencia a cargo de Daniel Radío

 

El panel se desarrollará a las 19 horas, en la Sala Francisco Bauzá.

 

LA IGLESIA EN EL BICENTENARIO

 

En el marco de la celebración de los 200 años del inicio de la revolución de independencia en Uruguay, la Iglesia se propuso organizar una serie de actividades que pongan de relieve el papel de la Iglesia católica en los 200 años de historia del Uruguay como nación, enfatizando los proyectos de futuro y el papel de la Iglesia en la construcción de la sociedad uruguaya. Este será el último panel del ciclo.

 

La conmemoración del bicentenario de los inicios de la revolución oriental es una buena oportunidad para que la Iglesia Católica analice y exponga sus significativos aportes en la consolidación de valores que hacen a la identidad oriental o uruguaya.

 

El proyecto fue instrumentado por la Universidad Católica del Uruguay (UCU) en coordinación con el Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU). La UCU es una obra de la CEU, fundada en 1985, cuya gestión ha sido encomendada a la Compañía de Jesús.

 

El Papa presidirá misa por Bicentenario de países latinoamericanos

El Santo Padre Benedicto XVI presidirá esta eucaristía en la basílica de San Pedro junto a las comunidades de nuestro continente el próximo 12 de diciembre, en el día de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de América. La noticia se ha dado a conocer hoy 12 de octubre en el Vaticano.

La nota de la Pontificia Comisión para América Latina (cuyo Secretario es nuestro compatriota Guzmán Carriquiri) destaca que las conmemoraciones del Bicentenario de la Independencia de los países latinoamericanos han adquirido gran importancia y resonancia, y la Santa Sede desea unirse a estas celebraciones con una iniciativa de especial relevancia.

Es así como el Santo Padre Benedicto XVI acogió, con vivo beneplácito, la propuesta realizada por la Pontificia Comisión para América Latina para presidir una solemne celebración eucarística en la basílica de San Pedro con motivo del Bicentenario de los países latinoamericanos.

Dicha celebración tendrá lugar en una fecha muy significativa, el 12 de diciembre próximo, festividad de Nuestra Senora de Guadalupe, patrona de America Latina, pedagoga de la inculturación de la fe, madre y protectora de sus pueblos, cuya imagen ha estado muy presente, bajo diversas advocaciones, en la devoción popular y también en los ejércitos patrióticos.

La Santa Misa se celebrará a las 17:30 horas locales y a ella están invitados de forma especial toda la Curia Romana, el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede y ante el Gobiemo Italiano, los sacerdotes latinoamericanos que estudian en Roma, las religiosas y religiosos latinoamericanos residentes en Roma de las distintas órdenes y congregaciones, las comunidades de todos los países latinoamericanos que por motivos familiares, laborales u otros habitan en Roma. Para este importante evento se prevé también la presencia de significativas personalidades públicas procedentes expresamente de America Latina.

La invitación a participar en la Santa Misa, presidida por el Santo Padre en la Basílica de San Pedro, no está reservada solo a los latinoamericanos sino que esta abierta a todos los romanos y peregrinos, interesados en unirse a esta celebración.

"Esta iniciativa representa un gesto de exquisita atención, afecto y solidaridad de parte del Santo Padre hacia el pueblo y las naciones del 'Continente de la esperanza' -como ha sido denominado por los pontífices, desde S.S. Paulo VI hasta Benedicto XVI-. Es, sin duda, expresión de la solicitud pastoral con la que el Santo Padre Benedicto XVI abraza a los pueblos en los que ha sido sembrado el Evangelio de Jesucristo, en los que ha madurado sus preciosos frutos, donde está presente el 40% de los bautizados en la Iglesia Católica del mundo entero, unidos en filial devoción a la Santisima Virgen Maria y en fiel comunión de sus iglesias locales con la Sede de Pedro", señala la nota del Dicasterio vaticano.

Agrega que esta iniciativa es signo de la contribución original que la Iglesia Católica ofrece para conmemorar, a la luz de la verdad histórica, este "Bicentenario", a fin de iluminar la actual situación de America Latina y alimentar la esperanza de un futuro de paz y justicia.

Los respectivos billetes de entrada para esta celebración eucarística son gratuitos; se podrán solicitar, con anticipación, a la Prefectura de la Casa Pontificia y ser retirados en los dias previos a la Santa Misa, en el Portón de Bronce.

Uruguay es uno de los países que en este 2011 viene celebrando el Año del Bicentenario.


El 25 de Agosto en Treinta y Tres se oró por la Patria y fue ordenado un nuevo sacerdote para la Diócesis de Melo

 

El pasado 25 de agosto, en la Parroquia San José de Treinta y Tres, coincidieron dos celebraciones, por un lado, la ordenación de un nuevo sacerdote para la Diócesis de Melo, el Diácono colombiano Reynaldo Medina, y una acción de gracias y oración por la Patria al conmemorarse un nuevo aniversario de la declaratoria de la Independencia en el año del Bicentenario.

 

Tras repasar y detallar los pilares fundamentales de la Declaratoria de la Independencia, el Obispo Diocesano, Mons. Heriberto Bodeant, en su homilía destacó que mientras “sigue nuestro camino y nuestra lucha, estamos cada día llamados a tomar decisiones, a ejercer nuestra libertad y a abrazar una bandera”. Puntualizó, en este sentido, que “muchas veces se ha representado a Cristo resucitado saliendo del sepulcro y llevando en las manos una bandera, un estandarte en el que está estampada la cruz. Esa es nuestra bandera de discípulos, de seguidores de Jesús”.

 

Refiriéndose a la coincidencia de la fecha Patria con la ordenación sacerdotal, el Pastor le manifestó a Reynaldo que  “para ti, que has dejado tu Colombia natal para vivir entre nosotros el llamado de Jesús a servirlo en el ministerio sacerdotal, es una invitación a que, sin borrar tu historia y tu cariño por tu tierra, te hagas cada día más nuestro, cada día más ‘oriental’”.

 

Homilía de Mons. Heriberto Bodeant

 

En este año de celebración del Bicentenario del proceso de Emancipación Oriental, esta significativa fecha, que es uno de los jalones más relevantes del largo itinerario del que finalmente surge nuestro Uruguay, nos encuentra reunidos para celebrar una ordenación sacerdotal y orar por la Patria, invocando la intercesión de María, Virgen de los Treinta y Tres Orientales.


El 25 de agosto de 1825, en la Villa de San Fernando de la Florida, la Sala de representantes de la Provincia Oriental, integrada por 14 miembros y presidida por el Pbro. Juan Francisco de Larrobla, cura párroco de Nuestra Señora de Guadalupe y delegado del departamento que hoy se llama Canelones, aprobó tres leyes fundamentales: ley de independencia, ley de unión y ley del pabellón.


Aquella ley de independencia no era una declaración teórica ni abstracta. Era una decidida manifestación de libertad frente al poder imperial que había impuesto con violencia su voluntad a los orientales. Todos recordamos el solemne comienzo:

Declara írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para siempre, todos los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados a los pueblos de la Provincia Oriental.

 

Pero las palabras que siguen nos hacen comprender más aún lo que los orientales vivían, porque nos hablan de “la violencia de la fuerza unida a la perfidia de los intrusos poderes de Portugal y el Brasil que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos, y sujetándole al yugo de un absoluto despotismo desde el año de 1817 hasta el presente de 1825”.  Eran las palabras de los representantes de un pueblo en lucha. Un pueblo en guerra de liberación.


La segunda ley que aprobaron los representantes ha sido objeto de muchos debates e interpretaciones. Se sancionó la unión de la Provincia Oriental con las demás del Río de la Plata. Más allá de lo que sucedió después, importa recordar que esta unión era un ejercicio de soberanía. En las palabras de la ley, se estaba expresando “la libre y espontánea voluntad” de los pueblos de la Banda Oriental.


Dos leyes, dos expresiones de un pueblo que está recuperando su libertad y que quiere ejercerla.  Pero este pueblo que reclama su libertad y que quiere unirse a otros, no renuncia a su identidad.


Esa identidad la expresó en la tercera ley, que estableció un pabellón, la bandera propia. Es la que hoy llamamos la “bandera de los Treinta y Tres”, con sus tres franjas horizontales “celeste, blanca y punzó”.


Una vieja tradición, conservada en la parroquia de Florida, dice que aquel 25 de agosto, los representantes, antes de ir a la Piedra Alta para la lectura solemne de las actas aprobadas, asistieron a la misa y al Te Deum, oficiados ante el altar de la Virgen.

 
La Virgen era aquella pequeña imagen tallada en cedro, llegada desde las misiones jesuíticas entre los guaraníes y que hoy es la patrona del Uruguay: la Virgen de los Treinta y Tres.

Ante ella, los asambleístas se encomendaron al Señor y pusieron en sus manos las graves decisiones que acababan de tomar.


Ante ella: la que por un don inmenso del Padre Dios, fue concebida inmaculada. Inmaculada para ser libre, plenamente libre y disponible para el Señor. “Yo soy la servidora del Señor: hágase en mí según tu palabra”.


Por ese sí de María, por ese “hágase”, entró el hijo de Dios en este mundo.

Jesucristo ha venido a traernos la más profunda liberación que el ser humano haya jamás conocido.

 

“Por medio de su cruz y resurrección, ha realizado nuestra redención que es la liberación en su sentido más profundo, ya que ésta nos ha liberado del mal más radical, es decir, del pecado y del poder de la muerte” (1).

 

Jesucristo ha venido para conducirnos a la vida en abundancia, a la vida en plenitud.

Liberándonos de los poderes que quieren atarnos, sojuzgarnos, encerrarnos en nuestro egoísmo, se hace, él mismo, camino; para que por él lleguemos al Padre y entremos en la Comunión de la Santísima Trinidad, con toda la humanidad reconciliada.

Pero mientras sigue nuestro camino y nuestra lucha, estamos cada día llamados a tomar decisiones, a ejercer nuestra libertad y a abrazar una bandera.

Muchas veces se ha representado a Cristo resucitado saliendo del sepulcro y llevando en las manos una bandera, un estandarte en el que está estampada la cruz. Esa es nuestra bandera de discípulos, de seguidores de Jesús.

Y ahora, en este 25 de agosto, en esta ciudad cuyo nombre recuerda a aquéllos que con su lucha hicieron posible la expresión soberana de los orientales, vamos a participar en la ordenación sacerdotal de José Reinaldo.

José Reinaldo: este marco que tiene tu ordenación nos invita a reflexionar y a contemplar algunos aspectos.


Vas a ser ordenado, dentro de instantes, en esta fiesta patria del Uruguay, en este año del Bicentenario. Para ti, que has dejado tu Colombia natal para vivir entre nosotros el llamado de Jesús a servirlo en el ministerio sacerdotal, es una invitación a que, sin borrar tu historia y tu cariño por tu tierra, te hagas cada día más nuestro, cada día más “oriental”.


Has pedido ser ordenado sacerdote porque has escuchado la voz del Señor, y has respondido libremente. Como aquellos orientales de 1825, como María, estás ejerciendo tu libertad.


Discerniendo y aceptando esa decisión, la Iglesia diocesana te va a recibir como presbítero. Te unes a esta Diócesis de Melo, pueblo de Dios que peregrina en Cerro Largo y Treinta y Tres, para estar al servicio de tus hermanos, ejerciendo el ministerio sacerdotal. Adquieres una nueva identidad, que el mismo Cristo te da, a través de la imposición de manos del Obispo, uniéndote a Él, nuestro buen pastor.


El Señor, que se compadeció de la multitud, te llama a compadecerte de tus hermanos más necesitados, y quiere darte un corazón semejante al suyo.


El Señor, que dejó a sus apóstoles el poder “de atar y desatar”, te hace testigo de su misericordia para que desates a tus hermanos por medio del Sacramento de la Reconciliación.


El Señor, que dio su vida por nosotros, se pone en tus manos para que lo hagas realmente presente en medio de la asamblea y lo entregues como Pan de Vida a la comunidad. Más aún, él quiere que cada día te asimiles más a él, no sólo celebrando diariamente la Eucaristía, sino uniendo cada momento de tu vida a la acción de gracias de Jesús al Padre.

Él Señor, que te ha llamado “amigo”, te asegura ahora: “Yo estaré contigo”. Y para que lo sientas aún más cercano, para que te sientas más unido a Él, te señala a María y te dice: “ahí está tu madre”.

María, Virgen de los Treinta y Tres Orientales, te acompañe en el nuevo camino que hoy emprendes y sea siempre tu consuelo y alegría.


(1) Libertatis Conscientia 3

 

Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/

 

Titulares

 

Mons. Pablo Galimberti: “La Patria es un don y una tarea”

 

Pablo_GalimbertiEl pasado 25 de Agosto, el Obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti, presidió la Eucaristía y el Te Deum de acción de gracias por el Bicentenario del comienzo del proceso de Emancipación Oriental celebrados en la Catedral.

 

En la homilía, el Pastor destacó que “la patria es un don y también una tarea, una responsabilidad para con el conjunto del pueblo que formamos”. “Es por esto que el bicentenario nos llama a reavivar el amor a la patria, con su pasado, para buscar la unidad nacional con el rico aporte de las legítimas diferencias y para comprometernos generosamente con el ‘bien común’ de todos los orientales”, puntualizó.

 

Mons. Galimberti señaló que “en esta ocasión, los creyentes en Dios, también vivimos este amor a la patria, dando gracias a Dios y pidiendo su protección providente, su luz para encontrar los mejores caminos, y su soplo para realizarlos”. “Sin dejar de reconocer errores, pecados y límites, hemos de estar sanamente orgullosos de la patria que recibimos”, destacó. Manifestó que “nuestro camino de emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la justicia social”.

 

El Pastor recalcó que aún “en medio de contraposiciones muy fuertes tanto políticas como ideológicas, sin desconocer los momentos violentos y algunas heridas aún abiertas, se fue construyendo una integración más respetuosa y una unidad superior en la cual todos nos reconocemos cercanos. ‘País de cercanías’ como alguien lo ha llamado”.

 

“Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión de cristianos y ciudadanos orientales. Dice el escritor inglés Chesterton que ‘todas las cosas parecen mejores cuando son vistas como un don’. Esta mirada y esta actitud ayuda a encontrar respuestas a los problemas que siguen presentándose en la convivencia social, como es el tema de la seguridad, los menores de edad infractores, el hacinamiento en las cárceles, la dificultad de transmitir valores en los centros de enseñanza, la mediocridad de algunos programas de la televisión y la fragilidad de tantas familias que no logran la necesaria estabilidad afectiva como para generar espacios de sana convivencia”, precisó el Obispo de Salto. Acotó que “todo esto puede ser analizado y encarado con ánimo tenaz, si cultivamos la gratitud que nos libera de los excesivos personalismos y nos convoca a una tarea donde cada uno aporta sus talentos en la construcción de una patria que ofrezca a cada familia de este suelo oriental una porción de paz, de bienestar y felicidad”.

 

EUCARISTÍA Y TE DEUM DE ACCION DE GRACIAS POR EL BICENTENARIO DEL COMIENZO DEL PROCESO DE EMANCIPACIÓN ORIENTAL

 

Catedral de Salto, 25 de agosto de 2011

 

Palabras del Obispo Diocesano Mons. Pablo Galimberti

 

“Bendice al Señor alma mía, no olvides sus muchos beneficios”, decimos con el Salmista (Sal 103,2) en este día patrio, haciéndonos portavoces del agradecimiento de todo el pueblo oriental.

 

La gratitud es una expresión casi espontánea de quienes nos reconocemos creaturas limitadas, sabiendo que, en definitiva, todo nos ha sido dado, y de esta manera permitimos que en nuestras pequeñas manos sigan actuando las manos de Dios, Padre y Creador del mundo.

 

Esta actitud de agradecimiento es una preciosa enseñanza de las Sagradas Escrituras y sugiere al mismo tiempo una actitud para afrontar la vida, con las alegrías y fatigas de cada jornada. 

 

I) En este Bicentenario del proceso de Emancipación Oriental, la mirada al pasado es ocasión:

--para reafirmar nuestra identidad nacional,

--para considerar el patrimonio que nuestro pueblo ha construido en este tiempo,

--para rescatar nuestros más auténticos valores fundacionales

--y para comprender mejor cómo seguir construyendo nuestra historia en la verdad, la justicia, la libertad y el amo, los cuatro pilares de una paz sólida y duradera.

 

La memoria nutre y es parte substancial de la vida de los pueblos y las personas. Esta memoria nos hace reconocer que la patria la recibimos como un don que nos invita al reconocimiento. La patria  supone una geografía y una historia, una paternidad de nuestros mayores, una maternidad de lengua y cultura, en la cual pueden desarrollarse las personas, las familias y los diferentes grupos.

 

La patria es un don y también una tarea, una responsabilidad para con el conjunto del pueblo que formamos. Es por esto que el bicentenario nos llama a reavivar el amor a la patria, con su pasado, para buscar la unidad nacional con el rico aporte de las legítimas diferencias y para comprometernos generosamente con el “bien común” de todos los orientales.

 

A lo largo de la historia, una mayoría de los orientales reconoce, ya sea por los caminos de la razón como por los de la fe, (“las dos alas del espíritu humano” como las llamó el Beato Juan Pablo II) a Dios Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del Universo, como estaba escrito al inicio de nuestra primera constitución.

 

Por eso, en esta ocasión, los creyentes en Dios, también vivimos este amor a la patria, dando gracias a Dios y pidiendo su protección providente, su luz para encontrar los mejores caminos, y su soplo para realizarlos.

 

Sin dejar de reconocer errores, pecados y límites, hemos de estar sanamente orgullosos de la patria que recibimos. Nuestro camino de emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la justicia social.

 

En medio de contraposiciones muy fuertes tanto políticas como ideológicas, sin desconocer los momentos violentos y algunas heridas aún abiertas, se fue construyendo una integración más respetuosa y una unidad superior en la cual todos nos reconocemos cercanos. “País de cercanías” como alguien lo ha llamado.

 

En los diferentes sectores de la sociedad, el trabajo, la instrucción, la salud, a lo largo del tiempo, se han registrado progresos notorios.

 

Sin una mirada demasiado nostálgica ni con el espejismo de que siempre caminamos por la senda de un progreso positivo y que todo lo nuevo es mejor, nos animamos a una sensata valoración del camino recorrido.

 

 II) En este litoral norte se registra uno de los primeros gritos de emancipación.

Escribe el historiador Mario Cayota que “es casi un símbolo que el primer signo revolucionario en la Banda Oriental no fue, como comúnmente se conoce, el llamado Grito de Asencio, sino el que ha dado en denominarse Grito de Casablanca, de fecha 11 de febrero de 1811, del que fueron protagonistas el cura de Paysandú, Silverio Martínez y su teniente cura, el fraile dominico Ignacio Maestre”.

“…. el levantamiento de Casablanca no fue un acto expreso y puntual, como nos lo relata don Isidoro de María dejando volar su imaginación, sino el comienzo de la rebelión y preparativos para iniciar la revolución. De esta conspiración que se desplegó a lo largo del tiempo, se informó en el sumario ordenado por el comandante José Urquiza en marzo de 1811, a través de varios vecinos que atestiguaron sobre la conducta de estos sacerdotes insurgentes.” (Artigas y su derrota, pág.622)

En cuanto a Santo Domingo de Soriano, el ilustre sacerdote patriota Tomás Javier Gomensoro, fue cura de dicho pueblo y su entusiasmo por la revolución fue de tal magnitud que llegó a escribir en el libro de difuntos de su parroquia:

 

“El día 25 de este mes, expiró en estas provincias del Río de la Plata la tiránica jurisdicción de los virreyes, la dominación despótica de la Península Española y el escandalosos influjo de los españoles….”

La presencia del clero en el movimiento artiguista es una característica muy destacable, como lo afirma el historiador Mario Cayota:

“Ninguna organización ni los integrantes de ninguna corriente filosófica tuvieron en el movimiento artiguista un papel más destacado y activo que el clero. …. La inmensa mayoría de las personalidades que de una u otra manera eran afines al liberalismo fueron hostiles al Prócer, e incluso muchos de ellas lo combatieron. Tampoco las logias que tanta incidencia tuvieron en la emancipación de América, y que en especial en la Argentina jugaron tan importante papel, fueron afines al artiguismo. Por el contrario, lo combatieron enconadamente.” (fin de la cita) (Artigas y su derrota, pág. 609)

 

Quiero mencionar un último dato: es la comprobación que hace el militar portugués Diego de Souza, que persigue a Artigas en el camino del Exodo: Llegué a Paysandú, escribe, y “todo este pueblo se fue con Artigas!”. Hermoso retrato de la generosidad e idealismo de los hijos e hijas de este terruño.

 

Hay dos hechos, en la trayectoria de Artigas, especialmente vinculados a Salto y sus cercanías:

 

El primero es el Exodo del Pueblo Oriental, llamado “redota”, que es la forma gauchesca de “derrota”, pero la expresión se entiende también como derrotero o camino. Su significado último ha sido ampliamente debatido; para algunos fue una huida colectiva, un “gran miedo” que llevó a escapar de la posible venganza de los españoles; para otros significó un monumental acto corporativo de rebeldía, de voluntad de  ser libres a costa de todos los pesares y sacrificios.

 

El 13 de noviembre de 1811 escribió José Artigas: “Síganme cuantos gusten, en la seguridad de que yo jamás cederé”. La columna que atravesó el litoral rumbo al Ayuí sumaba unos 6.000 hombres en armas, seguidos de 846 carruajes con otras 4.435 personas. Pero es opinión general de los historiadores que eran muchos más, hasta un número de 16 mil.

 

El 7 de diciembre cruzan el río Daymán y el 10 de diciembre las familias inician el cruce del río Uruguay, por el Salto chico.

“Cada día miro con admiración –escribía Artigas el 7 de diciembre de 1811 al gobierno de Paraguay- sus rasgos singulares de heroicidad y constancia; unos quemando sus casas y los muebles que no podían conducir; otros, caminando leguas a pie (…); mujeres ancianas, viejos decrépitos, párvulos inocentes acompañan esta marcha, manifestando todos la mayor energía y resignación, en medio de todas las privaciones.” 

 

El segundo es Purificación, como se llamó al campamento anexo al cuartel general de José Artigas en el Hervidero, a 30 kilómetros al sur de Salto, donde el río Uruguay se estrecha y sus aguas son muy ruidosas, y de ahí su nombre de “Hervidero”. Este lugar está ubicado a 7 km del paraje actualmente denominado meseta de Artigas.

A ese lugar llegaban los enviados de muchas provincias y allí se firmaron algunas de las resoluciones fundamentales del artiguismo, como el Reglamento Provisorio de Tierras y el Reglamento de Aduanas (setiembre de 1815). El Padre Dámaso A. Larrañaga confirma en su relato “Viaje de Montevideo a Paysandú” la pobreza y sobriedad de la vida de Artigas en ese tiempo.

 

Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión de cristianos y ciudadanos orientales. Dice el escritor inglés Chesterton que “todas las cosas parecen mejores cuando son vistas como un don”. Esta mirada y esta actitud ayuda a encontrar respuestas a los problemas que siguen presentándose en la convivencia social, como es el tema de la seguridad, los menores de edad infractores, el hacinamiento en las cárceles, la dificultad de transmitir valores en los centros de enseñanza, la mediocridad de algunos programas de la televisión y la fragilidad de tantas familias que no logran la necesaria estabilidad afectiva como para generar espacios de sana convivencia.

 

Todo esto puede ser analizado y encarado con ánimo tenaz, si cultivamos la gratitud que nos libera de los excesivos personalismos y nos convoca a una tarea donde cada uno aporta sus talentos en la construcción de una patria que ofrezca a cada familia de este suelo oriental una porción de paz, de bienestar y felicidad.

 

Titulares

 

 

Misa del 25 de agosto en la Catedral de Montevideo

 

P. Daniel Sturla: “Nosotros amamos la Patria”

“Hoy somos nosotros los llamados a hacer real el Evangelio en la vida individual y colectiva”

 

El jueves 25 de agosto se celebró en la Catedral Metropolitana la Misa por la Patria, presidida por el Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno. La homilía fue pronunciada por el P. Daniel Sturla sdb, quién destacó que la “Iglesia está consustanciada con el Uruguay”.

 

“Nosotros amamos la patria, no es solo cursilería de discurso, es realidad. (…) No la queremos solamente por un tema humano, ya válido en sí mismo…Nosotros también como cristianos la amamos porque el amor a la patria está unido en la tradición de nuestra fe al quinto mandamiento que nos ordena honrar padre y madre”, precisó el religioso.

 

El Superior de los salesianos en Uruguay expuso que “hoy somos nosotros los llamados a hacer real el evangelio en la vida individual y colectiva. Estamos invitados a esta particular encomienda que es saber unir el amor a Jesucristo y el amor a la patria”.

 

Al finalizar su homilía, el P. Sturla se refirió a la imagen del “Angel custodio de la República”  que se encuentra ubicada en la hornacina más alta de la Catedral al que le encomendó “que nos siga custodiando, que impida el atropello a la vida humana que nos amenaza; que custodie el tesoro de nuestras familias y su unidad; que proteja e ilumine a nuestros gobernantes; que impulse a nuestros pastores y a toda la Iglesia en su misión. Que nos haga constructores de justicia y de paz”.

 

Texto completo de la homilía

 

Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Estas palabras del Señor en el “Sermón del monte” resuenan de un modo especial en esta Catedral cuando estamos celebrando la Misa por la Patria en este día de la independencia dentro del Año Bicentenario del proceso de emancipación nacional.

 

La justicia y la paz los creyentes las vemos personificadas en el Señor Jesús, el Justo, que a su vez será nuestro juez, señor de la historia, alfa y omega de nuestra vida, principio y fin. Es también el Señor el Príncipe de la paz. Cuya llegada a este mundo es saludada con el don de la paz: Gloria a Dios y paz en la tierra. Y es su saludo de resucitado: ¡la Paz contigo!

 

La primera lectura nos decía: la obra de la justicia será la paz. Hace años uno de los lemas de la Jornada de la Paz instituida por Pablo VI fue precisamente: “¡Si quieres la paz trabaja por la justicia!” También hoy para nosotros creyentes en esta tierra bendita, comunidad nacional con un destino señalado por la Providencia en este rincón del planeta. Queremos dar gracias a Dios, unidos a una cadena de creyentes de nuestra historia, por el don de la paz y la justicia con que el Señor coronó el esfuerzo de tantos patriotas que nos dieron esta tierra del ibertad en que vivimos.

 

En este día 25 de agosto en 1825, la sala de Representantes en la Florida declaró para siempre la independencia de nuestra patria. Presidía la sala un sacerdote: Juan Francisco Larrobla. Es firme tradición oral que los representantes pusieron la patria naciente bajo la mirada materna de María en un imagencita, de origen guaraní-misionero de la Inmaculada, que la gente conocía como Virgen del Luján del Pintado, pero que comenzó a ser llamada por el pueblo fiel : Virgen de los 33. La Iglesia y la patria aparecen así unidas desde el origen. ¿Nos puede extrañar? Esos hombres que trabajaron por la paz, fruto de la justicia y la libertad, tenían un bagaje de ideas y sentimientos propios de su época, tenían también virtudes heroicas junto a pecados y mezquindades, pero todos tenían, naturalmente asimilado, el don de la fe aprendida de sus mayores. ¡Eran cristianos! La fe católica era parte de su vida. La película reciente sobre Artigas, más allá de varios elementos polémicos de la figura del héroe, presenta, lo que es de alegrarse, esa amalgama propia de la cultura cristiana en la que nacimos. La Iglesia, la fe, la oración, la Misa, presente en ese nacer de la Patria vieja. Los patriotas fueron acompañados en este camino por un conjunto de sacerdotes cuyos nombres conserva una placa que está en el atrio de este templo: “Al clero de la independencia, a los que, entre los héroes fundadores, nos recuerdan el origen divino de la Patria obra y herencia de Dios Uno y Trino, Creador Omnipotente -1830-1930” Esta Iglesia catedral es toda ella testimonio de esa fe que está en nuestros orígenes. Ningún otro edificio tiene en nuestra tierra la densidad histórica de esta querida Iglesia Matriz. Todo en ella nos habla de esta realidad que es la Patria, cuyas raíces parecería que brotaran de este lugar en que nos encontramos.

 

 Aquí están los huesos de dos de los héroes de nuestra independencia: del jefe de los Treinta y Tres Juan Antonio Lavalleja y del héroe de Rincón y las Misiones, y luego primer presidente de la república Fructuoso Rivera. Junto a ellos en la nave que queda a mi izquierda está la antigua fuente bautismal en que fue hecho hijo de Dios el mejor hijo de esta tierra el Gral. José Artigas, que bebió su ideario también de estas mismas bienaventuranzas que hemos proclamado en el evangelio de hoy. En la nave de la derecha se encuentran nuestro primer Vicario Apostólico, aquel que  nos dejó por trato escrito que existe de Artigas, el que fue sacerdote ejemplar y junto con Pérez Castellano iniciador de la ciencia en nuestra tierra: el Dr. Dámaso Antonio Larrañaga. Amigo de Artigas, fundador con la protección del prócer, de la primera biblioteca pública. En esta santa Catedral se desarrollaron acontecimientos de todo tipo. Fue lugar de reuniones, hospital de sangre, pero fue sobre todo templo donde venerar al Señor, a ese Dios en cuyo nombre los constituyentes del 30 redactaron los artículos de nuestra primera Constitución, Constitución que fue jurada en esta plaza que da marco a nuestra Iglesia Matriz. La mejor que tuvo el país y por lejos la que estuvo vigente por  más tiempo:

 

En el nombre de Dios Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del Universo. NOSOTROS, los Representantes nombrados por los Pueblos situados a la parte Oriental del Río Uruguay, […] según nuestro saber, y lo que nos dicta nuestra íntima conciencia, acordamos, establecemos, y sancionamos la presente CONSTITUCION.

 

Un texto hermosísimo que marcó el final de este proceso cuyo bicentenario estamos celebrando en este año 2011… Desde 1811 con el grito de Asencio hasta el 18 de julio de 1830, en esos casi 20 años de fatigas de fue gestando esta realidad de nuestra patria como nación independiente, hasta llegar a decir: “En nombre de Dios.” En esta misma casa, pueblo y gobierno se unieron, durante los primeros 80 años de existencia, a la alabanza divina por el don de la patria independiente. Si las circunstancias históricas cambiaron, lo que no puede soslayarse, si no queremos ser anacrónicos en nuestra mirada a la historia nacional, es esa urdimbre de Iglesia y nación, fe y patria que está en nuestros orígenes. Por eso es bonito ver en nuestras iglesias el pabellón nacional a veces enmarcando la imagen e los virgen de los Treinta y Tres, o en armonía con la bandera del Papa, junto al altar. Nosotros amamos la patria, no es solo cursilería de discurso, es realidad. La Iglesia está consustanciada con el Uruguay, ninguna patria europea o americana se entiende sin el sustrato cristiano. Amamos la patria. No la queremos solamente por un tema humano, ya válido en sí mismo, porque está en la misma entraña de la humanidad el querer a la madre y al padre. Es tenerla el cariño hacia la tierra en la que fuimos engendrados, amar su idioma, sus tradiciones más bellas, su música, la diversidad de todos esos elementos que forman la propia cultura. Nosotros también como cristianos la amamos porque el amor a la patria está unido en la tradición de nuestra fe al quinto mandamiento que nos ordena honrar padre y madre. Patria viene de padre. Es tener hacia esta realidad a la vez espiritual y material que es la patria la piedad filial.

 

El Beato Juan Pablo II nos ha dado un testimonio hermoso de lo que significa para un cristiano amar la propia patria. Este amor no puede salir a relucir solo cuando la camiseta celeste nos llena de alegría y no estar presente en esos gestos que también son propios del que ama: el compromiso por la paz y la justicia. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia dice el Señor. Si quieres la paz trabaja por la justicia. Hoy somos nosotros los llamados a hacer real el evangelio en la vida individual y colectiva. Estamos invitados a esta particular encomienda que es saber unir el amor a Jesucristo y el amor a la patria. En el Uruguay donde los años en que precisamente el gobierno parecía diluir el sentido de patria en un vago internacionalismo, la Iglesia se alineó firmemente entre aquellos que reivindicaban la necesidad de este amor, como uno deseos componentes positivos de la humanidad. No se trata de exacerbar sentimientos, menos en un sentido de nacionalismo extremo, sino de querer sencillamente a la comunidad en la que Dios en su providencia nos ha dado el vivir y el realizar la misión que nos encomienda.

 

La Catedral tiene como titular a la Inmaculada y a los santos patronos de la ciudad y del Uruguay San Felipe y Santiago. En la hornacina que está más alta se encuentra una imagen peculiar. Nos mira desde el lugar más elevado de esta iglesia Catedral el “Angel custodio de la República”, bellísima imagen colocada en el año 1883. Le pedimos hoy que nos siga custodiando, -que impida el atropello a la vida humana que nos amenaza; -que custodie el tesoro de nuestras familias y su unidad; -que proteja e ilumine a nuestros gobernantes; que impulse a nuestros pastores y a toda la Iglesia en su misión. Que nos haga constructores de justicia y de paz.

 

 

Tomado de Quincenario “Entre Todos” N’ 261

Misas de oración por la patria en todo el territorio


MONTEVIDEO, viernes 26 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- Este 25 agosto, los obispos de Uruguay presidieron misas por la patria y al mediodía repicaron las campanas en las iglesias del país.


Respondiendo a la invitación efectuada por la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU), en su última plenaria, el 3 de agosto, en Florida, las diócesis organizaron celebraciones especiales en un nuevo aniversario de la Declaratoria de la Independencia, en el marco del Bicentenario del proceso de emancipación de la Nación Oriental.


En su mensaje a todas las comunidades, los obispos invitaban a que este 25 de agosto se realizaran celebraciones especiales en todas las diócesis y se repicaran las campanas de todas las iglesias a las 12 horas.


Invitaban también a participar en las celebraciones presididas por los obispos en sus respectivas catedrales y el día 13 de noviembre en la Peregrinación a Florida, en la Solemnidad de la Virgen de los Treinta y Tres.


“Ese día celebraremos todos juntos este Bicentenario y los 50 años de la Coronación Pontificia de la Imagen de Nuestra Señora, Patrona del Uruguay”, afirmaban los obispos.


Tal como estaba previsto, este miércoles los obispos presidieron misas en acción de gracias por la patria, en todos los rincones del territorio nacional.


En 1825, dentro del proceso independentista, los Treinta y Tres Orientales se reunieron en Florida, donde realizaron la Asamblea de la Independencia Nacional, y en la Piedra Alta, convertida en Altar de la Patria, proclamaron, el 25 de agosto, la Declaratoria de la Independencia Nacional. [1]


A la Pequeña imagen de la Virgen María, que se veneraba en la capilla del pueblo, presentaron sus ansias de independencia, dando así origen a la advocación: “Virgen de los Treinta y Tres”.


Este 19 de agosto el obispo Pablo Galimberti, presidió en la Basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Paysandú, la Eucaristía de Acción de Gracias por el Bicentenario del comienzo de la emancipación oriental.


Antes del Te Deum, el obispo destacó algunos episodios ocurridos en suelo sanducero, en particular se refirió al primer signo revolucionario en la Banda Oriental, anterior al Grito de Asencio, al que historiadores como Mario Cayota entre otros, señalan como “el Grito de Casablanca”, ocurrido el 11 de febrero de 1811 del que fueron protagonistas destacados, entre otros, el cura de Paysandú Silverio Martínez y su teniente cura el fraile dominico Ignacio Maestre.

Otras independencias por lograr


El obispo de Tacuarembó, monseñor Julio Bonino, presidió una Misa por la Patria en la iglesia del colegio Jesús Sacramentado. La Eucaristía se celebró en ese templo eucarístico, dado que la catedral se encuentra en proceso de reforma.


Así mismo, el obispo Bonino, en la conferencia “Bicentenario de la nación oriental”, organizada por la CEU y la Universidad Católica del Uruguay (UCU), analizó algunos aspectos de la situación social en el país.


Se refirió a la independencia de la Iglesia católica con respecto al Estado uruguayo, la problemática del narcotráfico, el consumo de pasta base y los derechos humanos, y propuso instalar consultorios para atender los problemas del embarazo en adolescentes.


Monseñor Bonino recordó que a principios del siglo XX quedó la Iglesia separada del Estado. “El Estado y la Iglesia están absolutamente separados desde principios del siglo pasado y eso lleva a que la institución no tenga compromisos, lo que nos da una gran libertad”, señaló.


Recalcó que en Uruguay “se da un verdadero reclamo en cuanto a derechos humanos” y que “los presos son una población que ha crecido en número y decrecido en edad, siendo cada vez más jóvenes los que están en situaciones que no son humanas”.


Añadió que “otras de las realidades que tenemos que encarar es el embate del narcotráfico, que introdujo la pasta base, que es verdaderamente un veneno, con un efecto muy rápido sobre las conductas, y el proceso de adicción es también rapidísimo”.


Se refirió a “la violencia, que cobra tantas víctimas y deja tantas marcas”. Sostuvo que “la Pastoral Social de un país tiene mucho que ver con lo que en el país está sucediendo” y, ante la emergencia social "discernimos que lo que tenemos que hacer es colaborar desde nuestra identidad".


También hizo referencia al embarazo en adolescentes y propuso la instalación de “policlínicas ginecológicas para adolescentes porque el trato que hay que tener es muy diferente”.


Señaló que es necesario dar voz a la gente del ámbito rural. Dijo que el Departamento de Pastoral Social “hizo una encuesta que intentaba ponerles el micrófono a las comunidades rurales para poder hacer resonar en el país voces del campo, que son los más alejados”.


En este sentido, añadió que “hemos sido invitados por la Conferencia de Aparecida a vivir más intensamente el llamado de la misión y no hay duda de que dentro de los más alejados de los servicios sociales y eclesiales están los que viven y trabajan en el campo”.


De la celebración bicentenaria se hizo eco este 24 de agosto el diario vaticano L’Osservatore Romano citando a la Conferencia Episcopal uruguaya en su petición de reforzar la identidad nacional y apreciar al patrimonio construido en estos doscientos años, rescatar los valores más auténticos y trabajar juntos para “construir una patria edificada en la verdad, la justicia, la libertad y el amor”.


 Tomado del blog http://dar-y-comunicar.blogspot.com/

[1] Nota del editor: se le puede perdonar a Zenit la imprecisión, pero no queremos que quede sin constar en este blog: no fueron los Treinta y Tres Orientales quienes "se reunieron en Florida, donde realizaron la Asamblea de la Independencia Nacional", sino los representantes elegidos por los cabildos de 14 pueblos de la Banda Oriental. Ver nota sobre el Pbro. Francisco Larrobla, quien, delegado por Guadalupe (Canelones) presidió la asamblea (y no era, por cierto, uno de los Treinta y Tres Orientales). +HAB

Mons. Bodeant participó en acto patriótico
en Treinta y Tres

 

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Por primera vez desde que asumió como Obispo de Melo, el 25 de agosto Mons. Heriberto Bodeant, participó en la ciudad de Treinta y Tres en un acto patriótico.


El Obispo fue invitado por el Comité Patriótico a subir al estrado junto con las demás autoridades en el acto conmemorativo de la Declaratoria de la Independencia Nacional.

 

Fuente: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/

 HOY LOS OBISPOS PRESIDIRÁN MISAS POR LA PATRIA Y AL MEDIODÍA REPICARÁN LAS CAMPANAS EN LAS CATEDRALES E IGLESIAS

Respondiendo a la invitación efectuada por la Conferencia Episcopal Uruguaya al culminar su última Asamblea Plenaria  el pasado 3 de agosto, en Florida, las Diócesis del país organizaron celebraciones especiales para celebrar un nuevo aniversario de la Declaratoria de la Independencia en el marco del Bicentenario del proceso de emancipación de la Nación Oriental. Los Obispos presidirán Misas en acción de gracias por la Patria y en forma de homenaje, al mediodía,  repicarán las campanas en todas las Catedrales y en diversas Parroquias ubicadas en distintos los rincones del territorio nacional.

Compartimos algunas de estas celebraciones especiales:

ARQUIDIÓCESIS DE MONTEVIDEO

El Arzobispo de Montevideo, Mons. Nicolás Cotugno, presidirá la Santa Misa por la Patria en la Catedral de Metropolitana tras el repique de campanas a las 12 hs.

DIÓCESIS DE CANELONES

El Obispo de Canelones, Mons. Alberto Sanguinetti presidirá las siguientes celebraciones:

10.30: Misa en Ntra. Señora de la Fundación, Solymar (Ciudad de la Costa).

12.00: Repique de campanas en todas las iglesias de la Diócesis.

17.30: Misa por la Patria y Te Deum de Acción de Gracias en la Iglesia Catedral.

DIÓCESIS DE FLORIDA

Este jueves 25 de agosto, se celebrará en la Catedral Basílica, Virgen de los Treinta y Tres, una Eucaristía en acción de gracias por el Nuevo Aniversario de la Independencia. La misma será  a las 18:30 hrs.  Esta Misa está  incluida en la agenda celebrativa del 186° Aniversario de la Declaratoria de la Independencia difundida por la Intendencia de Florida.

La historia patria nos recuerda que en el año 1825, cuando se retoma la Cruzada Libertadora, los Treinta y Tres Orientales se reúnen en Florida, donde realizan la Asamblea de la Independencia Nacional y en la Piedra Alta, convertida en Altar de la Patria, proclaman, el 25 de agosto, la Declaratoria de la Independencia Nacional. A la Pequeña imagen de la Virgen María, que se veneraba en la capilla del pueblo, presentaron ellos sus ansias de libertad dando así origen a la advocación: “Virgen de los Treinta y Tres”.

En este nuevo Aniversario le decimos a la Virgen de los Treinta y Tres: “Ruega por nuestra Patria”.

Mons. Raúl Scarrone recibió a los Patricios frente a la Catedral

Los “Patricios del 25”, desfilaron un año más el domingo 21 de agosto. Alrededor de unos  mil JINETES recorrieron  diferentes calles de la Ciudad de Florida hasta llegar a la Plaza Asamblea donde se detuvieron frente al Santuario Virgen de los Treinta y Tres, Catedral Basílica. En el Atrio de la Catedral los esperaba Mons. Raúl Scarrone, Obispo emérito de Florida, junto a todas las autoridades del Departamento.

Ante la concurrida asistencia, Mons. Scarrone hizo un llamado a la unidad, al respeto y a la sana confrontación. Destacó el papel de la Iglesia Católica en todo el proceso de Emancipación, la Patria nace a los pies de la Virgen de los Treinta y Tres, a la cual nuevamente le confió el destino del País.

 


 

DIÓCESIS DE MALDONADO

En la Diócesis de Maldonado se celebrará a las 19 hs una Misa por la Patria en la Catedral,  que presidirá el Párroco de la Catedral debido a que el Obispo de Maldonado, Mons. Rodolfo Wirz,  se encuentra participando de un encuentro de Obispos en Bolivia. Al mediodía repicarán las campanas de la Catedral y de diversas Parroquias de la Diócesis.

DIÓCESIS DE MELO

El Obispo Diocesano, Mons. Heriberto Bodeant, presidirá este jueves 25 una Misa en la Parroquia San José de Treinta y Tres, a las 16 hs, en la que se pedirá por la Patria. En esta Eucaristía se ordenará sacerdote al Diácono colombiano Reynaldo Medina. Previamente, a las 11 hs el Obispo participará de un acto patriótico. Al mediodía repicarán las campanas en la Catedral y en otras Iglesias de la Diócesis.

DIÓCESIS DE MERCEDES

En el año del Bicentenario del Proceso de Emancipación Oriental, el jueves 25 de agosto, aniversario de la Declaratoria de la Independencia, a las 19:30 hs, en la Iglesia Catedral "Nuestra Señora de las Mercedes", el Obispo Diocesano, Mons. Carlos Collazzi, presidirá la Misa por la Patria.

 

Respondiendo a la invitación de la CEU repicarán al mediodía las campanas de las Iglesias de la Diócesis.

 

Por otra parte,  el miércoles 31 de agosto, a las 19:30 hs, en el Salón de la Parroquia Catedral (Artigas 276), el Esc. Alfonso Arias, disertará sobre "Los Curas y los hechos de 1811".

DIÓCESIS DE MINAS

El Obispo Diocesano, Mons. Jaime Fuentes, presidirá una Misa Solemne en acción de gracias a Dios por el Bicentenario hoy, jueves 25,  a las 19.00 hs, en la Catedral de Minas. A las 12 del mediodía repicarán las campanas de la Diócesis, como homenaje por la Independencia de nuestra Patria.

DIÓCESIS DE SALTO

El viernes 19 de agosto el Obispo Diocesano, Mons. Pablo Galimberti, presidió en la Basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Paysandú, la Eucaristía de Acción de Gracias por el Bicentenario del comienzo de la emancipación oriental. Antes del Te Deum cantado en latín, el Obispo destacó algunos episodios ocurridos en suelo sanducero, en particular se refirió al primer signo revolucionario en la Banda Oriental, anterior al Grito de Asencio, al que  historiadores como Mario Cayota entre otros, señalan como “el Grito de Casablanca”, ocurrido el 11 de febrero de 1811 del que fueron protagonistas destacados, entre otros, el cura  de Paysandú Silverio Martínez y su teniente cura el fraile dominico Ignacio Maestre.

 

TE DEUM DE ACCION DE GRACIAS POR EL BICENTENARIO DEL COMIENZO DEL PROCESO DE EMANCIPACIÓN ORIENTAL

Basílica de Paysandú, 19 de agosto de 2011

 

Palabras del Obispo Diocesano Mons. Pablo Galimberti

 

Autoridades presentes y comunidad católica sanducera:

 

“Bendice al Señor alma mía, no olvides sus muchos beneficios” (Sal 103,2) dice el Salmista y repetimos nosotros esta noche haciéndonos portavoces del agradecimiento de todo el pueblo oriental.

La gratitud es el acto de verdad fundamental de quienes nos reconocemos creaturas limitadas sabiendo que todo nos ha sido dado sin ningún mérito o posibilidad de considerarlo una recompensa. Esta actitud es una preciosa enseñanza de las Sagradas Escrituras y sugiere al mismo tiempo una actitud para afrontar la vida en sus múltiples y variadas circunstancias.

I) En este Bicentenario del proceso de Emancipación Oriental, la mirada al pasado es ocasión para reafirmar nuestra identidad nacional, considerar el patrimonio que nuestro pueblo ha construido en este tiempo, rescatar nuestros más auténticos valores fundacionales y comprender mejor cómo seguir construyendo nuestra historia en la verdad, la justicia, la libertad y el amor, los cuatro pilares de una paz sólida y duradera.

La memoria nutre y es parte substancial de la vida de los pueblos y las personas. Esta memoria nos hace reconocer que la patria la recibimos como un don que nos invita al reconocimiento. La patria  supone una geografía y una historia, una paternidad de nuestros mayores, una maternidad de lengua y cultura, en la cual pueden desarrollarse las personas, las familias y los diferentes grupos.

La patria es un don y también una tarea, una responsabilidad para con el conjunto del pueblo que formamos. Es por esto que el bicentenario nos llama a reavivar el amor a la patria, con su pasado, para buscar la unidad nacional con el rico aporte de las legítimas diferencias y para comprometernos generosamente con el “bien común” de todos los orientales.


A lo largo de la historia, una mayoría de los orientales reconoce, ya sea por los caminos de la razón como por los de la fe, (“las dos alas del espíritu humano” como las llamó el Beato Juan Pablo II) a Dios Todopoderoso, Autor, Legislador y Conservador Supremo del Universo, como estaba escrito al inicio de nuestra primera constitución.

Por eso, en esta ocasión, los creyentes en Dios, también vivimos este amor a la patria, dando gracias a Dios y pidiendo su protección providente, su luz para encontrar los mejores caminos, y su soplo para realizarlos.

Sin dejar de reconocer errores, pecados y límites, hemos de estar sanamente orgullosos de la patria que recibimos. Nuestro camino de emancipación política ha logrado una sociedad fundamentalmente democrática que valora a la persona humana y a cada individuo. Aun con los problemas sociales que nos acucian, se aprecia una convivencia básicamente igualitaria, regulada por el principio de la justicia social.

En medio de contraposiciones muy fuertes tanto políticas como ideológicas, sin desconocer los momentos violentos y algunas heridas aún abiertas, se fue construyendo una integración más respetuosa y una unidad superior en la cual todos nos reconocemos cercanos. “País de cercanías” como alguien lo ha llamado.

En los diferentes sectores de la sociedad, el trabajo, la instrucción, la salud, a lo largo del tiempo, se han registrado progresos notorios.


Sin una mirada demasiado nostálgica ni con el espejismo de que se camina siempre por la senda de un progreso positivo y que todo lo nuevo es mejor, nos animamos a una humilde y sensata valoración del camino recorrido.

 II) Paysandú registra con orgullo uno de los primeros gritos de emancipación.

Escribe el historiador Mario Cayota que “es casi un símbolo que el primer signo revolucionario en la Banda Oriental no fue, como comúnmente se conoce, el llamado Grito de Asencio, sino el que ha dado en denominarse Grito de Casablanca, de fecha 11 de febrero de 1811, del que fueron protagonistas el cura de Paysandú, Silverio Martínez y su teniente cura, el fraile dominico Ignacio Maestre. Interesante en relación con esta primera sublevación es comprobar que el Pbro. Silverio Martínez había sido anteriormente cura de Santo Domingo de Soriano. Es sabido que la zona de Soriano, lugar donde Artigas vivió en su época de tropero y tuvo sus primeros hijos, era una región que brindó un fuerte apoyo y adhesión al artiguismo. La primera proclama de Artigas al inicio del movimiento fue dada a conocer precisamente desde Mercedes. Cabe precisar que el levantamiento de Casablanca no fue un acto expreso y puntual, como nos lo relata don Isidoro de María dejando volar su imaginación, sino el comienzo de la rebelión y preparativos para iniciar la revolución. De esta conspiración que se desplegó a lo largo del tiempo, se informó en el sumario ordenado por el comandante José Urquiza en marzo de 1811, a través de varios vecinos que atestiguaron sobre la conducta de estos sacerdotes insurgentes.” (Artigas y su derrota, pág.622)

En cuanto a Santo Domingo de Soriano, el ilustre sacerdote patriota Tomás Javier Gomensoro, fue cura de dicho pueblo y su entusiasmo por la revolución fue de tal magnitud que llegó a escribir en el libro de difuntos de su parroquia:

            “El día 25 de este mes, expiró en estas provincias del Río de la Plata la tiránica jurisdicción de los virreyes, la dominación despótica de la Península Española y el escandalosos influjo de los españoles….”

Permítanme añadir otra afirmación del historiador Mario Cayota:

“Ninguna organización ni los integrantes de ninguna corriente filosófica tuvieron en el movimiento artiguista un papel más destacado y activo que el clero. …. La inmensa mayoría de las personalidades que de una u otra manera eran afines al liberalismo fueron hostiles al Prócer, e incluso muchos de ellas lo combatieron. Tampoco las logias que tanta incidencia tuvieron en la emancipación de América, y que en especial en la Argentina jugaron tan importante papel, fueron afines al artiguismo. Por el contrario, lo combatieron enconadamente.” (Artigas y su derrota, pág. 609)

 

Otro hito en estos primeros años de la emancipación ocurre el 5 y 6 de abril de 1811, cuando Artigas ingresa a nuestro país para ponerse al frente de la Revolución Oriental, entra por Paysandú!! El Obelisco en nuestra ciudad marca no el lugar pero sí el hecho, guardado en la memoria de la “heroica Paysandú”.

Vale la pena señalar otro hecho que muestra la sangre heroica de esta ciudad, con ocasión de la lucha sangrienta cuando Bentos Manuel Riveiro invade esta ciudad. En el enfrentamiento muere el Capitán Francisco Bicudo y se registra el testimonio de la primera mujer heroína (en un campo de batalla, pues hay muchos otros lugares donde viven su heroísmo), la China María, que herida, le dice al Padre Silverio que la asiste sorprendido de encontrarla en ese lugar y la confunde con un soldado: “!mi hombre se fue con Artigas, yo estoy en su lugar!”

Quiero mencionar un último dato: es la comprobación que hace el militar portugués Diego de Souza, que persigue a Artigas en el camino del Exodo: Llegué a Paysandú, escribe, y “todo este pueblo se fue con Artigas!”. Hermoso retrato de la generosidad e idealismo de los hijos e hijas de este terruño.

 

Vivimos estos momentos de Acción de Gracias, como expresión de cristianos y ciudadanos orientales. Dice el escritor inglés Chesterton que “todas las cosas parecen mejores cuando son vistas como un don”. Esta mirada y esta actitud ayuda a encontrar respuestas a los problemas que siguen presentándose en la convivencia social, como es el tema de la seguridad, el hacinamiento en las cárceles, la dificultad de transmitir valores en los centros de enseñanza, la mediocridad de algunos programas de la televisión y la fragilidad de tantas familias que no logran la necesaria estabilidad afectiva como para generar espacios de sana convivencia.

Todo esto puede ser analizado y encarado con ánimo tenaz, si cultivamos la gratitud que nos libera de los excesivos personalismos y nos convoca a una tarea donde cada uno aporta sus talentos en la construcción de una patria que ofrezca a cada familia de este suelo oriental una porción de paz, de bienestar y felicidad. 

DIÓCESIS DE SAN JOSÉ

Solemne Misa en la Catedral, a las 16 hs, en la que participarán las comunidades de las tres Parroquias de la ciudad de San José. Al mediodía repicarán las campanas de las Iglesias de la Diócesis.

 

En Trinidad, habrán varias celebraciones entre ellas un Te Deum en la Parroquia de la Santísima Trinidad y un acto patrio en la Plaza Constitución donde la parte oratoria estará a cargo del P. Nelson González.

DIÓCESIS DE TACUAREMBÓ

El Obispo Diocesano, Mons. Julio Bonino, presidirá una Misa por la Patria, a las 18 hs, en el templo del Colegio Jesús Sacramentado. La Eucaristía se celebrará en ese templo Eucarístico en virtud de que la Catedral se encuentra en proceso de reforma.

 

COMUNICADO DE PRENSA

Jueves 4 de agosto de 2011

 

 

INVITACIÓN CON MOTIVO DEL BICENTENARIO

 

La Conferencia Episcopal Uruguaya, reunida en Florida los días 2 y 3 de agosto, se dirige a todas las Comunidades del País y, en el marco del Bicentenario del proceso de emancipación de la Nación Oriental, les invita a que:

 

El día 25 de agosto se realicen Celebraciones especiales en todas las Diócesis del País y se repiquen las campanas de todos las Iglesias a las 12 hs;

 

Participen en las Celebraciones que los Obispos presidiremos ese día en nuestras respectivas Catedrales;

 

Participen todos el día 13 de noviembre en la Peregrinación a Florida en la Solemnidad de la Virgen de los Treinta y Tres. Ese día celebraremos todos juntos este Bicentenario y los 50 años de la Coronación Pontificia de la Imagen de Nuestra Señora, Patrona del Uruguay.

 

   

                      Mons. Carlos M. Collazzi, sdb

                            Obispo de Mercedes

                             Presidente de la CEU

 

 

          Mons. Rodolfo Wirz

Obispo de Maldonado-Punta del Este

      Vicepresidente de la CEU

 

 

                       Mons. Heriberto Bodeant

                     Obispo de Melo

                      Secretario General de la CEU

 

 

Florida, 3 de agosto de 2011

 

 

Descargue el Comunicado

 

 

Acto de apertura del Ciclo “La Iglesia Católica en el Bicentenario de la nación oriental”

 

El Presidente de la Conferencia Episcopal Uruguaya, Mons. Carlos Collazzi, y el Rector de la Universidad Católica del Uruguay, P. Eduardo Casarotti sj, invitan al acto de Apertura del Ciclo “La Iglesia Católica en el Bicentenario de la nación oriental”, que tendrá lugar el jueves 30 de junio, a las 19 hs, en la Sala Francisco Bauzá (8 de Octubre 2738).

 

Al término del acto de apertura se presentará el primer panel del referido Ciclo dedicado al tema “Iglesia y familia”.

 

Los temas y expositores del panel serán los siguientes:

 

La pastoral familiar en Uruguay: balance y perspectivas, a cargo del P. Manuel Pérez, S.D.B.

 

El arte de construir familia. Un testimonio de vida. Ana María Castillo de Gelsi

 

Trabajando por la familia. Guillermo Garrone y Ana Deicas

 

Aportes desde la sociología de la familia. Ricardo Alberti

 

Desafíos y oportunidades del panorama familiar del siglo XXI. Cecilia Zaffaroni

 

Un proyecto de la CEU y la UCU

 

En el marco de la celebración de los 200 años del inicio de la revolución de independencia en Uruguay, la Iglesia se propone organizar una serie de actividades que pongan de relieve el papel de la Iglesia católica, en los 200 años de historia del Uruguay como nación, enfatizando los proyectos de futuro y el papel de la Iglesia en la construcción de la sociedad uruguaya.

 

La conmemoración del bicentenario de los inicios de la revolución oriental es una buena oportunidad para que la Iglesia Católica analice y exponga sus significativos aportes en la consolidación de valores que hacen a la identidad oriental o uruguaya.

 

El proyecto será instrumentado por la Universidad Católica del Uruguay (UCU) en coordinación con el Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU). La UCU es una obra de la CEU, fundada en 1985, cuya gestión ha sido encomendada a la Compañía de Jesús.

 

Los otros paneles del Ciclo se desarrollarán en torno a los siguientes ejes temáticos:

 

 

Iglesia e inclusión social- jueves 28 de julio

Iglesia y defensa de la dignidad humana- miércoles 24 de agosto

Iglesia y educación- jueves 29 de setiembre

Iglesia y mundo del trabajo- jueves 27 de octubre

Iglesia y derechos humanos- jueves 24 de noviembre

 

La Iglesia Católica en el Bicentenario de la nación oriental Iglesia católica y Valores

 

Proyecto que instrumentan la UCU y el Consejo Permanente de la CEU

 

 

En el marco de la celebración de los 200 años del inicio de la revolución de independencia en Uruguay, la Iglesia se propone organizar una serie de actividades que pongan de relieve el papel de la Iglesia católica, en los 200 años de historia del Uruguay como nación, enfatizando los proyectos de futuro y el papel de la Iglesia en la construcción de la sociedad uruguaya.

 

La conmemoración del bicentenario de los inicios de la revolución oriental es una buena oportunidad para que la Iglesia Católica analice y exponga sus significativos aportes en la consolidación de valores que hacen a la identidad oriental o uruguaya

 

El proyecto será instrumentado por la Universidad Católica del Uruguay (UCU) en coordinación con el Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal Uruguaya (CEU). La UCU es una obra de la CEU, fundada en 1985, cuya gestión ha sido encomendada a la Compañía de Jesús.

 

Objetivo general

Organizar actividades que pongan de relieve el papel de la Iglesia católica en los 200 años de historia del Uruguay como nación, poniendo el acento en los proyectos de futuro y en el papel de la Iglesia en la construcción de la sociedad uruguaya.

 

Objetivos Específicos

• Promover el conocimiento de la presencia de la Iglesia en la historia del Uruguay, como constructora de valores humanos y cristianos, entre el público en general, incluyendo a destinatarios no católicos;

• Producir insumos para la reflexión de los agentes pastorales – en las más diversas áreas, incluyendo a los educadores de colegios católicos - sobre la presencia de la Iglesia en la sociedad uruguaya a lo largo de 200 años y con perspectiva de futuro;

• Realizar la publicación de material resultante – libro o cuadernillos – del Ciclo 2011 “Iglesia y Valores” 2010, para lograr la mayor difusión de la obra de la Iglesia en las áreas estudiadas.

 

Coordinadores:

• P. Marcelo Coppetti, SJ – Vicerrector del Medio Universitario de la UCU y Secretario de la Comisión de Ética de la CEU.

• Prof. Dra. Susana Monreal – Directora del Instituto de Historia y Secretaria de la Comisión para la Cultura y los No Creyentes de la CEU

• Prof. Dr. Javier Pereira – Director de Programa de Estudios sobre Sociedad Civil - Facultad de Ciencias Humanas de la UCU; Integrante del Consejo Académico del Instituto Superior Salesiano

 

Actividades

La presente propuesta proyecta el trabajo de acuerdo a seis ejes temáticos:

• Iglesia y familia

• Iglesia e inclusión social

• Iglesia y defensa de la dignidad humana

• Iglesia y familia

• Iglesia e inclusión social

• Iglesia y mundo del trabajo,

• Iglesia y derechos humanos.

Se organizarán seis paneles que se realizarán el cuarto jueves de cada mes.

 

Jueves 23 de junio- Iglesia y familia

19.00 horas

·         Apertura del Ciclo:

Mons. Carlos Collazzi, SDB, Presidente de la CEU

P. Eduardo Casarotti, S.J., Rector de la UCU

·         Apertura del panel - P. Manuel Pérez SDB, Vicario para la Familia

Iglesia y familia cristiana en Uruguay en perspectiva histórica

·         Video y reflexión - Ana María Castillo de Gelsi (CIEF)

Guillermo Garrone y Ana Deicas (MFC)

·         Sociología de la familia hoy - Ricardo Alberti

·         Una mirada de futuro. Desafíos y promesas- Cecilia Zaffaroni

 

Jueves 28 de julio - Iglesia e inclusión social

19.00 horas

• Apertura: Mons. Julio Bonino, Presidente de la Comisión de Pastoral Social

·         Visión histórica - P. Daniel Bazzano (Cáritas)

·         El desafío de promover emprendimientos en sectores carenciados: los micro créditos - Wilfredo Ponce de León

·         El desafío de actualizar la presencia cristiana en las cárceles - P. Javier Galdona

·         El desafío de dignificar a las madres adolescentes - Fabiana Barrios - Casa Luna

·         El desafío de armonizar educación y trabajo en sectores vulnerables - P. Mateo Méndez, SDB

 

Jueves 18 de agosto- Iglesia y defensa de la dignidad humana

19.00 horas

·         Apertura: Mons. Nicolás Cotugno, Presidente de la Comisión de Ética y Bioética

·         La dignidad de la vida desde su concepción - Alfredo Solari

·         La dignidad en la enfermedad - José Rodríguez Bossi

·         La dignidad de los ancianos - Lida Blanc

·         La muerte digna - Pbro. Omar França

 

Jueves 22 de setiembre - Iglesia y educación

19.00 horas

·         Apertura: Mons. Alberto Sanguinetti, Presidente de la Comisión de Educación

·         Visión histórica - Susana Monreal

·         Presencia constante en la educación formal - P. Marcelo Fontona, SDB

·         En la enseñanza superior - P. Eduardo Casarotti, SJ

·         El desafío de la educación no formal - Pablo Bartol

·         Una mirada de futuro. Desafíos y promesas - César Aguiar

 

Jueves 27 de octubre- Iglesia y mundo del trabajo

19.00 horas

·         Apertura: Mons. Rodolfo Wirz, miembro del Consejo Permanente

·         Visión histórica - P- Daniel Sturla, SDB // Mario Cayota

·         Los empresarios cristianos - Martín Carriquiry

·         Los sindicalistas cristianos - Gustavo Pérez

·         La perspectiva de la sociología del trabajo – Pablo Guerra // Juan Manuel Rodríguez

·         Espiritualidad del trabajo – Francisco Armas

 

Jueves 24 de noviembre - Iglesia y DDHH

19.00 horas

·         Apertura: Mons. Pablo Galimbeti, Presidente de la Comisión para la Cultura y los No Creyentes

·         Planteo general del tema - Carmen Asiaín

·         Dictadura y derechos fundamentales - Fernando Ordóñez.

·         Perfiles destacados: Parteli y Pérez Aguirre - P. Juan José Mosca, SJ

·         La libertad de consciencia - Daniel Radío

·         Cierre del Ciclo. Brindis

 

"Grito de Asencio"
El Presidente de la República participó en celebración ecuménica del Bicentenario en Mercedes

www.presidencia.gub.uy

Lunes 28 de marzo de 2011

El Presidente José Mujica y la senadora Lucía Topolansky participaron en la celebración ecuménica en acción de gracias al Bicentenario de la Revolución Oriental, en la catedral de Mercedes. Luego de arribar al templo religioso, ubicado en el centro de Mercedes, el mandatario y su esposa fueron recibidos por el intendente departamental Guillermo Besozzi, el obispo Carlos María Collazzi, demás autoridades y ciudadanos.

En su segundo día de estadía en el departamento de Soriano, el Presidente de la República, José Mujica, acompañado por su esposa, la senadora Lucía Topolansky, participó de la celebración ecuménica en acción al Bicentenario de la Revolución Oriental, que tuvo lugar en la catedral Nuestra Señora de las Mercedes, pasadas las 8:00 horas.

El mandatario y la senadora arribaron al templo religioso, ubicado frente a la Plaza Independencia en el centro de Mercedes, donde fueron recibidos por el intendente departamental Guillermo Besozzi y por el obispo mercedario, Carlos María Collazzi.

En el interior del recinto aguardaban aproximadamente 300 personas, quienes recibieron con aplausos al Presidente y su esposa.

Al retirarse, Mujica reconoció no ser creyente, no obstante, reconoció tener en su haber un “tronco cristiano” que compuso, según dijo, “buena parte de nuestro pensamiento”.

El Presidente Mujica y la senadora Topolansky se dirigieron al parque “Admirable Alarma”, en el km. 25 de la ruta 95, donde tuvieron lugar los acontecimientos históricos conocidos como “Grito de Asencio”.

Información y fotografías en http://www.presidencia.gub.uy/sci/noticias/2011/02/2011022801.htm

vineta FUENTE: Presidencia de la República

Mensaje de la Conferencia Episcopal Uruguaya con motivo del Bicentenario del Proceso de Emancipación Oriental
 
 A todos los fieles católicos y a todo el pueblo oriental:  ¡Gracia y paz con ustedes!
 
 1. En 2011 celebramos en el Uruguay el Bicentenario del Proceso de Emancipación Oriental. Recordamos los principales hechos de 1811: Grito de Asencio, Batalla de Las Piedras, Éxodo del Pueblo Oriental. De esta forma asumimos juntos la memoria de nuestro pasado, a fin de hacer crecer la unión y el afecto social de nuestro pueblo en el presente, y responsabilizarnos de nuestra marcha hacia el futuro.
MENSAJE COMPLETO

DESCARGA EL MENSAJE DE LOS OBISPOS EN PDF

Mujica en celebración religiosa por el Bicentenario
SUBRAYADO, lunes 28
Mujica participó de la misa de la Catedral de Mercedes para celebrar los 200 años de la revolución oriental.

Video http://www.canal10.com.uy/noticias/13677-mujica-en-celebraci%C3%B3n-religiosa-por-el-bicentenario


vineta FUENTE: SUBRAYADO

Celebración Ecuménica en Mercedes con motivo del Bicentenario

 

En el marco de los festejos previstos para este fin de semana y el lunes en Soriano por los acontecimientos de Asencio, tendrá lugar el 28, en la Catedral de Mercedes, una Celebración Ecuménica.

 

Participarán en la celebración que se desarrollará a partir de las 8 hs en la Iglesia Catedral “Nuestra Sra. de las Mercedes” las comunidades cristianas de la ciudad y alrededores, entre ellas: Iglesia Católica, Iglesia Metodista,  Iglesia Evangélica Valdense,  Iglesia Evangélica del Río de la Plata e Iglesia Anglicana.

 

Asimismo, esta actividad contemplada en el programa oficial  contará con la presencia de autoridades nacionales y departamentales.

 

La celebración será transmitida por www.difusorasoriano.com.uy y por Radio María http://www.radiomaria.org.uy/