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ULTIMOS MENSAJES Y CARTAS PASTORALES DE OBISPOS URUGUAYOS |
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MENSAJE de Mons. Carlos
María Collazi |
PORTADA | Conferencia Episcopal del Uruguay | |
CARTA
DEL OBISPO EL ADVIENTO
Mons.
Carlos María Collazzi |
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Comenzamos hoy con toda la Iglesia el tiempo del ADVIENTO, y con él, el Año Litúrgico. Este tiempo está centrado en la actitud cristiana de la ESPERA. La celebración gozosa de la próxima NAVIDAD, es esperar la venida de Jesucristo a cada uno de nosotros, para que se realice un encuentro de Fe y Amistad con El.
La Palabra de Dios recién Proclamada nos invita a estar despiertos, atentos, preparados, en actitud VIGILANTE. El Señor viene!!! El nos instruirá en sus caminos para que caminemos a la luz del Señor (1ª Lectura)
El vino hace dos mil años, y su Palabra resuena hoy para que abramos siempre las puertas de nuestro corazón a su Amor, su Mensaje, y salgamos de la noche para andar en pleno día viviendo con dignidad (2ª Lectura)
Vigilancia porque el viene en todo momento, y a la hora menos pensada (Evangelio). El fortalece y alimenta nuestra Esperanza.
La Esperanza cristiana es una espera activa. Parte de la Fe que es encuentro vivo con Jesucristo y quiere llegar a la Amistad con El. Encuentro profundo y vivo con Jesucristo para que El transforme nuestras vidas. Queremos “ser más”; queremos vivir mejor el mandamiento nuevo del Amor. La Esperanza cristiana da sentido y dimensión a todo lo cotidiano; da sentido a nuestra oración. Oramos porque confiamos. Presentamos nuestras vidas al Señor, poniéndonos en sus manos…pero no nos cruzamos de brazos. Ponemos nuestros esfuerzos para que sea realidad lo que pedimos con Fe. Al esperar confiamos en el querer y poder de Dios, que comparte todo con nosotros. Es propio de la esperanza cristiana el ser perseverantes. Vivir con constancia y sin desfallecer las opciones cristianas. Nos hace descubrir lo que es transitorio, provisorio; y abrirnos a lo que permanece para siempre.
La esperanza cristiana nos anima a vivir, participar, compartir. Anima a realizar opciones de vida e ilumina también lo pequeño y sencillo de todos los días.
Juan Pablo II, ha proclamado para la Iglesia, este nuevo año como Año de la Eucaristía, augurándonos: “Que el Año de la Eucaristía sea para todos una excelente ocasión para tomar conciencia del tesoro incomparable que Cristo ha confiado a su Iglesia. Que sea estímulo para celebrar la Eucaristía con mayor vitalidad y fervor, y que ello se traduzca en una vida cristiana transformada por el amor” (M.N.D.n.29) Dice el lema de la Conferencia Episcopal para el año que comenzamos: la “Mesa de la Eucaristía, Signo de nuestra Esperanza y fuente de nuestro compromiso”. Seguramente será un año para hacer un “especial esfuerzo por redescubrir y vivir plenamente el Domingo como día del Señor y día de la Iglesia”. Invito a toda la Diócesis a vivir intensamente este año eucarístico, poniendo un particular énfasis en nuestros compromisos de cristianos. Que sea un año vocacional en el sentido amplio de la palabra: profundizar nuestra opción cristiana de vida, nuestra vocación común a la santidad.
Que sea un año de oración particular por las VOCACIONES a una especial consagración. Las vocaciones sacerdotales, diaconales y a la vida consagrada. A partir de este domingo antes de la Bendición final de las Celebraciones Eucarísticas se rezará el texto de la oración que les envío. Invito a las Comunidades a realizar celebraciones comunitarias de Adoración a Jesús Eucaristía, y para ello les llegarán textos de celebraciones.
¡Cuántas comunidades no pueden tener la Misa dominical por falta de Sacerdotes! ¡Cuánto necesitamos del signo visible de la Vida Consagrada para hacernos “ver” las realidades definitivas de las Bienaventuranzas. Durante el 2005 vamos a evaluar nuestro Plan Pastoral Diocesano. Si miramos el afiche de nuestro Plan, vemos que en el centro de la Comunidad de Comunidades que es la Iglesia, está la Mesa de la Eucaristía.
Tendremos, en Mercedes, el 25 de setiembre el segundo encuentro de los Niños. El Señor nos regala iniciar este año vocacional, con la ordenación diaconal del próximo domingo en Nueva Helvecia.
Les auguro un Adviento gozoso para celebrar una nueva Navidad llena del optimismo que nos da la Esperanza cristiana.
En la Eucaristía lo encontramos a El, su presencia es real !!! “La despedida al finalizar la Misa es como una consigna que impulsa al cristiano a comprometerse en la propagación del Evangelio y en la animación cristiana de la sociedad…El cristiano que participa en la Eucaristía aprende de ella a ser promotor de comunión, de paz y de solidaridad en todas las circunstancias de la vida” (M.N.D. 24 y 27) Unidos en la oración, mis anticipados augurios de FELIZ Y SANTA NAVIDAD!!!
Con mi Bendición
+ Carlos María Collazzi Obispo Diocesano
Mercedes, 22 de noviembre de 2004 |