PASTORAL POPULAR

Y COMUNIDADES CRISTIANAS DE BASE

Documento de la C.E.U.

 

1. -GENESIS DE ESTA OPCION PASTORAL

La corresponsabilidad de todo el pueblo de Dios ea la acción pastoral de la lglesia, claramente expresada en los diversos documentos del Vaticano II, y que hace desear "que en cada Diócesis se instituya un Consejo especial Pastoral, presidido por el mismo Obispo Diocesano, y del que formen parte clérigos, religiosos y laicos especialmente elegidos Siendo función de este consejo el estudiar y sopesar lo que atañe a las obras pastorales y sacar del estudio conclusiones prácticas" (Christus Dominus, 27), movió a la CEU a estructurar un proceso que garantizará la real participación de la mayor parte de este pueblo de Dios en el análisis de la problemática y de las soluciones que hoy inciden en la vida del hombre uruguayo y, consecuentemente de la Iglesia. El estudio central de la CEU -- PASTORAL POPUI.AR Y Comunidad CRISTIANA DE BASE -- es el resultado de un largo proceso que se desarrolló en las siguientes etapas:

Consulta a cada Diócesis sobre los temas pastorales que ocupan el interés de la Iglesia uruguaya octubre 1968); Elección, en la reunión de los responsables pastorales de todas las diócesis del tema: "Pastoral popular y comunidades cristianas de base" (diciembre 1968); Consulta a cada Diócesis sobre el tema elegido (enero 1969); Consulta a expertos: Centro de Sociologia religiosa sociólogos escrituristas, teólogos y pastoralistas (febrero l969);

Encuesta a expertos sobre comunidad y manifestación (julio 1969); Redacción de un documento-base con todo el material consultado y con las investigaciones de los expertos (julio l969); Envío, para el estudio a nivel diocesano de este documento base (agosto 1969); Reunión de la Conferencia Episcopal Uruguaya donde los Obispos estudiaron el tema, asesorados: por el Coordinador de la Pastoral, los responsables pastorales diocesanos y los especialistas.

II LIBERACION

Nos enfrentamos hoy a la tremenda dificultad de la encarnación de las realidades complejas, viciadas, cambiantes exigentes y al mismo tiempo prometedoras de nuestro mundo uruguayo. Es en estas realidades donde debemos insertar el mensaje evangélico, aceptándolas tales cuales son, con todo lo que tienen de gracia y de pecado, de esperanza y ansias de liberación de desesperanza y frustración. ¿. Cómo llevar este Mensaje evangélico a nuestro mundo de hoy? Evangelizar es testimoniar, es comunicar nuestra fe en alguien y no solo nuestra fe individual, sino la Fe de la Iglesia, la de Pedro y Pablo, la de las primitivas comunidades cristianas, de nuestros mayores "Cristo nos trajo la Salvación y esta abarca a todo el hombre y a todos los hombres Es universal en todas sus dimensiones La Salvación es liberación completa, superación de toda desgracia, redención del pecado y sus consecuencias (hambre y miseria, enfermedad e ignorancia, etc.), La redención importa, por la incorporación en la muerte de Cristo, una liberación de toda servidumbre. Fue destruido nuestro cuerpo de pecado, para que dejáramos de ser esclavos del pecado (Rom. 6, 6). La salvación es pleno desarrollo de todos los valores humanos, introducción de la gracia de adopción del "Hombre Nuevo", creado a imagen de Dios en la justicia y en la verdadera santidad (Ef. 4, 23). Es todo el hombre el que ha de ser salvado: en su alma y en su cuerpo en su interioridad personal y en su relación comunitaria (Cfr. Medellín - Ponencia- Mons. Pironio, pp. ll5 - 116)

La obra divina es una acción de liberación integral y de promoción del hombre en toda su dimensión, que tiene como único móvil el amor. El hombre es creado por Cristo Jesús" hecho en El ’Creatura Nueva’. Por la fe y el bautismo es transformado, lleno del don del Espíritu, con un dinamismo nuevo, no de egoísmo sino de amor, que los impulsa a buscar una nueva relación más profunda con Dios, con los hombres sus hermanos y con las cosas (Medellín, I, 4). Pero la salvación abarca también a todos los hombres y su historia, a todos los pueblos y a la creación entera sujeta ahora a servidumbre y liberada en esperanza. Distinto del progreso humano, pero íntimamente compenetrado y comprometido con él, el Reino de Dios va marchando en la historia hacia su consumación definitiva. La salvación integral del hombre y de los pueblos adquiere así una dimensión escatológica y trascendente que le es esencial" (Mons. Pironio - Medellín - Ponencias - pp. ll5 - ll6).

III PERSONALlZACION.

Nuestra evangelización es liberadora es personalizadora. Ayuda al hombre uruguayo a ser sujeto de su propio desarrollo y ascenderlo "de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida más humanas" (Populorum Progressio, 20), teniendo en cuenta que él mismo es el responsable y el "artífice principal de su éxito o de su fracaso" (P. P. 15). Su toma de conciencia de la responsabilidad que le cabe como ciudadano y corno hombre de fe, le favorecerá su auto- determinación, su sentido comunitario, sus deberes y derechos que se siguen de su dignidad humana y cristiana Queremos que la Pastoral <1e Conjunto, el modo de organizar la vida eclesial de nuestro país y la predicación del Evangelio tiendan a la educación y crecimiento en la fe de los jóvenes y adultos a partir de su vida, de modo que les permita su plena participación en la comunidad eclesial, y el asumir consciente y cristianamente su compromiso temporal

lV. PARA CONOCER A DlOS ES NECESARIO CONOCER Al HOMBRE.

La Palabra de Dios se hizo hombre y habita entre nosotros dando un nuevo sentido, un horizonte más profundo a todo cuanto de humano existe y se realiza (Cfr. Apostolican Actuositatem, 7b). Por ello siempre que escuchamos al hombre escuchamos a Cristo; siempre que nos preocupamos del hombre nos preocupamos de Cristo. Y en la medida en que nos encontramos con los hombres aprendiendo y sabiendo ir hacia ellos nos encontrarnos con el mismo Señor (Cfr. GS, 22, 32) Saber al mundo porque en él, en los hombres y los acontecimientos, pese a las fallas humanas, está Señor Jesús, fuente y remate de todo existir y de todo acontecer En el mundo y en su trama está el único Pastor esperando de nosotros las posturas y el grito del Precursor: es el Señor. Incorporamos a nuestra actitud pastoral aquellas palabras de Pablo VI, en la última sesión pública del Conc. Vat, II(7, XII 1965): "Si recordamos cómo es el rostro de cada hombre, especialmente si se ha hecho transparente por sus lágrimas y dolores podemos y debemos reconocer el rostro de Cristo, el Hijo del y si en el rostro de Cristo podemos y debemos, además reconocer el rostro del Padre Celestial nuestro humanismo se hace cristianismo, nuestro cristianismo se hace teocéntrico tanto que podemos afirmar: para conocer a Dios es necesario conocer al hombre". Afirmación ésta tan válida como la enunciada en un párrafo anterior por el mismo Pablo Vl; "Para conocer al hombre, al hombre verdadero, al hombre integral, es necesario conocer a Dios".

V. MENTALIZACION.

No es posible llegar a una acción pastoral eficaz si no se parte de un convencimiento esclarecido. De aquí la prioridad en un esfuerzo de mentalización sobre la necesidad del conocimiento de la realidad iluminada por la fe y de una armonización de la pastoral en estructuras de conjunto y principios básicos uniformes.

a) Conocimiento de la realidad, iluminada por la fe, que importa: -

Detectar "los vestigios de Dios", en toda situación humana;

Explicitación , a la luz del Evangelio y del Magisterio jerárquico;

Búsqueda en grupos de cristianos;

Reflexión personal, oración y profundización en la adhesión a Cristo;

Vida en fe comprometida;

Vivencia de los sacramentos; profundización científica en lo social, sicológico y teológico. .

b) Pastoral de conjunto que implica:

- corresponsabilidad a todos los niveles: presbiterio y consejo presbiterial; consejo de religiosos y de laicos; consejos pastorales con representantes de todo el pueblo de Dios.

- actitud de diálogo y de libertad de opinión al interior de la Iglesia adecuación permanente y critica, de la vida y la fe; que a muchos de nuestros bautizados exigirá una verdadera reevangelización, y que a todos una constante y progresiva conversión.

- actitud misionera de todo el Pueblo de Dios el cual "ha de difundirse en todo el mundo" (l LG, 9).

- actitud de servicio para "continuar, bajo la guía del Espíritu la obra misma de Cristo quien vino al mundo para dar testimonio de la verdad, para salvar y no para juzgar, para servir y no para ser servido (GS, 3) Pablo Vl nos dice a los Obispos de América Latina: "En la obra pastoral, no se puede proceder ciegamente... Una sabia planificación impone decisiones e implica renuncias ...El Plan Pastoral debe establecer claramente las metas que se persiguen fijar criterios de selección y prioridad entre las múltiples necesidades apostólicas y tener en debida cuenta los elementos personales y también los medios de los cuales se puede disponer" (Exhortación a los Obispos de A. L. 24, XI, 1965).

VI.COMUNIDADES CRISTIANAS DE BASE. .

1)Constatamos en el uruguayo una tendencia a reunirse en pequeños grupos, sean estos deportivos o políticos sean culturales o religiosos.

2)Esta tendencia, que se verifica a nivel de Latino América ha sido asumida por la II Conferencia General de Episcopado Latino Americano y aparece en casi todos los documentos y recibe significación propia en el documento Nº 15 sobre la Pastoral de Conjunto. Las comunidades cristianas de base presentan -- sociológica y teológicamente -- como "factores primordiales de promoción humana y desarrollo y "signo de la presencia de Dios en d mundo". Al mismo tiempo que "núcleo eclesial y foco de evangelización" (Cfr. 10 y 11).

3)Y sin querer mirar con nostalgia o utopía a las primeras comunidades cristianas de que nos hablan los Hechos de los ApóstoIes: "que perseveraban en la enseñanza de los Apóstoles y en la comunidad, en la fracción del pan, y en las oraciones(Hechos, 2, 4); teniendo "un corazón y un alma y ni siquiera uno llamaba propias de él cosas que poseía sino "que para ellos todo era común" (Hechos 4, 32), es indudable que este modo de vivir de los primeros cristianos _ siendo expresión de la revelación de Dios _ ha de inspirar, una vez más, a la renovación de la Iglesia en su incansable intento de acercamiento a Dios y a los hombres.

4)Una somera visión pastoral señala, igualmente, la existencia sobre todo en la juventud, de comunidades de cristianos (o en crecimiento hacia una vivencia cristiana) e indica un proceso de multiplicación de las mismas. La mayoría de las Asambleas diocesanas del último año han consignado la necesidad de crear y multiplicar comunidades cristianas de base.

5)Tal vez, sirva como síntesis de esta misión evangelizadora integral que justifica la opción pastoral de las comunidades cristianas de base, las acertadas ideas expresadas por el Cardenal Eugenio de Araujo Sales, en su ponencia de Medellín: "Daremos fuerte impulso a la transformación dei Continente cuando las parroquias se conviertan en irradiadoras de la formación auténtica de comunidades humano- cristianas. No solamente administrando los sacramentos o pregonando las verdades del Evangelio no ya reduciendo el kerigma al anuncio de verdades tradicionales aceptadas como sobrenaturales, sino también despertando en estos hombres el sentido de su dignidad, h fuerza reivindicativa de sus derechos, dándoles conciencia de su valor, estimulándolos a exigir de los políticos, de los técnicos, de los hombres de empresa, de todos los que ocupan puestos claves, el respeto a la persona humana y a sus inalienables prerrogativas. Será la revolución del continente y la genuina "Declaración Universal de los Derechos del Hombre No por la violencia de las pasiones, sino con la fuerza actuante de la justicia Las parroquias no serán sólo focos de vida espiritual, sino centros de una integral formación del hombre, Reconozco que es difícil realizar este ideal, pero niego que sea imposible. Y la prueba, es la existencia en muchos países auténticas comunidades que empiezan a ejercer en torno a sí misma su influencia" (p. 135).

VII. PASTORAL POPULAR

No menos, ha de ser preocupación de la Pastoral Popular el crear la comunidad en el amor, la lucha permanente contra toda esclavitud y despersonalización, el servicio incesante a todos los hombres. Mencionando, solamente, el documento de Medellín, expresamente dedicado a presentar la Pastoral Popular, queremos hacer nuestro un párrafo de la ponencia de Mons. Luis Eduardo Enríquez:

"Por cierta parábola, lo que se admite fácilmente de los grupos étnicos todavía no totalmente incorporados a la fe y a la civilización, al menos en la práctica, no se admite con igual facilidad con nuestras grandes masas católicas. So pretexto de que su fe es impura y mezclada de supersticiones, se rechaza, fácilmente, actitudes, usos y tradiciones, sin que haya precedido un verdadero estudio, equilibrado discernimiento y simpatía humana. Se declara su religiosidad condenada a desaparecer y no se trabaja en buscar sus elementos permanentemente valiosos, muchos de los cuales brotan de una fe no ilustrada pero sincera... En otras palabras: la IgIesia debe continuar siendo una Iglesia de masas, que cobija un gran pueblo o condenarse a ser una secta de escogidos. . Una Iglesia cuyas instituciones den un sentido de pertenencia a una gran masa". (Ponencias, pp. 178, 179).

 

Es dentro de estas orientaciones renovadas que debemos insistir en una revisión y en un avance de la:

a) Pastoral sacramental, cuyo Directorio promulgado por la CEU desde hace 2 años, debe ser fuente de auténtica pastoral popular.

b) La catequesis permanente que abarca a todas las edades y que dispone, en Uruguay, do un crecido número de expertos y demuestra una infatigable renovación.

c) Los medios de comunicación, que han iniciado una seria tarea de concientización a nivel popular y que debe acrecentarse por la capacitación de personas e instrumentos de difusión.

d) Una actitud permanente y generosa de servicio, por parte de toda la comunidad cristiana, a los hombre.

 

Vlll. ORIENTACIONES PASTORALES.

La CEU entiende que todo esfuerzo de preparación del tema que nos ocupa, a partido del pueblo de Dios, a través de los presbiterios, de su Secretariado, de los expertos y de esta misma Conferencia, pero reconoce que constituye un primer paso dentro de una línea pastoral optada.

La CEU asume como propia e impulsa esta línea pastoral que orientará a la Iglesia en el Uruguay _ en comunión con la Iglesia en Latino América, y la Iglesia universal _ por el camino de la liberación y personalización de "todo el hombre y de todos los hombres". Esto supone una mentalización y un convencimiento fundados en el conocimiento de la realidad iluminada por la fe y expresada en una pastoral armónica y de conjunto.

Esta orientación que debe asumir, tanto la Pastoral Popular como la Pastoral de Comunidades cristianas de base

A partir de 1970, la Iglesia del Uruguay intensificará su esfuerzo por vivir estas orientaciones.

Vivir que significa: estudio, reflexión, experiencias, intercomunicación de las mismas, creatividad y originalidad propias de cada diócesis.

Vivir que significa: esfuerzo _ en corresponsabilidad de todo el pueblo de Dios, sacerdotes, religiosos y laicos-, para "no cesar de renovarse bajo la acción del Espíritu Santo hasta que, por la cruz, llegue a aquella luz, que no conoce ocaso" (LG, 9).

Nota: 1) Esta opción pastoral _ a nivel nacional _ será asumida como tarea principal, por el Secretariado de la CEU, que estudiará e impulsará los sucesivos pasos, sin desmedro de la originalidad de los esfuerzos diocesanos.

2) El Secretariado de la CEU ofrecerá material de trabajo bajo y de consulta y señalará bibliografía al respecto.

 

Montevideo, 15 de setiembre de 1969.