DE LA
COMISION DE DOCTRINA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DEL URUGUAY EN
NOMBRE DE TODOS LOS OBISPOS
APORTE AL DIALOGO SOBRE VALORES
ETICOS
1. Ante consultas referentes al Código
de Etica Médica del Sindicato Medico del Uruguay, la Comisión
de Doctrina de la CEU considera que es una problemática
que va más allá del interés inmediato
del actual plebiscito puesto que afecta valores profundos de toda
la población . Por ello, no sólo nos dirigimos al
personal médico y sanitario sino también a toda
la opinión pública del país .
2. La Iglesia ve muy positivamente la elaboración
de los códigos éticos profesionales, en medicina
y en todas las demás profesiones, que se planteen explícitamente
los diferentes niveles éticos que están implicados
en toda profesión : entre el profesional y sus colegas,
entre el profesional y el cliente , entre el profesional y las
instituciones involucradas , y finalmente, entre el profesional
y la sociedad entera.
Un código de ética profesional
aprobado por el Parlamento constituiría no solamente un
referente objetivo de eticidad para los profesionales, sino también
para la sociedad entera, porque la ética ya existe, es
anterior a todo código y obliga a los codificadores.
Esto colabora en gran medida a evitar la
corrupción y las prácticas desleales, y de ese modo
hace un aporte sustantivo a una sociedad con una convivencia más
transparente y sólida .
A falta de un Código nacional , el
Sindicato Médico del Uruguay está planteando
hacerlo a nivel de sus médicos .
3. Se valora, a la luz de la reciente Encíclica
"El Evangelio de la vida" y de la praxis eclesial desde
siempre, que se ponga como centro de la eticidad profesional del
médico la defensa integra de la vida humana, de los derechos
de las personas y de su dignidad, especialmente en el cuidado
de la salud. Esto está en la declaración de
principios (art.2) y varias veces reiterado.
Se valora la insistencia en la no discriminación
de ningún tipo en la defensa de la vida humana, en el cuidado
de su salud y en el respeto a su dignidad. En continuidad con
ello, el plantear que el médico debe cuidar de cada una
de las personas como si fuera su ser más querido (art.26).
Se valora la insistencia en las responsabilidades
de los médicos hacia la vida y la salud, no sólo
de sus pacientes directos, sino hacia todo ser humano. Se incluye
aquí todo lo referido a las condiciones institucionales
y estructurales de atención .
Se valora el lenguaje claro y sencillo,
accesible no sólo a los médicos que son sus directos
destinatarios, sino a toda persona que como paciente o como simple
integrante de la sociedad uruguaya tiene derecho a conocerlo,
comprenderlo y hacerlo cumplir. Asimismo se valora que, sin ser
muy extenso, encare con claridad la globalidad de los temas que
pudiesen ser controvertidos.
4. NOS PREOCUPA:
4.1. Que con respecto al "inicio de
la vida humana" (art.37-41) falte coherencia con la apreciación
inicial del art. 37: "EL MEDICO DEBE RESPETAR SIEMPRE
LA VIDA HUMANA" y no se declare que no es ético
la práctica del aborto, dado que se trate de aniquilar
una vida humana inocente e indefensa que ha tenido origen en el
momento de la concepción. Se cae así en una contradicción
con lo afirmado en el art. 14,2 "Todo paciente tiene derecho
a no ser perjudicado por el acto médico" (art.37).
4.2. En el tema de la esterilización
no se hace una valoración ética objetiva, quedando
como algo puramente subjetivo y neutro, sin consecuencias en el
campo ético (art.38). Asimismo se omite el planteo ético
de los diversos métodos anticonceptivos.
4.3. Que se acepte sin más la gestación
de la vida "in vitro" (art.39).
4.4. Estando totalmente de acuerdo que el
matar intencionalmente (eutanasia activa, art. 26) es contrario
a la ética del médico , señalamos que se
omite hablar del acto u omisión que apunte al mismo fin
(eutanasia pasiva).
5. PROPONEMOS:
Respetar y defender una cultura que promueva
y aúne esfuerzos para dar un Sí la vida. La conciencia
del hombre encuentra en sí misma la exigencia moral que
lo compromete de manera absoluta en su valor de persona. Todas
las grandes culturas han interpretado esto como una señal
de la pertenencia del ser humano al Trascendente absoluto, Dios.
La fe cristiana, en que se ha plasmado nuestra cultura uruguaya,
ha reconocido el imperativo absoluto de la conciencia en el quinto
mandamiento de Dios al hombre: "No matarás!".
+ Carlos Collazzi + Daniel Gil Zorrilla
+ Pablo Galimberti
Obispo de Mercedes Obispo de Salto Obispo
de San José de Mayo
Montevideo, 24 de abril de 1995.