COMUNICADO
DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DEL URUGUAY
Frente a la decisión del Sr. Arzobispo
de Montevideo de suprimir la "Comunidad Jerusalén"
(Misioneras de Cristo Resucitado) los Obispos del la CEU hacemos
pública nuestra solidaridad con el Sr. Arzobispo y nuestra
esperanza que sus derechos sean reconocidos prontamente.
En vista a que la Opinión Pública
y la comunidad católica reclaman una palabra orientadora
acerca de las diversas interpretaciones que circulan en torno
a los hechos transcendidos, expresamos:
1. El Sr. Arzobispo tiene el derecho y la
responsabilidad como Pastor de la Diócesis de establecer
las condiciones que él juzgue convenientes para el bien
de los diocesanos que han sido confiados a su solicitud episcopal.
2. Ante la revocación de su decreto
de supresión, la Iglesia misma, cuidadosa de poner en claro
la verdad le reconoce al Sr. Arzobispo la facultad de acceder
a la instancia de un Tribunal Supremo, llamado Signatura Apostólica,
ya que le asisten razones suficientes para la decisión
tomada el 20 de octubre de 1995 sobre la "Comunidad Jerusalén".
3. La invitación a considerar con
objetividad y con serenidad los hechos que a todos nos duelen,
- ya que actuando con amor y justicia nos acercaremos a la verdad
que libera - aprovechando para ello las publicaciones que la misma
Arquidiócesis ha ofrecido (cf. "Montevideo Entre Siglos").
4. La Iglesia, comunidad integrada por hombres
y mujeres expuestos a los errores y confusiones propios de todo
ser humano, necesita de la conversión, a lo que se invita
especialmente en este tiempo de Cuaresma; pero al mismo tiempo,
está abierta humildemente a la esperanza del triunfo de
la verdad y de la justicia, cuya fuente es Jesús Resucitado.
CONFERENCIA EPISCOPAL URUGUAYA.
Montevideo 21 de marzo de 1996.