REFLEXIONES DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL URUGUAYA

"UNA IGLESIA EN

ESTADO DE MISION"

 

Hacia la IV conferencia del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo 1992

 

l.-El pasado domingo 10 de noviembre, en la celebración de la fiesta de la Virgen de los 33, en Florida hemos iniciado en nuestra patria la conmemoración de los500 años del comienzo del anuncio del Evangelio de Cristo en nuestro Continente Latinoamericano.

Nos unimos a la celebración de este Vº Centenario "con la humildad de la verdad, sin triunfalismo ni falsos pudores; solamente mirando la verdad para dar gracias a Dios por los aciertos y sacar del error motivos para proyectarnos renovados hacia el futuro" unidos por una más consciente conversión al Evangelio.

2.-Con motivo de este acontecimiento el Papa Juan Pablo II ha convocado a la Iglesia Latinoamericana en la persona de sus pastores a la IVa. Conferencia que se celebrará  en Santo Domingo en el año 1992. El Santo Padre ha señalado el tema: "Nueva Evangelización , promoción humana, Cultura cristiana".

La enunciación del tema va acompañada del siguiente lema: "Jesucristo ayer,hoy y siempre" (lbr.13,o).

La "Nueva Evangelización ", llamado frecuente de Juan Pablo II con especial referencia a América Latina, es el elemento englobante, la idea central e iluminadora.

La "Promoción humana" es el elemento que hace referencia a la delicada y difícil situación en la que se encuentra actualmente América Latina: situación a la que responde la Iglesia con su doctrina social y con su amor preferencial a los pobres. "Cultura cristiana" es el elemento de actualidad en el que la Nueva Evangelización ha de proyectarse sobre la cultura adveniente y las culturas.

3._Desde l989 nuestras diócesis se viene preparando a este acontecimiento mediante el análisis de los sucesivos documentos preparatorios que se ha procurado estudiarlos con la mayor amplitud posible. Nos han llegado valiosas reflexiones, propuestas y desafíos , extraídos de la propia experiencia pastoral que hemos profundizado con el Secretariado General de la Conferencia Episcopal. Reconocemos en ellas valiosos criterios de discernimiento para percibir donde germina entre nosotros ya la Nueva Evangelización y dónde aún es necesario despertar e incentivarla.

4._Nos comprometemos a impulsar la Nueva Evangelización para que la fe y el amor de Cristo lleguen a tantos hermanos que aún no lo conocen o la han olvidado o se han alejado de él ; para que la acción evangelizadora de la Iglesia se realice desde y hacia los valores que caracterizan el estilo de vida de nuestro pueblo.

En el intercambio mantenido con el Secretariado General han surgido algunos puntos recurrentes en torno a las exigencias de la Nueva Evangelización en nuestro país:

-Revisar y reasumir la animación de la Pastoral de Conjunto;

-Reafirmar la dimensión comunitaria;

-Tener en cuenta el análisis crítico de la realidad;

-Asumir la pedagogía de Jesús como estilo evangelizador;

-Superar lo que genere una cultura de muerte e incentivar una

cultura de vida.

5.-En continuidad con el esfuerzo de estos años por "acompañar evangélicamente al hombre y al pueblo uruguayo para ayudarlo a transformar desde dentro de su cultura en hechos de salvación , los acontecimientos nuevos de su historia su vida y ambiente concretos" queremos proponerles para 1992 el Objetivo General:

" HACIA UNA IGLESIA EN ESTADO DE MISIÓN"

que encamine todo el quehacer evangelizador de nuestra Iglesia en el marco de una Pastoral de Conjunto donde obispos, sacerdotes, religiosos, laicos, organismos y asociaciones trabajemos corresponsablemente en la formación de una comunidad misionera y servidora comprometida a llevar "con nuevo ardor... nuevos métodos...y nueva expresión " el anuncio del Evangelio a todos los hombres de nuestra patria; pues "la misión de Cristo Redentor, confiada a la Iglesia, está  aún lejos de cumplirse"

 

6.-El hecho de proponer el Objetivo: "Hacia una Iglesia en estado de misión " surge de la necesidad de una nueva relación con los que están "fuera", es decir, los no creyentes, los alejados, los no practicantes, las nuevas culturas, etc. que constituyen el lugar prioritario de la misión .

Muchas veces comparten las mismas celebraciones, viven en un mismo barrio y en una misma ciudad.

La misma Palabra de Dios sugiere un tratamiento pastoral diferente a los que están "fuera" de los que están "dentro"( Mc.4 ,11 ; Col.4,5; 1Tes.4,12).

La expresión designa la categoría de aquellos que no han entendido todavía el misterio del Reino. Hoy incluye no sólo a los no bautizados sino, de hecho, a todos aquellos para los que los misterios del Reino de Dios y la Iglesia son todavía algo exterior, en los que no se participa desde dentro, con los que no se identifica hasta el punto de que todos parece enigmático.

7-Este objetivo propuesto "Hacia una Iglesia en estado de misión " pretende,

sencillamente, dejar de dar respuestas estereotipadas a preguntas que nadie se hace; abandonar el cómodo criterio pastoral del "siempre se ha hecho así ", salir de la repetición mecánica, superar la improvisación y la rutina para construir un proyecto válido de evangelización nueva, ordenando en función de este proyecto las actividades de los agentes de pastoral, contando con la situación de la realidad valorando los recursos humanos y materiales y, teniendo muy en cuenta la medida del tiempo para proponerse objetivos concretos a corto, mediano y largo plazo.

8_Este objetivo deberá  animar todas las programaciones pastorales de las Diócesis intentando seriamente llegar a todos los uruguayos en sus propios lugares, cambiantes y en su estilo de vida.

Convocamos pues, a todos los bautizados a hacerse responsables de la misión evangelizadora que se nos ha encomendado desde el día de nuestro bautismo y de nuestra confirmación , convirtiéndonos al sentir de la Iglesia de Cristo profundamente integrados en su Cuerpo, pues "evangelizar no es para nadie un acto individual y aislado, sino profundamente eclesial" (EN.60).

El logro de este objetivo dependerá  de que en todos los agentes de pastoral se dé una verdadera y sincera conversión pastoral. Esto supone en primer lugar, abrirse al Espíritu Santo para que el evangelizador se impregne de la experiencia de Dios; en segundo lugar el cambio de mentalidad; y finalmente la formación permanente tan sentida en los últimos años.

.9- Queremos que 1992 sea un año de

REVISION , REFLEXIÓN A LA LUZ DE LA PALABRA DE DIOS , DE CONVERSION Y DE ORACIÓN :

Reconociendo con humildad los desaciertos y pecados en el quehacer evangelizador de nuestra América Latina y de nuestro Uruguay;

Dando gracias a Dios por las repetidas manifestaciones de su paso y de sus innumerables llamados en nuestra historia;

Pidiendo apertura de corazón a la acción del Espíritu para ver e interpretar las realidades humanas, y desde ellas, anunciar el Evangelio;

Movidos por un amor creciente y entusiasta de Jesucristo.

10._Encomendamos a las Vicarías Pastorales de nuestras Diócesis elaborar la instrumentalización adecuada para concretar el OBJETIVO GENERAL que les hemos propuesto. El Secretariado General y los Organismos Nacionales de la Pastoral brindarán los servicios que se les soliciten en el espíritu de una necesaria Pastoral de Conjunto.

11-.Invocamos a María la "Estrella de la Evangelización " y Aurora de los tiempos nuevos la primera misionera de nuestro continente Latinoamericano.

Nuestros ojos se vuelven a Ella, a la que se le invoca bajo diversas advocaciones como expresión del amor de sus hijos y memoria de sus intervenciones maternales. Pero para el pueblo uruguayo ninguna advocación está  tan íntimamente vinculada a nuestra Historia como la de "VIRGEN DE LOS 33".

Su pequeña imagen histórica visitará todas nuestras Diócesis invitándonos a salir "sin demora" a anunciar a todos las maravillas de Dios como Ella misma lo hizo con su prima Isabel desde el 15 de agosto hasta el 8 de noviembre de 1992.

Ella mantiene viva nuestra memoria histórica de la fe y de los valores que animaron a los padres de la patria al iniciar la gesta emancipadora para que hoy nos iluminen, comprometan nuestro presente y orienten nuestros pasos hacia un futuro mejor.

De esta manera nos prepararemos a asumir con profundidad las Conclusiones de la IVa. Conferencia Episcopal de Santo Domingo y formular las ORIENTACIONES PASTORALES que nos guiarán a partir de 1993.

Los bendice y saluda la Comisión Permanente de la C.E.U

 

 

Mons. José Gottardi Mons. Raúl Scarrone

Arzobispo de Montevideo Obispo de Florida

Vicepresidente de la CEU Presidente de la CEU

Mons. Orlando Romero Obispo Auxiliar de Montevideo.

Secretario General de la CEU.

 

Montevideo, 13 de noviembre de 1991.