CONFERENCIA
EPISCOPAL URUGUAYA
ANTE UN NUEVO 1º
de MAYO
MENSAJE DE LOS OBISPOS
Al terminar nuestra Asamblea Plenaria en
la que hemos preparado las Orientaciones Pastorales para el Trienio
1993-1995 y ante un nuevo 1º de mayo, los Obispos del Uruguay
expresamos:
- ACOMPAÑAMOS a todos los trabajadores de nuestro país
en sus fatigas, esfuerzos y esperanzas;
- NOS PREOCUPA
profundamente la persistencia de conflictos en algunos sectores
importantes de nuestra sociedad, como es el caso de la salud y
la enseñanza; asimismo la crisis de algunas zonas rurales
que enfrentan perspectivas de miseria y emigración.
- DESEAMOS
que se busquen soluciones para que los salarios mejoren y no pierdan
su valor.
- NOS PREOCUPAN
también fenómenos como el multiempleo, el sub-empleo
y la dificultad de los jóvenes para encontrar una adecuada
inserción en el mercado laboral.
- Aunque son alentadores los índices
de un mejoramiento macro económico , nos preocupa que todavía
no se vea claro la repercusión positiva de esos índices
en la vida de la gente más pobre de nuestro país
- Es un ineludible deber de solidaridad
tratar de encontrar caminos para una redistribución más
equitativa de la riqueza
La luz de la Esperanza, que brilla en Jesucristo,
el Carpintero de Nazaret y el Hijo de Dios, está
junto a cada trabajador de nuestra patria, especialmente en sus
fatigas. Basados en esta fe les ANUNCIAMOS la dignidad de cada
trabajador y les aseguramos nuestro apoyo para llegar a soluciones
justas y pacíficas.
Que San José Obrero, a quien la Iglesia
celebra cada 1º de Mayo, como el humilde trabajador manual
que vivió el trabajo con dignidad, alegría y sentido
solidario, los inspire a todos.
Con nuestra bendición
Los Obispos de Uruguay 1º de mayo
de 1993.