MENSAJE DE LOS OBISPOS A LAS MUJERES URUGUAYAS
1. Los Obispos del Uruguay, en este año significativo para la mujer, saludamos con especial estima a las mujeres uruguayas, hermanas nuestras en la realización de un proyecto común : la construcción de un mundo cada vez más solidario y fraterno , que asegure a todos el derecho a nacer , vivir, creer y esperar.
2.- Este es un año marcado por el desafío que el Papa lanzó en la Jornada Mundial de la Paz al comienzo del año. "La mujer, educadora para la Paz", que confirmó en su reciente" Carta a las Mujeres " del 29 de junio y por la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, a realizarse en setiembre en Pekín, bajo el lema: "Acción para la Igualdad ,el Desarrollo y la Paz". Pero sin duda, la situación de la mujer que aquí señalamos trasciende los eventos mencionados, como realidad urgente y promisoria, que quisiéramos asumir entre todos.
3.-En este contexto, queremos hacer llegar nuestra palabra a todas y cada una de las mujeres, que habitan nuestra patria, en las ciudades y zonas rurales, a las madres y hermanas,esposas e hijas, vecinas y compañeras de trabajo o estudio , jóvenes y ancianas y especialmente a las religiosas y consagradas, catequistas ,líderes ,evangelizadoras, que como María Magdalena, anuncian que Jesús vive, en la Iglesia y en la sociedad.
EXPRESAMOS:
4.-nuestro RECONOCIMIENTO a su dignidad humana, igual y complementaria a la del varón por ser hijos e hijas de un mismo Padre, quien nos creó a su imagen y semejanza ,y nos llamó a realizar una misión en común . Cristo , con sus gestos y palabras, manifiesta esta realidad en formas concretas y cercanas
5.-nuestro AGRADECIMIENTO a su entrega generosa y su aporte particular e insustituible en el seno de la familia, la Iglesia y la sociedad, como madre defensora de la vida y educadora del hogar. En nuestro país se destaca de manera creciente su gestión pública, profesional, empresarial y política, y en las diferentes áreas de la vida social , educativa,cultural y artística, tanto en la ciudad como en el campo.Este un signo de los tiempos de esta toma de conciencia de su igual dignidad y valiosa diferencia con el varón y de su específico aporte a la humanización de la sociedad. Este agradecimiento lo sintetizamos con las mismas palabras del Papa Juan Pablo II en su reciente Carta a las Mujeres:" Te doy gracias, mujer, por el hecho mismo de ser mujer! Con la intuición propia de tu femineidad enriqueces la comprensión del mundo y contribuyes a la plena verdad de las relaciones humanas"(Nr.Z)
6.-nuestra PREOCUPACION ante diversas opiniones erróneas sobre la naturaleza y misión de la mujer, porque se niega su específica dimensión femenina, se la pospone en su dignidad y derechos,se la convierte en objeto de placer , con un papel secundario en la vida social.
Esto se manifiesta en:
- la no valoración de su misión de madre portadora de la vida, trabajando sin horarios como ama de casa , asumiendo , en tantos casos ,la conducción del hogar y la familia, recibiendo , por igual trabajo, una retribución menor a la del varón .
- las condiciones indignas de vida, la miseria, violencia física, psicológica y sexual y el abandono,tanto en el ámbito familiar como público ,que sufren tantas mujeres y a veces tan calladamente.
7.-Reconocemos y alentamos su compromiso por la realización de su misión específica como esposa y madre y el desarrollo pleno de sus potencialidades al servicio del bien común , la lucha por su dignidad, la participación democrática y una legislación que garantice sus legítimos derechos. De un modo especial reconocemos y alentamos la generosa y responsable actitud de las madres. En nuestro país,despoblado en la campaña y tan amenazado por la atrofia de la baja natalidad, las familias numerosas deberían contar con el apoyo decidido de las autoridades y de la sociedad toda. Esto constituye un desafío que nos implica a todos.
8.-Motivados por el compromiso de la Nueva Evangelización acogemos las aspiraciones de una mayor participación y toma de decisiones de la mujer en los diversos niveles de la vida
Juntos contemplamos a María,, modelo de toda mujer , quien nos regala y señala a Cristo. El hace posible que nuestras propuestas se vuelvan realidad y no queden en una utopía inoperante.
Nuestro mensaje nos conduce a la ORACION: en ella encontramos la motivación, la fuerza y la luz para no declinar en nuestras actitudes de disponibilidad ,servicio, solidaridad, defensa de la vida , que todos, varones y mujeres por igual,aunque en forma distinta , debemos vivir en estos tiempos, en los albores de un nuevo milenio.
Por el Consejo Permanente de la C.E.U.
Mons. Orlando Romero
Obispo de Canelones
Mons.Pablo Galimberti Presidente de la CEU.
Obispo de San José de Mayo
Vicepresidente de la CEU.
Mons. Luis del Castillo
Obispo Auxiliar de Montevideo
Secretario Gral. de la CEU.