UNA CATEQUESIS EDUCADORA
PARA LA EVANGELIZACIÓN NUEVA
UN AÑO CATEQUISTICO
1. Con la alegría y la responsabilidad de sentirnos llamados a ser pastores
de las diócesis de esta porción del Pueblo de Dios que peregrina en nuestra patria, testigos y portadores de una mensaje de salvación, dirigimos unas palabras de exhortación a todos los cristianos de nuestras comunidades y muy en especial a los catequistas.
2. Aún resuenan en nuestros oídos, y todavía más en los corazones, las alentadoras
palabras del Papa en su visita Pastoral al Uruguay, invitándonos a ser fieles al Evangelio y a la Iglesia, y a caminar llenos de esperanza con María, la Madre de Jesús, hacia el próximo milenio.
3. El llamado urgente de Juan Pablo II a asumir el compromiso de una "Evangelización Nueva", nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión, nos motiva a declarar el año 1989 Año Catequístico Nacional. En dicha marco proponemos estas orientaciones.
4. Lo hacemos con el propósito de revisar caminos y criterios asumidos, de precisar hacia qué catequesis deseamos llegar, y de reactualizar el trabajo catequístico en sus métodos, contenidos y materiales. No sólo queremos dar nuevo impulso a la tarea de sembrar la Palabra, sino también agradecer y festejar.
5. ¿,Qué mejor modo de abrirnos a las dimensiones insospechadas de una evangelización
nueva, que interesarnos de veras por la catequesis "tarea de vital importancia para toda la Iglesia"?. (1)
Si queremos llegar a una renovación en profundidad de la vida y las costumbres de nuestros hermanos y comunidades, y éste es nuestro vivo deseo, constatamos que la catequesis es acción prioritaria.
Animamos a los presbíteros, diáconos, a todos los catequistas y a los fieles en general a sentirse corresponsables en el compromiso evangelizador y catequístico.
Porque "La Iglesia es fuente y agente esencial de todo proceso catequístico. Toda ella, es catequizada, y catequizadora, en comunión orgánica y participación efectiva". (2)
ANTECESORES
6. Hace ya 500 años que llegó a América el Evangelio en los labios y en las obras de misioneros y catequistas. Con frecuencia tomaron decididamente la defensa de los derechos indígenas.
El Evangelio encontró entre esos pueblos "tierra fértil" para la Semilla de la Palabra.
Roque González de Santa Cruz (paraguayo), Juan del Castillo y Alonso Rodríguez (españoles), hace poco canonizados, dieron su vida por una evangelización nueva que germinaba en comunidades cristianas hechas por los indígenas, como expresión de su fe y respeto por su cultura: las misiones guaraníes.
7. En estas líneas no queremos dejar de hacer memoria entre otros, del primer Obispo de Montevideo, Mons. Jacinto Vera, infatigable evangelizador de la campaña y de los pobres; de Mons. Antonio Ma. Barbieri y su impulso catequístico a través de la radio, del P. Martín Héctor Tasende creador de textos para la catequesis y más cercano a nosotros, de Mons. Luis Baccino a quien tanto le debe la renovación catequística en nuestras diócesis.
8. Con la ayuda de Señor y en su Santo Nombre deseamos comenzar una nueva etapa, en continuidad y superación. Que la Palabra de Vida, mensaje de salvación penetre en lo más intimo de los corazones, crezca y de frutos de Vida.
I PARTE
UNA CATEQUESIS QUE EDUCA EN LA FE
UN NUEVO ARDOR EN IA CATEQUESIS:
9. San Lucas narra que, luego de la Pasión y Muerte del Señor, dos discípulos
iban de camino a un pueblito llamado Emaús, a pocos kilómetros de Jerusalén, conversando de todo lo que había pasado. Mientras conversaban, Jesús en persona se les acercó y se puso a caminar a su lado. Luego, comenzando con Moisés y recorriendo todos los profetas, les interpretó todo lo que las Escrituras decían de él.
Aquella tarde, Jesús se quedó con ellos y al partir el pan, lo reconocieron. Entonces se dijeron uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras? (Cf. Lc.24)
El ardor evangélico nace de un encuentro personal con Jesús Resucitado, como tantas veces lo atestiguan el Evangelio y los Hechos de los Apóstoles. Es de allí de donde surge la necesidad de comunicar con valentía y convicción lo que "hemos visto y oído"; es de allí de donde surge luz para nuestro caminar, sentido para nuestra fe, fundamento de nuestra esperanza y la medida de nuestro amor.
10. Pero ¿qué sucede cuando falta el ardor?
La carencia del ardor en la acción catequística "se manifiesta en la fatiga y desilusión, en la acomodación al ambiente y en el desinterés, y sobre todo en la falta de alegría y esperanza?. Por ellos, a todos aquellos que por cualquier titulo o en cualquier grado tienen la obligación de evangelizar, los exhortamos a alimentar el fervor del espíritu". (3)
11. La catequesis, una experiencia tan antigua como la Iglesia, ha sido considerada siempre una de las tareas primordiales del Pueblo de Dios, ya que Cristo Resucitado, antes de volver al Padre y enviarnos el Espíritu, dio a sus discípulos esta última consigna: Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. (Mt. 28,19-20)
12. Profundamente convencidos, nosotros queremos decirles ahora a todos nuestros hermanos una palabra llena de fe, que les llegue al corazón y, resonando en el interior los impulse a encaminarse hacia Cristo.
Más aún, queremos que todos los catequistas y cada uno de los cristianos hagamos "el camino de Emaús" en companía del Señor Resucitado, un camino de santidad que desemboca en la celebración, en la comunidad que proclama al unísono su fe, en el testimonio, en el compromiso y en la alegría.
13. En definitiva, los invitamos a renovar el fervor espiritual. A conservar " la dulce y confortadora alegría de evangelizar incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas. Hagámoslo - como Juan Bautista, como Pedro y Pablo, como los otros apóstoles, como esa multitud de innumerables evangelizadores que se ha sucedido a lo largo de la historia de la Iglesia con un ímpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir". (4)
14 Como decía San Agustín hablando a los catequistas sobre la necesidad de la alegría: "Lo cierto es que cuando hallamos placer en el trabajo de enseñar, nos escuchan con más gusto los oyentes, porque entonces las palabras participan de nuestra alegría y brotan con más facilidad y frescura" (5)
LA TAREA DE IQS OBISPOS
15. La catequesis es parte constitutiva de la evangelización, pero se distingue de ella. La tarea evangelizadora -nueva en su ardor- es la misión esencial de la Iglesia, y por consiguiente es tarea de todos los cristianos sin excepción alguna. Cada uno, según sus posibilidades, cualidades, carismas y preparación en un evangelizador.
16. El Papa nos dice que como Obispos, somos los primeros responsables de
la catequesis en nuestra Iglesia Particulares. (6)
Estamos llamados a impulsar, orientar y coordinar la acción catequística de nuestras diócesis. Nuestro cometido consiste en suscitar y mantener una verdadera mística de la catequesis pero una mística que se encarne en una organización adecuada y eficaz. Porque "si funciona bien la catequesis en las Iglesias locales, todo el resto resulta más fácil".(7)
Cuanto más se preocupe el Obispo por dar prioridad a la catequesis, tanto más la Iglesia encontrará en la misma catequesis una consolidación de su vida interna como comunidad de creyentes y de su actividad externa como misionera.
17. Por eso, en el desempeño de esta tarea de "primeros catequistas"¡ nos
hemos ocupado con ahínco de la catequesis siguiendo la larga tradición de los celosos Pastores que nos han precedido. En este sentido, queremos recordar un breve texto titulado "Orientaciones Catequísticas" que la Conferencia Episcopal del Uruguay aprobó en 1985, que se refiere, sobre todo, a dos importantes capítulos: uno, que trata de la identidad y sentido de la catequesis en nuestro medio; y otra sobre la formación de los catequistas. Además, hemos asumido como propio el documento "Líneas comunes para la orientación de la catequesis para América Latina", emanado por el Departamento de Catequesis del CELAM.
MISION ESPECIFICA DE LA CATEQUESIS
18. La evangelización es un proceso rico, complejo y dinámico que sólo se comprende bien cuando abarca simultáneamente el conjunto de todos sus elementos esenciales. (8)
19. La catequesis no puede separarse del conjunto de actividades pastora- les y misioneras de la Iglesia. No encierra toda la tarea evangelizadora, sino que se articula can los otros elementos de .la misi6n pastoral. Actúa dentro de esa gran acción evangelizadora cuyo dinamismo y energía es el Espíritu Santo.
Nos preocupa comprobar que, a veces, adolescentes y jóvenes egresados de nuestros centros educativos o de los grupos parroquiales o de otros organismos eclesiales, no están preparados para "dar razón de su fe". Esto los expone a fáciles crisis de fe en el paso a ambientes secularizados o adversos a lo religioso. Por esto pedimos que, de acuerdo a la edad, se les ayude a profundizar en las razones de creer, lo cual es propio de "la fe que busca entender".
La relación y la diferencia entre la catequesis y cultura religiosa merece una profundización más detallada, para que nadie quede sin la oportunidad de una definición religiosa. Por eso, encomendamos encarecidamente a los Organismos de nuestra Iglesia que tienen la enorme responsabilidad en este asunto, que lo estudien en profundidad y presenten sus conclusiones a la CEU.
20. Pero entonces, ¿qué es la catequesis? Sin duda que ella tiene algo específico propio.
La catequesis es la educación ordenada y progresiva de la fe de niños, adolescentes y adultos. Es un permanente caminar hacia la plenitud de la Revelación que Dios hace al hombre en Jesús.
21. La Catequesis es anuncio de salvación. Este anuncio, buena nueva que resuena una y más veces en los oídos y en el corazón del hombre, muestra el camino de conversión hacia Dios: lo que significa, ir pasando de la esclavitud a la libertad, del odio, a la entrega en el amor, del sectarismo a la fraternidad, de la muerte a la vida.
En palabras de Puebla, decimos que es misión de la catequesis en América Latina "formar hombres comprometidos personal y comunitariamente con Cristo, capaces de comunión y participación en el seno de la Iglesia y entregados al servicio salvífico del mundo". (9]
23. Juan Pablo II explica que "el fin definitivo de la catequesis es poner a uno no sólo en contacto, sino en comunión, en intimidad con Jesucristo: sólo El puede conducirnos al Amor del Padre en el Espíritu y. hacernos participes de la vida de la Santísima Trinidad". (19)
Porque como decía San Agustín: "cada cuál es lo que sea su amor" (11)
AMPLIAR EL CAMPO DE LA CATEQUESIS
24. La catequesis tiene necesidad de renovarse continuamente en un cierto alargamiento de su concepto mismo, en la búsqueda de un lenguaje adaptado, en el empleo de nuevos medios de camunicaci6n del mensaje. (12)
25 Para la catequesis, "la repetición rutinaria, que se opone a todo cambio, por una parte, y la improvisación irreflexiva que afronta con ligereza los problemas, por otra, son igualmente peligrosas". (15)
26. Citemos un párrafo del Mensaje deI Papa a los Obispos del Uruguay:" A través de la catequesis iniciada por los padres en el hogar, y continuada después por múltiples cauces, la labor de formación debe llegar a todos los rincones del país. La urgencia imperiosa por ampliar el alcance catequético impone la conveniencia de abrirse a todas las iniciativas que surjan en torno a este objetivo".
27La catequesis es un proceso que, si bien se desarrolla en forma didáctica por etapas, según la edad de los catequizandos, es una educación permanente que debe acompañar todas los mementos en sus variadas circunstancias.
Toda la vida de nuestros cristianos en sus diversas edades¡ contextos históricos y ambientes socioculturales, necesita ser catequizada.
Es importante una catequesis de adultos a continuación de la catequesis de niños, adolescentes y jóvenes.
Tampoco puede quedar limitada la tarea de la catequesis al ámbito de la parroquia o colegio. Deberá llegar a los grupos, movimientos, comunidades y ambientes diversos, sin olvidar a los discapacitados, los encarcelados, los enfermos, los marginados, el mundo obrero y del trabajo, los universitarios y profesionales, la gente del medio rural y de las ciudades...
.
28Ya afirmaba Puebla que de hecho "la catequesis no logra llegar a todos los cristianos en medida suficiente ni a todos los sectores y situaciones". (14)
¿Cómo hacer "más amplia" nuestra catequesis? Este es un desafío que exige creatividad y preparación de catequistas.
LOGROS ACTUALES
29 Vemos con gran alegría y agradecimiento el trabajo constante de tantos catequistas mujeres y hombres laicos, religiosas, religiosos, diáconos y sacerdotes que con gran generosidad y total desinterés, trabajan en la educación en la fe.
Sabemos que dicha educación es una contribución esencial en la construcción de un Uruguay más justo, feliz y fraterno.
30. Reconocemos con satisfacción:
Vemos con satisfac"i6n que ya se han emprendido trabajos de investigación y que se están realizando esfuerzos por un crecimiento de la catequesis escolar y colegios católicos y también de la rural.
También es motivo de alegría la publicación cuatrimestral de la revista "Catequesis en el Uruguay", en continuidad con la que ya existía desde hace años, y que se ha definido como un instrumento o servicio para la formación permanente de los catequistas, la comunicación entre las diócesis y una forma de intercambio con otras revistas catequetícas de otros países
31Todos estos logros y otros muchos nos permiten ver con esperanza los nuevos desafíos que enfrenta hoy el ministerio de la catequesis ante una evangelización nueva.
No teman los catequistas dar un nuevo vigor a las iniciativas emprendidas, en estimular la creatividad y contribuir así a "infundir" a la comunidad cristiana la alegría de llevar al mundo al misterio de Cristo." (15)
NUEVOS DESAFIOS
32. Necesitamos impulsar una catequesis formador de comunidades ya que la comunidad es fuente, lugar y meta de toda catequesis. "Todo el que se ha adherido a Jesucristo por la fe y se esfuerza por consolidar esta fe mediante la catequesis, tiene necesidad de vivirla en comunión con aquellos que han dado el mismo paso. La catequesis corre el riesgo de esterilizarse, si una comunidad de fe y de vida cristiana no acoge al catecúmeno en cierta fase de su catequesis. Por eso la comunidad eclesial, a todos los niveles, es doblemente responsable respecto a la catequesis: tiene la responsabilidad de acogerlos en un ambiente donde puedan vivir, con la mayor plenitud posible, lo que han aprendido".. ( 15)." .
33. Para ello se requiere: alentar y capacitar a los padres a cumplir su
cometido catequístico, por medio de .una formación específica; acentuar la formación de los catequistas; fortalecer los Oficios diocesanos; fortalecer la coordinación entre las Diócesis (Oficio Nacional); fortalecer el Instituto Superior de Catequesis. Todo ello constituye las herramientas necesarias para que los deseos se vayan concretando en realidades.
34. Es requisito indispensable que todos los catequistas están bien preparados según sus responsabilidades.
35. Un aspecto esencial de la catequesis y fundamental dentro de nuestra
pastoral es su carácter de iniciación a la vida cristiana, o sea la introducción progresiva en la experiencia eclesial de la Fe, con el riquzísimo aporte de los Sacramentos y símbolos de la Liturgia.
"Por lo demás sin necesidad de descuidar de ninguna manera la formación
de los niños, se viene observando que las condiciones actuales hacen cada día más urgente la enseñanza catequética bajo la modalidad de un catecumenado para un gran número de jóvenes y adultos..." (17)
36 Es urgente en nuestra patria organizar el catecumenado como la principal forma de la Catequesis de Adultos.
Ya se realizan buenas experiencias y existe un número importante de catequistas especializados en el tema. Eso nos da una gran alegría y nos permite exhortar a multiplicar los catecumenados tan propios de una Iglesia misionera como la nuestra.
Vemos indispensable además, que se vayan extendiendo las experiencias de catequesis familiar que, al decir del Santo Padre, deben preceder, acompañar y enriquecer toda otra forma de catequesis (18)
37. El catecumenado descripto en el ritual del Concilio Vaticano II será siempre un punto de referencia necesario y una fuente de inspiración para todas las adaptaciones que se hacen y se harán en el futuro.
CATEQUESIS PERMANENTE
38. Sabemos que la catequesis está muy unida a toda la acción litúrgica y sacramental de la Iglesia, "porque es en los sacramentos y sobre todo en la Eucaristía donde Jesucristo actúa en plenitud para la transformación de los hombres". (19)
39. Es muy frecuente a la vez que preocupante, constatar las serias dificultades que se encuentran por todas partes a la hora de continuar la formación catequística más allá de la primera comunión o más allá de la preparación para la Confirmación o el Bautismo de los hijos, o de la catequesis previa al Sacramento del Matrimonio.
40. Es necesario que la catequesis no se detenga en la preparaci6n de los sacramentos, sino que se haga continua como una verdadera y necesaria educación en la fe en el correr de las distintas etapas de la vida cristiana.
Es necesario" también, profundizar la educación de la fe a través de una pastoral bíblica, intensificándola en los tiempos litúrgicos del Adviento, de la Cuaresma y tiempo pascual; aprovechando las fiestas patronales y las misiones populares.
La acción del Espíritu es permanente. Permanente¡ por lo tanto la conversión y permanente la catequesis.
Il PARTE
UNA CATEQUESIS FIEL A CRISTO A LA IGLESIA Y AL HOMBRE
EXPERIENCIA DE DIOS EN JESUS
41. En el centra misma de la catequesis encontramos una persona: la de Jesús de Nazaret, el "Hijo único del Padre" (Jn.1,14), nuestro Señor, que "fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo¡ nació de Santa María Virgen"; que "fue crucificado, muerto y sepultado"; "que resucitó y ahora está junto al Padre para interceder por nosotros". (Credo)
Ascendido al cielo, Jesús Resucitado permanece con nosotros hasta el fin de los tiempos" 28,20). Es para todos y siempre "el camino, la verdad y la vida" (Jn. 14,6) que nos lleva al Padre.
42. La vida cristiana a la que constantemente inicia la catequesis, consiste precisamente en seguir a Cristo Redentor, plenitud de vida y libertador de todo hombre. Así lo hicieron los primeros discípulos y los cristianos de todos los tiempos. El verdadero cristiano se define por el seguimiento de Cristo.
Una catequesis nueva en su ardor, llena del Espíritu que renueva todas las cosas, quiere llevar a escrutar el misterio de Cristo en todas las dimensiones, y esclarecer para todos " en qué forma se va realizando el proyecto secreto escondido desde el principio en Dios. Que sean capaces de comprender con todos los creyentes, la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, en una palabra, que conozcan el amor de Cristo, que supera todo conocimiento". (Cf. Ef. 3,9.18-19)
43. Con San Juan dará con gozo el testimonio de la fe: "lo que hemos oído,
lo que hemos visto con nuestros ojos. Lo que hemos mirado y nuestras manos han palpada del Verbo de Vida. La Vida se nos dio a conocer lo hemos visto y somos testigos y les anunciamos la Vida Eterna. Estaba con el Padre, y se nos apareció".(1Jn. 1,1-2)
44. De modo semejante, el catequista ejerce su ministerio siendo testigo
de la experiencia de fe vivida por él en la. Iglesia que, por obra del Espíritu Santo es Sacramento de Salvación que continúa la presencia y la acción de Jesucristo en medio de los hombres y de la historia. (20)
EXPERIENCIA DE LA IGLESIA-COMUNIDAD
45El catequista "sabe que la fidelidad a Jesucristo va unida indisolub1e- mente a la fidelidad a la Iglesia". (~~) y que en el desempeño de su tarea es un constructor de comunidades.
Todo esto podrá hacerlo si vive desde dentro de la Comunidad - Iglesia, si celebra la Eucaristía, Reconciliación y demás sacramentos en el servicio cotidiano a sus hermanos.
46. Para hacer una profunda y duradera experiencia de la Iglesia de Cristo, nos es indispensable la presencia y el empuje incontenible del Espíritu y estar con María, la Madre de Jesús y de la Iglesia.
EXPERIENCIA DEL HOMBRE
47Tantó amó Dios al mundo y al hambre¡ que al cumplirse la plenitud de los tiempos, nos envió como Salvador a su único Hijo. "El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros". (Jn. 1,14)
Jesús "trabajó con manos de hombre¡ pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre y amó con corazón de hombre. (22)
48 Al experimentar la verdad del hombree renovado en Jesucristo" (23), una catequesis nueva en su ardor evangelizador no teme hacer brotar la deseada promoción de la justicia, y el desarrolla en su sentido más plena así como la justa distribución de las riquezas y el respeto de la dignidad de la persona". (Juan Pablo II en Salto)
49 Una y más veces recordará el catequista aquellas palabras de San Juan: "Quien no ama a su hermano a quien ve, no puede amar a Dios a quien no ve" (1Jn.4,10). El hombre, cualquier hombre, es la eterna zarza ardiente de Dios, el lugar permanente de su manifestación (Exodo 3,2). Por eso Jesús unió indisolublemente el amor al prójimo con el amor a Dios, haciendo de ellos un solo mandamiento.
Amar, respetar y experimentar a Dios, implica buscar y servir también al hombre; y caminar con él, exige al catequista encontrar los caminos de Dios, principio de todo amor.
50Por lo tanto, ama a tu hermano y quédate tranquilo. No podrás decir: amo a mi hermano, pero no amo a Dios. Mientes tanto si dices que amas a Dios y no amas tu hermano, como si dices que amas a tu hermano y pretendes no amar a Dios". (24)
51. Amado por Dios y redimido por Cristo, hombre entre los hombres, el catequista se esfuerza por conocer lo que hay en el corazón de cada uno: sus esfuerzos y sus luchas, sus esperanzas y derrotas; sus deseos de Dios, sus logros, sus fracasos, así como el lenguaje y los símbolos más significativos, a través de los cuales se relaciona con los demás consigo mismo y con Dios.
Siguiendo la pedagogía de Jesús la catequesis "no puede dejar de tener en cuenta las experiencias humanas fundamentales así como las situación concreta de las personas".(25)l
52. La experiencia de Dios en Jesucristo, la experiencia de la Iglesia signo de salvación y servidora de la humanidad, y la experiencia del hombre llamado a la libertad de los hijos de Dios se traduce en el principio de la fidelidad de Dios, a la Iglesia y al hombre. "Se trata de aceptar integralmente la Palabra de Dios y al mismo tiempo, la condición existencial del hombre, a quien esta Palabra va dirigida a través de.la.mediaci6n de la Iglesia. La triple fidelidad no debe entenderse como preocupaciones diferentes, sino como única actitud espiritual. Dios se revela en Cristo. La mediación entre Cristo y el hombre corresponde a la Iglesia. En verdad, la ley de la fidelidad a Dios, a la Iglesia y al hombre constituyen una única actitud de amor". (Z6)
LA INCULTURACION DE la CATEQUESIS
53. El mensaje de la catequesis que se centra en la Persona y enseñanzas de Jesucristo y que el Espíritu Santo proclama sin cesar por boca de la Iglesia¡ ha de resonar con acentos que lo hagan vigente en las distintas circunstancias históricas.
El mensaje a transmitir es único en su substancia, pero diverso en sus formulaciones, en su lenguaje y en sus acentuaciones. (27)
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54 De allí que "un mensaje que no tiene en cuenta al hombre en su cultura, su lenguaje y su situación, aunque en el fondo sea verdadero y busque salvar cae en el vacío y más bien provoca indiferencia y rechazo" (28). La inculturación es pues, de capital importancia en la catequesis. A nivel latinoamericano (CELAM), se está trabajando con ahínco sobre este desafío.
55Como Obispos, vemos con alegría crecer en nuestro país una catequesis que une, la fidelidad a Dios y a la Iglesia con la fidelidad al pueblo uruguayo-
Invitamos a seguir en esta ruta emprendida. El Señor Jesús y la fe en El, es la misma ayer, hoy y mañana; sin embargo, cada cultura tiene el derecho de escuchar el evangelio "en su propio idioma".. (Hechos 2,6)
La Fe se enriquece con nuevas expresiones y dimensiones que van mostrando las riquezas insondables del Misterio y del Amor del Señor.
56. Este esfuerzo de la catequesis es conforme a la Tradición, el Magisterio y a las Orientaciones Pastorales (1989-1991).
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57Sin duda, la catequesis nacional debe abrirse, a los aportes de todas las Iglesias, principalmente las latino- americanas y enriquecerse con ellas. Sería empobrecedora la visi6n de una catequesis encerrada en las estrechas fronteras de una país.
58Nuestro país, por la apertura de espíritu propia de su pueblo, no corre tanto ese riesgo Con todo se dan opciones Catequísticas que sin negar su buena voluntad y su ardor, no realizan suficientemente ese esfuerzo de inculturación.
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59Estas palabras quieren ser un llamado para un trabajo hermanado donde se vaya forjando un mismo ideal catequístico dentro de la legítimas y enriquecedoras diversidades.
SUBSIDIOS CATEQUISTICOS, CATECISMOS
60 Como Pastores queremos agradecer a "todos los que asumen la pesada tarea" (29) de elaborar subsidios y catecismos, su esfuerzo, su creatividad y fidelidad al magisterio. Con medios pobres se realiza una producción constante que en algunas ocasiones ha alcanzada un excelente nivel pedagógico.
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61Alentamos a continuar con este trabajo que nunca puede darse por concluí- do, perfeccionando los métodos y enriqueciendo los contenidos.
62 La Santa Sede está preparando el Catecismo o Compendio Universal de la Fe. Este catecismo está dirigido a la Iglesia Universal pero no sustituye los Catecismos de la Iglesias Locales, sino que trata de ser una ayuda para realizar la unidad de fe. (30). El será punto de referencia para verificar la integridad de los contenidos esenciales de la fe que catequizamos; por ello, constituye una clara y autorizada orientación y una fuente de inspiración para mejorar nuestros subsidios.
63 Esta elaboración de material catequístico debe estar hecha por personas competentes y nunca "sin la aprobación de los Pastores que tienen autoridad para darla, ni sin inspirarse lo más posible en el Directorio General de Catequesis que sigue siendo la norma de referencia." (31)
METODOS DE LA CATEQUESIS
64 La catequesis es un arte que utiliza una pedagogía, distintos métodos e innumerables subsidios.
Gran parte de la formación de los catequistas está dedicada al aprendizaje de esta metodología; tarea que debe ser hecha con dedicación, seriedad y competencia.
65 Coma Obispos señalamos como documentos guías al Directorio General Catequístico (Congregación del Clero), y de una manera especial a "Líneas Comunes para la Orientación de la Catequesis para América Latina", que ha obtenido la aceptación de las Iglesias latinoamericanas, y que nosotros hacemos nuestro.
CONCLUSION
66. Deseamos que la celebración del "Año Catequístico Nacional" constituya un tiempo propicio para dar gracias a Dios por el camino recorrido; valorar justamente la obra de quienes nos precedieron; revisar nuestro trabajo y, sobre todo, continuar con nuevo ardor nuestra comprometida misión de anunciar el Evangelio de la salvación, cuyo centro es la Persona de Jesucristo a nuestros hermanos con quienes nos disponemos a celebrar los 500 años de la evangelización de nuestro continente, mientras caminamos hacia el tercer milenio del cristianismo.
María, La Virgen de los Treinta y Tres, estrella de la evangelización, de nuestro País, nos guste y fortalezca.
Montevideo, 7 de abril de l989
+Mons.Orestes S. Nuti,sdb
Obispo de Canelones
Presidente de la CEU
+Mons. José Gottardi, sdb
Arzobispo de Montevideo
Vicepresidente de la CEU
+Mons. Carlos Parteli
Arzobispo Emérito de Montevideo
+Mons. Marcelo Mendiharat
Obispo de Salto
+Mons. Roberto Cáceres
Obispo de Melo
+Mons. Andrés Ma. Rubio, sdb
Obispo de Mercedes
+Mons. Daniel Gil, SJ
Obispo de Tacuarembó
+Mons. Raúl Scarrone
Obispo de Florida
+Mons.Pablo Galimberti
Obispo de san José de Mayo
+Mons. Víctor Gil
Obispo de Minas
+Mons. Rodolfo Wirz
Obispo de Maldonado-Punta del Este
+Mons. Luis del Castillo, SJ
Obispo Auxiliar de Montevideo
+Mons. Orlando Romero
Obispo Auxiliar de Montevideo
Secretario General de la CEU