Montevideo, 7 de junio de 1991.
ANTES DE FINALIZAR NUESTRA ASAMBLEA EPISCOPAL
Los Obispos del Uruguay hemos estado reunidos durante los días 10 al 17 de abril realizando lo que llamamos Asamblea Plenaria Ordinaria. En ella, además de evaluar algunos aspectos de la vida de nuestra Iglesia y de sus servicios pastorales, estrechamos nuestros vínculos de amistad y comunicación y aunamos nuestras fuerzas para fortalecerlos mutuamente en nuestra misión de Pastores.
Ya estamos a punto de terminar nuestra Asamblea. Sin embargo, antes de dispersarnos, yéndonos cada uno a nuestras diócesis, queremos saludar a nuestras comunidades eclesiales y a todos nuestros compatriotas. Lo hacemos con el mismo saludo de Cristo Resucitado: !La paz esté con ustedes!
Queremos comunicarles -aunque sea brevemente- cuáles han sido algunos de los asuntos que hemos tratado en estos días.
[1] La urgencia de evangelizar hoy a nuestro pueblo de una manera nueva ha sido uno de los desafío que más s nos ha preocupado. Le hemos dedicado mucho tiempo. A nuestra reflexionen hemos invitado a nuestros colaboradores que día tras día se ocupan de este a área de la Evangelización, que abarca la Catequesis, la Liturgia, el Ecumenismo, la Pastoral bíblica y la juvenil, la Religiosidad popular...
Les aseguramos que, en nuestras reflexiones y diálogos y también, en nuestra oración, hemos tenido muy presentes las angustias y esperanzas, las alegrías y tristezas de nuestro país, a quien queremos más solidario y cristiano.
2 La situación dolorosa de muchas de nuestras familias nos ha urgido pensar en cómo ayudarlas pastoralmente, atendiendo a sus necesidades de toda índole, desde sus carencias económicas hasta el frecuente deterioro que sufre de los valores morales.
3] Nuestra Iglesia optó desde hace unos años por evangelizar la cultura de nuestro pueblo, desde sus propias raíces. Hemos reconocido que no es una tarea fácil. Nos hemos esforzado por reconocer e identificar el lenguaje de nuestro pueblo; los intereses que guían el acontecer de su vida; sus formas peculiares de expresar su fe en Dios o su búsqueda de trascendencia... Estamos convencidos de que tenemos que evangelizar, catequizar y celebrar nuestra fe desde esa cultura que es la que nos identifica como uruguayos para convertirla en "cultura cristiana", según expresión del Papa Juan Pablo II.
[4] La proliferación de las sectas en nuestro país es un hecho constatado. Es un fenómeno cultural que merece ser estudiado con detenimiento, y a ello nos hemos comprometido. Las sectas abusan de una inadecuada concepción de Dios y del hombre, y deforman la auténtica religiosidad. Son un reto para la Evangelización y para el auténtico ecumenismo.
[5 ] También hemos dedicado muchas horas a evaluar la formación espiritual de nuestros Seminaristas, Sacerdotes del mañana. A raíz de esa evaluación, constatamos la alegría con que viven su vocación. Como Pastores, creímos necesario señalar cuáles han de ser los rasgos espirituales, imprescindibles para que sean los Sacerdotes del futuro Uruguay que ya se está gestando.
En la reflexión y discernimiento sobre los puntos anteriores, siempre hemos tenido presente la Acentuación Pastoral que nos propusimos resaltar ya hace un año: Intensificar la formación básica y específica de los agentes de Pastoral. Este sigue siento todavía nuestro compromiso.
[6] También hemos analizado las repercusiones pastorales que pudiera provocar en nuestro país el reciente proyecto MERCOSUR. Todavía es excesivamente pronto como para decir una palabra definitiva; se precisa de una adecuada
Para responder a todos estos desafíos que nos plantea la actual realidad de nuestro país y la que prevemos como futura, necesitamos el esfuerzo de tantos Agentes pastorales que, en cada rincón de nuestra patria, ofrecen lo mejor de sí mismos para extender el Reino de Dios, que es la tierra y el hombre nuevos inaugurados por el Señor Resucitado. Les agradecemos todos sus esfuerzos, y les invitamos a seguir trabajando juntos, como Cuerpo, cuya Cabeza es Cristo, el Señor.
Pedimos la protección de María, la Virgen de los "33", Estrella de la Evangelización. Los saludamos, e invocamos para todos ustedes la gracia y la bendición del Señor.
LOS OBISPOS DEL URUGUAY