A todo el Pueblo de Dios que
peregrina en el Uruguay: ¡Paz y esperanza en el Señor
Jesús, Nuestro Salvador!
1.- Introducción
es hacemos llegar nuestro saludo solidario,
juntamente con estas Orientaciones Pastorales 1986 - 1988, para
expresarles con franqueza nuestra voluntad de seguir acompañándolos
como Cristo, el Buen Pastor, tanto en los momentos de sufrimiento
como e» las horas de esperanza que jalonan nuestra historia.
Estas Orientaciones culminan una etapa de
nuestro quehacer pastoral e invitan a dar nuevos pasos en nuestra
acción planificada. Son culminación del camino recorrido
por nuestras comunidades que se esforzaron por cumplir eI objetivo
de 1985 impregnaron su acción pastoral con el espíritu
de las actitudes entonces propuestas, y llevaron a cabo las actividades
concretas programadas por cada Diócesis y por los organismos
nacionales de Ia CEU.
Las Orientaciones Pastorales que ahora proponemos
han nacido del gozo y la esperanza que compartimos ante la proximidad
de hechos eclesiales relevantes, que deseamos sean acontecimientos
de salvación para todos los uruguayos, como son: la esperada
venida del Papa Juan Pablo II, el Año Eucarístico
de 1988, la Celebración del V Centenario de Ia Evangelización
de América Latina y una Misión Popular que preparará
nuestro corazón de creyentes para celebrar estos acontecimientos
y nos fortalecerá para serfieles servidores de
la evangelización nueva.
Estas Orientaciones surgen también
de la circunstancia social en que vivimos que presenta nuevos
desafíos a los cuales queremos responder con sabiduría
y corazón de pastores en el transcurso de los próximos
años.
Somos conscientes de que este proceso pastoral
no termina con la formulación escrita de estas Orientaciones,
más bien ellas deben ser una invitación al compromiso
de todos especialmente de los agentes de pastoral, a obrar eclesialmente,
a reajustar los instrumentos pastorales con los recursos humanos
de que disponemos y, finalmente con el objetivo que nos hemos
propuesto asumir De este modo el espíritu de una pastoral
planificada, con la participación de todos impregnará
nuestra pastoral de conjunto.
2. Evaluación
La evaluación que hemos realizado
juntamente con el Secretariado de la CEU y los Superiores Mayores
Religiosos nos ha permitido comprobar el camino que hemos hecho
para acompañar evangélicamente al hombre y a nuestro
pueblo uruguayo durante el año 1985:
Nos hemos acercado de palabra y con
gestos al mundo del trabajo
compartiendo las penas de los trabajadores
y reclamando su justa remuneración
- Igualmente hemos salido en defensa de
los derechos del hombre y de modo particular del derecho a la
vida incluso desde el primer momento de su concepción;
- Hemos comprobado con alegría todo
el servicio ofrecido en favor de Ios pobres y de los que sufren,
hecho concreto en gestos solidarios de promoción humana
y asistencia; además, nuestra acción pastoral ha
sido solícita en el servicio a la familia y en orientar
acompañar y defender los centros de Educación Católica.
No obstante, hemos advertido algunas deficiencias
provenientes del desconocimiento e incluso de la prescindencia
de nuestras Orientaciones Pastorales 1985 Esto dificulta a nuestra
Iglesia acompañar a nuestro pueblo con la garantía
de credibilidad de ser un cuerpo orgánico, que se hace
servidor de todos con un espíritu de comunión y
participación.
3. Discernimiento
Teniendo pues en cuenta las nuevas situaciones
sociales a las antes aludíamos, hemos intentado comunitariamente
cuáles eran las raíces profundas de los problemas
que nos desafían, a fin de colaborar eclesialmente en su
solución a lo largo de los próximos años.
Las nuevas situaciones que emergen en nuestra
sociedad democrática pIuralista, si bien comportan aspectos
fundamentalmente positivos tienen, sin embargo, otros negativos
y desintegradores, hostiIes a la vida y secularizantes. Esta sociedad
cuando en su: raíces queda dañada por los antivalores
engendra modos de pensar modelos de vida v puntos de interés
que contrastan con la Palabra de Dios y con su designio de salvación
Iluminados por el mensaje de Pueblacomprendemos
que la cultura uruguaya abarca el estilo de vida de nuestro pueblo
el conjunto de valores que lo animan y de antivalores que lo debilitan
y que aI ser participados en común por sus miembros los
reúne en base a una misma "conciencia colectiva"
(cf. P. Nº 387).
Por esto, los Obispos uruguayos queremos
seguir acompañando a nuestros hermanos, predicándoles
el Evangelio; y de este modo, transformar desde dentro y convertir
su conciencia personal y colectiva Queremos evangelizar no de
una "manera decorativa como con un barniz superficial, sino
de una manera vital, en profundidad y hasta sus mismas raíces
la cultura" (E. n. 20) de nuestro pueblo Estamos convencidos
de que el gran desafío que tenemos planteado es el peligro
de ruptura entre Evangelio y nuestra cultura en sus diversas manifestaciones
4. - Opciones Pastorales
Por todo ello queremos que las actividades
que vamos a asumir eclesialmente, y los acontecimientos eclesiales
a que antes nos referimos sean eslabones bien tratados de una
acción pastoral orgánica
Ella pondrá toda su fuerza en cumplir
y mantener con fidelidad las cuatro opciones que hemos fijado
para este periodo:
1-Los que más sufren y los más
pobres
2-Los agentes de pastoral
3-La familia
4-La juventud
5.-Objetivo General
En forma concisa expresamos que el punto
unificador de nuestra acción pastoral es la siguiente:
" Acompañar evangélicamente
al hombre y al pueblo uruguayo
para ayudarlo a transformar, desde
dentro de su cultura, en
hechos de salvación los acontecimientos
nuevos de su
historia, su vida y ambientes concretos
"
6) Criterios de acción para aplicar
estas Orientaciones Pastorales
A fin de desarrollar una acción pastoral
coherente y operativa ofrecemos los siguientes criterios:
En una cultura secularizada,
1)ESTIMULAR
UNA ACTITUD TESTIMONIAL, MISIONERA Y UNA
ADHESION VITAL Y COMUNITARIA AL EVANGELIO
2)FORTALECER
LA IDENTIDAD CRISTIANA Y APOSTOLICA DE
En una sociedad hostil a la vida,
3)ANUNCIAR
LA BUENA NOTICIA DE LA VIDA Y DENUNCIAR TODO
TODO LO QUE ATENTE CONTRA ELLA.
En una sociedad empobrecida,
4)DEFENDER
Y PROMOVER LOS DERECHOS DE LOS POBRES Y MARGINADOS Y DENUNCIAR
TODO LO QUE ATENTE CONTRA ELLOS.
En una sociedad conflictiva,
5)
FAVORECER EL DIALOGO, LA TOLERANCIA
Y EL LEGITIMO PLURALISMO EN TODOS LOS ÁMBITOS
7. Conclusión
pedimos cordialmente a todas las comunidades
cristianas y a los agentes pastorales que asuman con fidelidad
estas nuevas Orientaciones y as tengan como fuente inspiradora
de sus programas, comprobando su eficacia pastoral según
la capacidad de incidir en la animación cristiana de la
cultura.
Reiteramos nuestro deseo de que los acontecimientos
eclesiales, visita del Papa Juan Pablo II, Celebración
del V Centenario de la Evangelización en América
latina, Año Eucarístico de 1988 y la Misión
Popular, sean hechos de salvación preparados y celebrados
en y desde nuestra pastoral de conjunto.
Que la Virgen de los Treinta y Tres, Estrella
de la Evangelización, bendiga este esfuerzo pastoral, acompañándonos
a todos para encontrar cada día y de una manera renovada
a su Hijo Jesús.
Montevideo, 12 de noviembre de l985
+ José Gottardi sdb.
+Carlos Parteli
Arzobispo de Montevideo
Arzobispo Emérito de Mdeo. Presidente
de la CEU
+Roberto Cáceres + Marcelo Mendiharat
Obispo de Melo Obispo de Salto
Vicepresidente de la CEU
+Carlos A. Nicolini + Humberto Tonna
Obispo Coadjuntor de Salto Obispo de Florida
+Daniel Gil sj. + Raúl Scarrone
Obispo de Tacuarembó Obispo Auxiliar
de Montevideo