MENSAJE DE LOS OBISPOS AL PUEBLO DE DIOS
Queridos Hermanos :
De regreso de nuestro encuentro con el sucesor de Pedro queremos hacerles llegar nuestro saludo y trasmitirles su afecto y bendición.
Fuimos como pastores de las Iglesias diocesanas cuyo cuidado nos confió, testigos de la fe y de la unidad católica de nuestro pueblo. Hemos recogido muchas expresiones que nos dan la certeza de que Uds. nos acompañaron con la oración y el interés.
Tuvimos encuentros personales con el Papa, en los que conversamos sobre la realidad de nuestras respectivas Diócesis. Le siguió el encuentro colegial en el que escuchamos su palabra orientadora.
Momento fuerte fue el de la Misa concelebrada en su Capilla, testimonio magnífico de lo que significa poner a Cristo como centro y fundamento de la Vida y de la ACCIÓN.
Luego nos reunimos con los diversos organismos de la Santa Sede, inmediatos colaboradores del Santo Padre, que nos acogieron como actitud de escucha y de servicio: con ellos mantuvimos diálogos muy enriquecedores.
Concelebramos la Eucaristía junto a los sepulcros de San Pedro y de San Pablo y en el Templo de Santa María la Mayor.
Respondiendo a un deseo del Papa, visitamos también colegialmente una de las parroquias de la Diócesis de Roma.
Toda esta intensa experiencia vivida en el centro de la cristiandad nos confortó y renovó nuestro deseo de entrega y servicio a Uds. que son la razón de nuestro ministerio episcopal como sucesores de los apóstoles.
Deseamos sobre todo asumir junto a Uds. el compromiso de llevar a la práctica las Orientaciones que el santo Padre nos dio en su alocución del 26 de octubre.
La primera y más urgente recomendación se refiere al trabajo vocacional. Conocemos la aguda necesidad de vocaciones sacerdotales, diagonales y religiosas. Para ello es necesario incrementar la oración personal y comunitaria, según la recomendación del propio Jesús Y con la oración, la acción ordenada a formar un clima favorable al surgimiento vocacional.
Para ello , atención a la pastoral familiar de modo que la familia sea el primer"seminario" de vocaciones a especial consagración. Y, al mismo tiempo, cuidado de la formación cristiana de los adolescentes y de los jóvenes para que,conociendo y amando a Jesucristo, puedan escuchar su llamado, y conocer el proyecto de amor que El tiene para sus vidas y seguirlo con generosidad.
Finalmente, en el marco del compromiso de "Evangelización Nueva" que hemos asumido junto a toda la Iglesia de América Latina, queremos usar más y mejor de los Medios de Comunicación Social para hacer presente el Mensaje Evangélico en la vida y cultura de nuestro pueblo.
Desde ahora los invitamos a actuar de acuerdo a las Orientaciones pastorales que hemos formulado para 1990
Concluimos con un saludo fraterno para los compatriotas que han sido elegidos para cargos de Gobierno Nacional y Departamental: ojalá pongan lo mejor de sí en orden a lograr el bien común, con atención preferencial a los más necesitados.
Al comenzar un nuevo Adviento los invitamos a salir al encuentro del señor que llega con esperanza y alegría comprometidos con todos nuestros hermanos a preparar el inicio del tercer milenio cristiano con renovado espíritu misionero que impulse una nueva evangelización
Con afecto, y en nombre del Sucesor de Pedro, los bendecimos,
LOS OBISPOS DEL URUGUAY
Montevideo, 2 de diciembre de l989