AL PUEBLO URUGUAYO Y A LA COMUNIDAD CRISTIANA

28 DE ABRIL DE 1987

 

El 1 de Enero de 1987, Juan Pablo II anunció la celebración de un AÑO MARIANO; que se desarrollará desde" el 7 de junio hasta el 15 de agosto de 1988. La Carta Encíclica"Redemptoris Mater" recientemente dada a conocer convoca a todo el pueblo cristiano a esta celebración; su contenido se basa principalmente en el documento Lumen Gentium del Concilio Vaticano II en su capítulo sobre la Virgen María.

En la intención del Santo Padre, la finalidad de este AÑO MARIANO es doble:

--acrecentar el conocimiento, en profundidad y difusión, del lugar de María en la historia de la Salvación, como creyente ejemplar íntimamente unida a todos creyentes;

--desarrollar y difundir una auténtica devoción a María, presentándoIa como modelo para el hombre de nuestros tiempos y para los miembros de la Iglesia deCristo.

Nuestro pueblo, al igual que los demás pueblos de América latina, desde los albores de su evangelizacion, es profundamente mariano y, aunque no siempre libre de desviaciones, vibra intensamente en su devoción personal a la Virgen María, así como en las manifestaciones públicas y multitudinarias de su fe cristiana.

Pero, en los umbrales del año 2000, parece haber llegado el momento de ubicar más correctamente y encauzar debidamente este su aprecio y filial devoción a María, ubicándola en el misterio de Cristo y de la Iglesia.

Ella nos conduce y nos prepara para que Cristo, sea el centro de la Historia; al empezar un nuevo milenio.

En 1987, segundo año de la Misión popular; podríamos considerar a María como imagen de la nueva humanidad y el ano 1988, como modelo de la Iglesia.

Por eso, queremos exhortarlos a todos a que secunden fervorosamente lo que promueva y alcance las finalidades ya expresadas, a todos los niveles, nacional, diocesano y parroquia.

Indudablemente, este AÑO MARIANO" viene a fortalecer la tarea ya organizada a la luz de nuestras "orientaciones pastorales" y de los planes de pastoral de cada una de nuestras Diócesis La amable persona de

María los envolverá en un espíritu que os hará más facilmente recibidos y aplicados con mayor eficacia. En efecto,"el AÑO MARIANO quiere promover un culto de la Virgen, auténtico y más comprometido: el culto litúrgico, los ejercicios piadosos y las prácticas de devoción mariana aprobadas por la Iglesia y las expresiones espontáneas de la piedad popular

EL AÑO MARIANO debe comprometer a toda la Iglesia en un empeño concreto, de caridad, a ejemplo de María, hacia los pobres y marginados; hacia los enfermos y los que sufren; hacia los marginados y perseguidos hacia los prófugos y oprimidos, de modo que; cuantos no creen, encuentren en este amar de preferencia de la Iglesia, un claro testimonio de fe".

( Documento. de la Santa Sede)

Recomendamos vivamente la lectura y consideración de estas orientaciones (que adjuntamos), emanadas del Comité Central, creado recientemente por Santo Padre para facilitar la celebración del AÑO MARIANO.

Pedimos también a todo el pueblo Cristiano que, se una. a la Iglesia universal y responda cordialmente a la convocatoria del Santo Padre dando comienzo al AÑO MARIANO con la celebración del día de Pentecostés o la de su Vigilia.

Estamos seguros que este AÑO MARIANO nos traerá un amor profundo una veneración más autentica ala Santísima Virgen María modelo de vida ejemplar y al mismo tiempo un compromiso más evangélico de los hombres.

Que la intercesión maternal de María en su advocación tan arraigada en nuestra historia de "Virgen de los Treinta" y Tres" nos haga comprometernos vivencialmente en la edificación de esta Iglesia de Cristo que está en el Uruguay

Conferencia Episcopal del Uruguay, 28 de abril de 1987.