MENSAJE EN EL DIA DE LOS TRABAJADORES
1 de mayo de 1992
Los Obispos del Uruguay, reunidos en Asamblea Plenaria,
SALUDAMOS cordialmente a todos los trabajadores de nuestra tierra;
CELEBRAMOS el 1 de Mayo levantando nuestro corazón a Dios,
encomendándole las esperanzas y los dolores de todos los
trabajadores de la Patria y de los que han gastado la vida
a su servicio;
REAFIRMAMOS el derecho de los trabajadores a un salario familiar justo,
a una vivienda digna y a la seguridad en el trabajo que dignifica la vida,
conforme a la Doctrina Social de la
Iglesia;
OFRECEMOS a todos los trabajadores la seguridad de la mejor
disposición de la Iglesia para acompañar en la búsqueda de soluciones
de los múltiples problemas que los afligen, especialmente
el de la inestabilidad laboral.
Que San José Obrero, Patrono de los Trabajadores, nos sostenga
en el esfuerzo por construir una sociedad justa y fraterna.
Montevideo, 1º de mayo de 1992.