MENSAJE DE LOS OBISPOS URUGUAYOS

Los Obispos del Uruguay los saludamos cordialmente a todos y a cada uno de ustedes, uruguayos: a quienes comparten gozosamente nuestra fe en Jesús Resucitado; a quienes buscan a Dios desde lo más íntimo de sus vidas; a todos aquellos que con corazón noble buscan lo bueno y lo justo para cada uno de los hombres, sus compatriotas y hermanos. iPara todos la reconciliación y la paz, la prosperidad y la bendición de Dios¡ nuestro Padre!’

Hace un año recibíamos en nuestra tierra, en nuestra casa, al Papa Juan Pablo II. El dijo que venía a visitarnos como"Padre, hermano y amigo", "bajo el signo de la paz; la cruz de Cristo". Y al despedirse de nosotros nos brindó su mejor deseo de Pastor y de amigo: "¡Uruguay!¡ que seas muy feliz en el camino de tu nueva historia!".

Hoy queremos¡ en nombre de ustedes y en el nuestro, agradecer al Santo Padre su visita que tanto tuvo de predilección al aceptar visitarnos en dos etapas consecutivas. Se ganó nuestro afecto, porque como El mismo nos aseguró al despedirse somos realmente un pueblo "de corazón".

¡Mucho tenemos que agradecerle al Papa Juan Pablo II! A menudo, nosotros, los Pastores de esta Iglesia hemos evaluado esta visita como un momento privilegiado de nuestra comunidad eclesial. Ha significado un fortalecimiento de nuestra fe una invitación a ser más audaces en nuestro testimonio del Evangelio, un vínculo de comunión entre todos los católicos, un despertar de nuestras conciencias ciencias cristianas. La visita del Santo Padre ha abierto un nuevo horizonte en nuestra Iglesia. Ahora nos corresponde ser consecuentes.

Para la gran mayoría de quienes no comparten nuestra fe la visita de Juan Pablo II fue una convocatoria, respetuosa pero ferviente, a la solidaridad humana; una invitación y estímulo a abrirse a la trascendencia; a construir la historia nueva de nuestro País desde el respeto de la dignidad del hombre y de sus derechos, desde una visión ética de la vida. La visita del Santo Padre fue un diálogo afectuoso e inteligente con todos los uruguayos. Por eso, Juan Pablo Il, nos hizo a todos esta confidencia: "Tengo que confesar que el Papa y los uruguayos han sabido entenderse perfectamente".

Como ya lo hicimos en su momento, también hoy queremos agradecerles a todos el respeto, la atención y el afecto con que recibieron al Papa¡ Peregrino de la paz.

Los Obispos del Uruguay queremos también conmemorar los Cincuenta años del restablecimiento de las relaciones diplomáticas de la Santa Sede con el Gobierno Uruguayo; cincuentenario, que coincide con el aniversario de la Visita Papal. Nos complace comprobar el estilo respetuoso con que fueron mantenidas y valoramos el servicio que prestaron y ofrecen aún al Uruguay y a nuestra Iglesia, de una manera tantas veces imperceptible. La visita del Santo Padre al Uruguay ha sido un testimonio de entendimiento, respetuoso y cordial, entre el Gobierno Uruguayo y la Santa Sede.

Al celebrar estos Cincuenta años deseamos que prosigan estas relaciones que faciliten el diálogo franco y sincero la colaboración respetuosa para bien de todos los uruguayos, sobre todo de los más necesitados a quienes tanto el Gobierno como la Iglesia deben ofrecer sus mejor servicio.

Queremos terminar nuestra Mensaje renovando nuestra adhesión al Magisterio que el Santo Padre ejerció en nuestro País invitando a todos los católicos a acercarse a la Eucaristia como fuente de vida y comunión; a evangelizar nuestra cultura desde sus propias raíces; a proclamar y vivir el "evangelio del trabajo", a vivir, con fidelidad la vocación sacerdotal y a emprender la Evangelización nueva de nuestro País: nueva en su ardor, nueva en su expresión y nueva también en sus métodos. De este modo, promoveremos eclesialmente la justicia y nos preocuparemos eficazmente por los mas necesitados. Así, nos prepararemos a celebrar los 500 años de la Evangelización de América Latina.

Invitamos a todos los católicos a celebrar este aniversario de la Visita Papal dando gracias, renovando su adhesión al Sucesor de Pedro y comprometiéndose como Agentes Pastorales en la Evangelización nueva.

Cada una de las Diócesis visitadas por el Santo Padre han programado ya la celebración de este Aniversario.

El 29 de junio, día de S. Pedro y S. Pablo y fiesta del Santo Padre, la comunidad Arquidiocesana de Montevideo se reunirá en una Concelebración Eucarística agradeciendo la visita del Santo Padre y renovando su fidelidad a su Magisterio.

En Canelones; el domingo 7 de Mayo; a las 11 horas se celebrará una Concelebración Eucarística en el kilómetro 42 de la Ruta 5 donde está erigida la imagen de la Virgen de Guadalupe, bendecida por el Santo Padre.

En la Catedral de Florida se celebrará el lunes 8 de mayo una Concelebración en la que estarán presentes todos aquellos que fueron ordenados por el Santo Padre. Se inaugurará también el "Centro Pastoral Diocesano Juan Pablo II".

En Melo, tendrá lugar el día 8 de mayo una Concelebración de Acción de gracias a las 19 horas.

En Salto, el día 14 de mayo, a las 16 horas, tendrá lugar una Concelebración Eucarística en el Parque Mattos Netto, donde el Papa celebró la Eucaristía. Esta Celebración clausurará el II Encuentro Diocesano de Comunidades Eclesiales de Base que contará con la presencia de más de cien delegados de todo el Litoral Norte y de los peregrinos que se desplazarán desde las 17 parroquias de la Diócesis salteña.

Pedimos al Señor que los bendiga a todos y los fortalezca con la presencia enriquecedora del Espíritu de Jesús Resucitado.

Mons. Orestes S. Nuti,sdb

Obispo de Canelones

Presidente de la CEU

 

 

 

Mons. José Gottardi, Sdb.

Arzobispo de Montevideo

Vicepresidente de la CEU Mons. Orlando Romero

Obispo Auxiliar de Montevideo

Secretario General de la CEU

Montevideo,3 de mayo de l989