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MENSAJE
DE NAVIDAD DEL Mons. Carlos Collazzi |
| “La
Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros... A todos los que le recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios” |
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A TODAS LAS COMUNIDADES
de la Diócesis de Mercedes:
+ Carlos María Collazzi Mercedes, 17 de diciembre de 2005 |
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Mons. Pablo Galimberti Obispo de San José de Mayo Presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay - C.E.U. |
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“A una semana de la Navidad ya se adelantan estadísticas y advertencias sobre los excesos de estos días: aumenta el estrés, los accidentes de tránsito en un 20%, se hacen frecuentes los cuadros depresivos. Un fenómeno que no parece ser nuevo; hace muchos años un psicólogo hablaba de las “neurosis dominicales”, o sea, de los estados de ánimo que pueden sorprendernos, no bien modificamos las habituales rutinas semanales. También
se advierte, en un artículo aparecido el domingo 18 en un matutino
capitalino, sobre el aumento de patologías gastrointestinales a raíz
de los excesos en reuniones y despedidas. Cólicos hepáticos, diarreas,
dolores de cabeza, etc. Y
la pregunta que quiero hoy compartir con ustedes es si todo esto no es
consecuencia de un olvido del sentido original de la fiesta de Navidad.
Parece que en la medida que perdemos el sentido original de una fiesta,
llenamos ese vacío con gestos híbridos, artificiales, disociados, pues
al tiempo que las palabras dicen una cosa, la mente y el cuerpo expresan
otra. O sea, se ha perdido el gusto de la fiesta. O se la identifica
exclusivamente con excesos y desbordes, olvidando la cuota de
recogimiento que también requiere una auténtica celebración. La
fiesta, en general, no es pura superficialidad. Se la ubica, en la
esfera de lo sagrado como gran telón de fondo. Con mayor razón la
fiesta de Navidad. Es el advenimiento o irrupción de algo “nuevo”,
que nosotros no podemos ni comprar ni manipular ni regular según
nuestros cálculos o caprichos. Los
cristianos tenemos la plena certeza de que “El Señor viene”. Llega
siempre, de improviso. Y el hecho de reconocerlo hace cambiar la rutina
de nuestras agendas, relojes y hábitos. Las experiencias de amor o de
inspiración poética, producen de modo semejante, tales rupturas de
nivel, como las llama M. Eliade. La
fiesta no es frivolidad. Frecuentemente con esta intención
se organizan eventos con fines comerciales o en campañas políticas
o de marketing. Más que ser una eclosión de riqueza existencial, son
una manifestación de poder económico o de sus sucedáneos (prestigio,
fuerza social o vanidad). La
fiesta no es huída. El verdadero festejo, más que huída frente a
tanta injusticia que ensombrece la vida y la sociedad, nos permite
reunir energías interiores para poder cambiar desde dentro de nosotros
mismos. No
estoy de acuerdo con la opinión de algunos psicólogos que recomiendan,
para estos días, evitar excesivas expectativas para no caer después en
decepciones. Es como decirle a un niño o joven: nunca aspires a una
buena nota, porque si no la alcanzás, te vas a sentir frustrado. O
decirle a un cristiano: no aspires a ser santo, pues difícilmente lo
alcanzarás. O decirle a un investigador: no pierdas tiempo, nadie te va
a publicar tu descubrimiento. O a un político: no te preocupes por ser
transparente, igual te van a etiquetar como corrupto. Y por lo tanto te
vas a frustrar. Podemos
vivir con nobles y altos ideales de vida. Pero aceptando que esos
ideales los vamos alcanzando de un modo diverso a como frecuentemente
pensamos. El ideal de un año salvado lo va realizando un estudiante
aplicándose día tras día, semana tras semana. Y no sometiéndose en
la última semana del año a jornadas maratónicas, tratando de no
dormirse, a base café, mate y estimulantes. El futuro lo vivo ya en el
instante presente. Recuperemos
el sentido de la genuina fiesta. Viviéndola desde adentro, desde el
corazón, sin apagar ni recortar la infinitud de deseos y al mismo
tiempo con la comprobación dolorosa de los logros imperfectos. La
idealidad en la realidad del hoy. Pero precisamente esa tensión se
resuelve en la actitud cristiana fundamental: abrir las manos para ser
colmados por el gesto asombroso y admirable de un Dios Omnipotente que
se hace pequeño, frágil, vulnerable, que llora y quiere ser llevado
por manos frágiles pero que quieren salir de sus encierros y miserias. A vivir pues estos días que nos quedan con las ganas de vivir esta fiesta desde el corazón, no desde el consumo o los excesos que hacen olvidar un momento las penas pero que no logran darnos el salto hacia la permanente novedad de vida que necesitamos.”
Este mensaje fu emitido el 18/12 en FM Encuentro de San José y Radio María Uruguay en el programa Pausa al mediodía. |
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Saludo
de Navidad | Obispo de San José de Mayo |
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¡Un Niño nos trae la PAZ, EL AMOR Y LA JUSTICIA!
Esos
anhelos que las guerras, los odios, e injusticias, no logran apagar en
el corazón humano. NOCHEBUENA
es la invitación a detener unos momentos nuestros relojes y prisas,
para dirigir la mirada atenta al Niño de Belén. ¿No
se preguntaron, alguna vez, por qué será que Dios Todopoderoso se hizo
visible
en la fragilidad de una pequeña creatura? ¿O porqué tanta
belleza, generosidad, nobleza, se juntó con el barro, la violencia, la
mentira y las estrecheces de la condición humana? La
respuesta podría ser la siguiente: Para
que tú no tengas miedo de acercarte, tomarlo en tus brazos, confiarle
algún dolor del alma y hasta hacerte un poco niño como El. Niño por
la inocencia, niño por la confianza en los otros… Puede
ser que así, este Niño sea capaz de despertar la memoria de tu
inocencia, tus capacidades de amar y perdonar, o la bondad que iluminó
tu vida. Puede
ser que veamos cómo ese Niño nos sonríe y bendice. Puede
ser que este Niño Dios nos diga que aún llevamos a ese Niño en un
repliegue del corazón! María,
su Madre, y también nuestra madre, puede colocar a ese Niño en
nuestros brazos, aunque son, ciertamente, muy indignos! Un
villancico antiguo cuenta que los pastores que llegaron a Belén eran
muchos, y que trajeron muchos regalos, no serían ciertamente los
juguetes electrónicos de nuestros días, sino queso, frutas, trozos de
leña para calentar el pesebre, y cosas por el estilo. Pero
había uno muy pobre, que no encontró nada para regalar. Pero con sus
ojos expresaba su enorme admiración… Entonces
la Virgen María, la Madre del Niño, con sus manos llenas por los
regalos que recibía, llamó a este pobre pastorcito y le confió a su
Hijo recién nacido, para que lo sostuviera en sus brazos. Así,
el más pobre, fue el más dichoso!!! Que les toque a ustedes. Y a mí también el mejor regalo de la Nochebuena: un corazón pobre y sencillo para creer que el Niño Dios descansa hoy en mis brazos.
+Pablo
Galimberti di Vietri |
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La gloria de Dios es la fraternidad y |
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+ MONS. ORLANDO ROMERO
profundos anhelos de paz, de justicia, de fraternidad, de esperanza.
La Navidad o el Año nuevo, las así llamadas “fiestas tradicionales”, son como un despertador de estos anhelos albergados en lo más íntimo de cada hombre o de cada mujer más allá de sus posiciones filosóficas o existenciales. Se muestra espontáneamente en saludos, en regalos, en colaboraciones para aliviar las necesidades de niños, de familias, de ancianos marginados. Es, sin duda, una señal de que la sensibilidad humana no ha muerto sino que está latente en cada corazón por más estropeado que esté.
+Orlando Romero |
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Mensaje de Navidad de Mons. Nicolás Cotugno, Arzobispo de Montevideo |
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En Conferencia de Prensa Nicolás Cotugno destacó sus deseos de Paz para el mundo y preciso que no es ciertamente una formalidad expresar ese deseo en una humanidad que al comienzo del tercer milenio continúa viviendo terrorismo, guerras, genocidios y opresiones de todo tipo. |
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40ª
CARTA PASTORAL DEL OBISPO DE MALDONADO MONS.
RODOLFO WIRZ 20 Aniversario de ordenación episcopal y 37 de la sacerdotal |
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En
estos 20 años
que llevo al servicio de la Diócesis, la mitad de tiempo desde su
creación el 10.1.1966, también quisiera aportar mi
reflexión, en continuidad con las Cartas anteriores, unida
a una plegaria muy sentida. No pretende ser una evaluación, pero
si una memoria del tiempo transcurrido, a la vez que toma de conciencia
de las variantes eclesiales y sociales en este tiempo. UNA
LARGA HISTORIA....... Maldonado y
Rocha, con su flamante primer Obispo Mons. Antonio
Corso a inicios de 1966, a lo que es la Diócesis a finales de
2005, presenta sus diferencias evidentes, tanto en su entorno social
como en la marcha eclesial. Al celebrar los 250 años de la fundación de Maldonado y 124 de la identidad departamental de Rocha, nos ubicamos también en una perspectiva más amplia, sobre todo en una continuidad de la «Historia de la Salvación»que el mismo Señor escribe a través de todos nosotros. Más allá de anécdotas, fechas, nombres, proyectos, éxitos y fracasos, hay un hilo conductor y una constante: el Plan de Dios que rige todos los cronogramas y planificaciones. Lo repito muchas veces: no hay destino, fatalidad, casualidad, suerte o mala suerte, sino Providencia en la realización de un Proyecto que engloba nuestras aspiraciones más profundas. Soy testigo de
la mitad de este tiempo transcurrido y al llegar en aquel Diciembre
de 1985 ( después de haber sido durante 17 años
Presbítero de Montevideo en las Parroquias de Pocitos, Aires
Puros y Reducto ), dije que no quería juzgar sobre el tiempo anterior
del que sólo Dios es juez y que se confiaba en que cada Pastor habrá
hecho lo que entendía lo mejor para su momento. Oportunamente será
sabio, con la perspectiva que da la fe y la distancia en el tiempo,
evaluar todo este tiempo con la sola finalidad de crecer en el amor y en
la coherencia. Ahora me toca a mi pedir consideración y un juicio
benigno al mirar estos 20 años, dejando como en el caso de mi
antecesor, que la fe decantada por un tiempo prudencial, juzgue aciertos
y errores, como parte de toda condición humana.
Esto no quita una ponderada evaluación.
HACE 40 AÑOS....... Únicamente les
recuerdo como dato significativo eclesial: la clausura del Concilio
Vaticano II (8.12.65) con sus variadas expectativas en el diálogo
Iglesia-mundo y el énfasis de la Iglesia como Pueblo peregrino de Dios.
En lo social se incrementa una situación de violencia
institucional que luego se polariza bajo signos contrarios. Se
crea esta diócesis, la más joven hasta la actualidad, con sus 11
parroquias y la destacada labor del Movimiento de Cursillos de
Cristiandad, que desde aquí se propaga para todo el país, la Legión
de María, Acción Católica, Conferencias Vicentinas, por sólo nombrar
algunos ejemplos, además de lo habitual en toda diócesis como la
Catequesis. No pretendo ser exhaustivo en la descripción, sólo intento
un recuerdo agradecido y no olvidar lo hecho con
anterioridad. Se
va asumiendo un perfil propio, ya que el territorio perteneciente a la
Arquidiócesis de Montevideo pasa a integrarse a la Diócesis de Minas
(1960) para ser luego la nueva Diócesis de “Maldonado-Punta del
Este” a partir del citado
10.1.66 . Por motivos prácticos de comunicación, los límites
diocesanos no coinciden con los departamentales de Maldonado y Rocha, lo
que constituye una excepción en la división de diócesis, ya que Aiguá
(Maldonado), Lascano, Cebollatí y San Luis (Rocha) pertenecen a la Diócesis
de Minas. El sentido de una consulta pastoral durante mi Administración
Apostólica en Minas (noviembre 2001-mayo 2004) sobre la posible unión
de estas dos diócesis vecinas (abarcando
los departamentos de Maldonado, Rocha y Lavalleja, como sucediera entre
el 60 y el 66 ), para potenciar la pastoral, será ponderado en su justa
medida pasado el tiempo. Y EN ESTOS 20 AÑOS....... Destaco
sumariamente de los 20 años que me han tocado responsabilizar: las 4
nuevas parroquias, la Casa Diocesana de «La Paz y la Alegría» y las
experiencias dentro del Plan Pastoral de «Vivir la fe en
comunidad» de la promoción de la Misión Popular Diocesana,
los Ministerios Laicales, la Catequesis Familiar , el Diaconado
Permanente y las Comunidades Eclesiales de Base. La creación del Fondo
Común Sacerdotal y Pastoral ha facilitado una solidaridad entre
parroquias con más posibilidades y las otras sin tantas. Ha sido fructífero
el intento de lograr una Pastoral de Conjunto, reflejada
en el Consejo Pastoral Diocesano, con
una larga lista de integrantes que se han sumado a esta «caravana»
peregrina de la evangelización. Es bueno
recordar que también la administración de los bienes materiales
y de las finanzas es una responsabilidad del obispo, por
ser el responsable último de la evangelización y de los medios
disponibles para ello. Los servicios en la CEU (Pastoral
Social-Caritas Uruguaya, Depto. de Laicos, Diaconado Permanente,
Administración) no me han restado tiempo y dedicación a la Diócesis,
porque en última instancia buscan fortalecer la globalidad de
nuestra Iglesia en la patria. Interesante será
estudiar y hurgar en el archivo de la Curia el exuberante material que
refleja tanto las luces como también
sombras de estos 40 años. Y aquí no nombro las
historias particulares de las comunidades
cristianas, con sus variadas instituciones, congregaciones,
comunidades educativas, capillas, eventos, sectores de la Pastoral, como
otros tantos capítulos vividos con constancia, dedicación y sencillez,
que merecen nuestro sincero reconocimiento. Por su carácter
emblemático, agradezco la presencia hace ya 100 años de la fraternidad
capuchina (Orden Franciscana Menor Capuchina: OFM Cap.). A la
vez doy una cálida bienvenida a la fraternidad domínica (Orden
de los Hermanos Predicadores: OP) que a través de cuatro sacerdotes
irlandeses retoman la presencia fecunda en la diócesis de años atrás.
En este lugar quiero recordar, sólo a modo de ejemplo,
el casi centenar de sacerdotes que en esta segunda
etapa aquí han dejado sus huellas y luego, en su gran mayoría, partido
hacia otras metas, por las rotaciones previstas o el tránsito a la
Patria eterna. En ellos vemos representados a todos los fieles con
quienes compartieron el Camino y a cuyo servicio se entregaron. EL DESAFIO SOCIAL... En el orden
social sin duda que los tiempos se han «complicado». Maldonado
tiene un crecimiento vertiginoso, en proporción el más rápido
del país, por la migración interna en busca de trabajo y de un futuro
más venturoso, además de un turismo tan interesante como ambiguo.
Rocha con su rica historia fronteriza de encuentro
de culturas, sigue con un potencial inexplorado de múltiples
posibilidades en la medida en que se dinamice su administración y se
motive más la superación de las dificultades
(¿así como en el fútbol........?). No nos faltan
las referencias para el compromiso, por ejemplo, en el reciente
documento «Eucaristía, Camino de Solidaridad». Muchas veces comento,
ya opinando a nivel nacional trascendiendo las fronteras diocesanas, ¿cómo
es posible que nuestra patria tan rica (en historia, cultura, gente
capaz, experiencia democrática, riquezas naturales , etc.) tenga tanta
pobreza ? Sin duda que no hay una receta de solución, pero.....¿hasta
cuándo esperamos?. LA EVANGELIZACION QUE APASIONA... He tratado de no
olvidar la vocación primera concretada en la ordenación
sacerdotal hace ya 37 años, que hasta el presente me impulsa
a tener una prioridad evangelizadora, como
la pasión que le da un sentido a mi vida. A modo de ejemplo,
recuerdo a toda la gente
con la que he tratado por motivos diversos tanto en el obispado como en
las «vueltas», además de las Visitas Pastorales. La visita semanal ,
salvo pocas excepciones, durante años, a la Cárcel de Las Rosas me ha
marcado fuerte, al comprobar los límites de la miseria humana como de
la recuperación, motivada por la sensibilidad solidaria y la fe en Aquél
que siempre está cerca. Pero más allá de lo visible y lo conocido que
aparece en la superficie de la actuación pública, sólo el Señor
conoce alegrías y lágrimas en lo más íntimo del corazón:
la oración que ilumina el discernimiento, el estudio y las dudas, el
tiempo dedicado a la charla personal, la visita junto al lecho del
dolor, la presencia en momentos de
crisis o de gozo. En estas múltiples
actividades, la experiencia me ha confirmado que en última instancia
todo seguimiento de Cristo culmina en el sacramento de la Reconciliación
que nos reintegra a la
comunidad y de la Eucaristía en la que Él se nos entrega
de un modo desconcertante. La cuestión siempre será
dejarnos amar por Él, que va mucho más allá de nuestras
expectativas más profundas. La invitación
de preparar la V Conferencia del Episcopado
Latinoamericano y del Caribe, prevista para Mayo 2007 en Aparecida ,
Brasil, bajo el lema de «Discípulos
y Misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida»,
la quiero asumir con Uds. como una nueva oportunidad de una evangelización
actualizada, en que redescubramos el gran amor del Señor por
nosotros. « DEJAR PASAR LA LUZ »...
En esta cuadragésima Carta quiero finalizar con aquella escena
pintada en mi primera Carta, como obispo novato , cuando describía la
fe que lleva a la santidad inspirado en aquella escena de un papá que,
a la pregunta del hijo «¿qué
es un santo?», le responde
«¡ el que deja pasar la luz !», al mostrarle
los vitrales de una hermosa iglesia. En este momento
sencillamente pido comprensión por las cosas hechas a medias
u omisiones, a la vez que agradecido por lo logrado, dejándole a
Él un juicio benigno para encarar tiempos nuevos con mucha confianza.
Les ruego me acompañen con sus oraciones para que el Señor siga
escribiendo su única Historia a través nuestro. ¡Que el Señor
en esta nueva Navidad encuentre en nuestros corazones el
espacio, el amor y la sensibilidad para crecer y llenar de auténtica
felicidad nuestras vidas ! ¡Que María, la que
contemplando el Rostro de su Hijo nacido en Belén nos reconoce a
todos como hermanos y hermanas de la misma familia, nos motive y acompañe
en este nuevo Año! Con mi saludo
afectuoso y mi bendición
+ Rodolfo
Wirz Obispo de
Maldonado-Rocha Maldonado, el
21.12.05 Miércoles de la
IV Semana de Adviento 20 Aniversario
de ordenación episcopal y 37 de la sacerdotal |
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Como
Pastor de esta Diócesis de Canelones les hago llegar la más cordial bienvenida a todos los que desde diversos lugares se acercan
a las playas de muestro Departamento para disfrutar de un alto en el
degastante trajín cotidiano que nos tensiona, nos cansa, exponiéndonos
a erosionar nuestra relación con nosotros mismos, con quienes
convivimos o trabajamos, y a resistir la necesaria conexión
de nuestro espíritu con la
fuente de vida que es nuestro Creador a cuya imagen y semejanza
hemos sido hechos. Cuando
perdemos estas referencias, nuestra vida se desarmoniza, nuestra
libertad se debilita y corremos el riesgo de perder la identidad de
nuestra condición humana. El descanso es un derecho inalienable de
todos, sin exclusión, que nos favorece la contemplación de la creación,
detectar la sabiduría del Creador, admirar la belleza de la naturaleza
como expresión del arte
creador del hombre. La
creación es el escenario donde ha sido colocado el ser humano para que
la disfrute, la perfeccione y encuentre en ella su identidad para que
contemplándola escuche la
palabra de Dios que sigue manifestándose en ella, perfeccionándola, y
así extraer de ella esa
riqueza todavía desconocida. El
descanso nos humaniza,
renovando nuestras fuerzas físicas, síquicas y espirituales,
favoreciendo la gratuidad del encuentro con Dios y con nuestros
semejantes. De esta manera volveremos fortalecidos a nuestra vida
cotidiana, a nuestro trabajo, a nuestros compromisos para seguir
construyendo una realidad más humana, más habitable y más equitativa
para todos. Invito
a todas las comunidades cristianas a extremar la acogida cordial de los
que vienen a compartir con nosotros estos días de descanso, facilitándoles
la participación en las celebraciones festivas y fraternas, para que
unos y otros tengamos una experiencia eclesial inolvidable que
trascienda los límites de un departamento o las fronteras de un país. Deseándoles
un renovador descanso, los bendigo cordialmente en el Señor. +Orlando
Romero Obispo
de Canelones Diciembre
30 de 2005 |