Mons. Martín Pérez Scremini, tomó posesión
de la Diócesis de Florida, Uruguay


Toma de posesión de la Diócesis de Florida
Sábado, 26 de abril de 2008

Comunicado de Prensa Escudo Episcopal Videos Fotogalería
Mensaje de Mons. Scarrone Palabras de Bienvenida.
 Padre César Buitrago

 

MONS. MARTIN PEREZ SCREMINI ES DESDE AYER EL NUEVO OBISPO DE FLORIDA 

Ante unas 2000 personas Mons. Martín Pérez Scremini tomó posesión ayer de la Diócesis de Florida, en una Misa concelebrada por todos los Obispos del país, en la Catedral Santuario Virgen de los Treinta y Tres de Florida.

En una Catedral colmada de fieles y ante una centena de sacerdotes y religiosos, el flamante Obispo de Florida señaló que con el cambio de Pastor lo importante es lo que permanece, que es la actitud de entrega y servicio que debe animar su misión hasta el final de la vida. Exhortó a  vivir el amor de Jesús hasta las últimas consecuencias durante toda la vida, y a mostrarle al mundo que ese amor transforma la vida y que vale la pena asumir las consecuencias de vivir según el mismo.

Mons. Martín Pérez fue recibido por el Vicario General de la Diócesis de Florida, Mons. Bernardo Godbarsen (religioso palotino), las autoridades de Florida y Durazno, sacerdotes, religiosos e integrantes de las comunidades locales, en el Monumento de la Virgen de los Treinta y Tres, ubicado en la entrada a la ciudad de Florida, en la intersección de las rutas 5 y 56.

Posteriormente se dirigió a la Catedral y Santuario Nacional de la Patrona de los uruguayos para la ceremonia de la toma de posesión de su nueva responsabilidad como 4to. Pastor de la Diócesis de Florida.

Luego del ingreso en procesión por la nave central de la Iglesia de unos 100 sacerdotes (unos 40 locales y los restantes en su mayoría de Montevideo) y de los obispos de las nueve diócesis restantes, comenzó la celebración con la bienvenida del tercer Obispo de la Diócesis, Mons. Raúl Scarrone, quien renunció a dicho cargo tras 20 años de servicio, al cumplir los 75 años de edad, tal como lo dispone el Derecho Canónico.

Inmediatamente el representante del Papa en el Uruguay, el Nuncio Apostólico, Mons. Janusz Bolonek dio lectura a la Bula Apostólica que da cuenta de la designación del Papa Benedicto XVI de Mons. Pérez Scremini como Obispo de Florida.

Mons. Scarrone dirigió unas palabras de bienvenida al nuevo obispo quien estaba visiblemente emocionado. “Como buen pastor has de preceder y guiar siempre a las ovejas, conocerlas, amarlas y estar dispuesto a dar tu vida por cada una de ellas”, le indicó Mons. Scarrone.

“Le pido a Dios que siempre tengas la confianza puesta en su permanente presencia en tu vida y la gracia inmensa de no perder la paz cuando las cosas se te compliquen, que siempre en la caridad seas fiel a la verdad, como dice mi lema episcopal, no buscando el favor de los hombres sino el de Dios, para que todos tengan vida en El como reza el tuyo”, manifestó el Prelado.

“Dios nos llama a cada uno a una misión precisa e irrepetible. En el Reino de Dios cada uno es una pequeña piedra dentro de un gran mosaico. Es nuestro deber no estropear el diseño completo”, destacó.

Mons. Scarrone entregó a su sucesor una foto enmarcada, (que conservó durante los últimos 44 años), en la que aparece Mons. Martín con 14 años entre  un grupo de jovencitos de 3° de Liceo de la Inmaculada Concepción de los Padres Vascos, a los que el obispo, por entonces encargado de las Pastoral de las Vocaciones, les predicó un retiro.

Tras solicitar a los integrantes de las comunidades de la diócesis que reciban “con mucho amor y comprensión a su nuevo pastor” y que “no olviden que él necesita de ustedes como ustedes lo necesitan a él”, Mons. Scarrone le entregó a Mons. Pérez Scremini el báculo, “ símbolo de la responsabilidad que asumes”, explicando que “la parte superior es para atraer a los alejados y conducir a todos al encuentro con Jesucristo vivo como lo proclama la gran Misión a la que nos ha convocado Aparecida y la parte inferior es para apurar el paso de los aletargados o lentos para que asuman un mayor compromiso con Cristo”. Luego lo acompañó a la Cátedra desde la cual el pastor instruye a su pueblo, donde Mons. Pérez Scremini recibió el saludo de los obispos y del presbiterio.

Una vez culminada la ceremonia de toma de posesión del nuevo cargo episcopal, Mons. Pérez Scremini presidió la Eucaristía.

En su homilía, el flamante Obispo de Florida aseguró que este cambio de Pastor “no es como un desalojo sino como una carrera de obstáculos de posta, en donde los corredores están en el mismo equipo”. “No hay competencia, estamos unidos en la misma carrera y algo permanece y algo cambia. Lo que cambia es el lugar, la función, lo que permanece es una actitud, creo que lo más importante de todo esto es lo que permanece, es una actitud de entrega y de servicio  que nos debe  animar hasta el final de la vida”.

Señaló que la fe y el ser discípulos de Cristo es “una cuestión de amor”.

“Porque me descubrí amado, amo, porque me descubrí amado, cumplo los mandamientos, porque descubriendo ese amor soy capaz de amar de esa manera  y de entregar mi vida por EL”, manifestó.

“Nuestra tarea va por ahí: en vivir ese amor hasta las últimas consecuencias durante toda nuestra vida y asumir las consecuencias de vivir ese amor así siempre” explicó el obispo a la vez que exhortó a mostrarle al mundo “que ese amor transforma nuestra vida y que vale la pena”.

LUCES Y SOMBRAS

Al culminar la Eucaristía, el Párroco de la Catedral de Florida, Pbro. César Buitrago en nombre de todos los sacerdotes de la Diócesis le dio la bienvenida a su nuevo Pastor.

“Nos presentamos ante usted con nuestras luces y con nuestras sombras, con realismo y con esperanza”, expresó el sacerdote.

“Nos gustaría que soplaran otros vientos pero estos vientos son los mismos que corren por toda nuestra Patria: resistencia a la evangelización, otros modos de entender la vida, crisis de valores que afecta a la familia, a la juventud, a las vocaciones a la vida consagrada y al ministerio sacerdotal,…”, admitió.

 No obstante, el Pbro. Buitrago aseguró que pese a las adversidades “podemos decir con la sencillez del siervo fiel ‘hemos hecho lo que teníamos que hacer’, nuestras manos no están vacías, usted encontrará por nuestros caminos, calles y plazas modos de ver, de pensar y de actuar que son fruto de aquellas semillas que con tanta generosidad, ilusión y amor sembraron sus predecesores. También encontrará brotes y tallos tiernos que, por estar en fase de crecimiento, necesitarán el cuidado, la atención y el calor de su nuevo pastor”.

“Como sacerdotes somos conscientes de nuestra misión: velar y orar. Queremos seguir adelante en esta hermosa misión, alentados por su palabra, fortalecidos por su ejemplo de buen pastor y confiados en su misericordia cuando necesitemos ser corregidos por nuestras humanas falencias” manifestó el sacerdote .

Asimismo, le aseguró que contará “con un buen número de seglares en nuestras parroquias y comunidades, dispuestos a trabajar en campos tan complejos como la familia, la juventud, la enseñanza, la marginación. Cuenta con buenos agentes de pastoral: están en catequesis, en liturgia, en cáritas, en pastoral de la salud, en la pastoral juvenil, en la Animación bíblica diocesana, etc. En nuestros seglares hay una sensibilidad especial para conectar con todo aquello que se refiera a la promoción humana y social”.

“Tenemos la esperanza de que juntos podemos seguir recorriendo los caminos de estas fértiles tierras que vieron nacer la Patria al calor y cuidado de la Virgen de los Treinta y Tres Patrona, del Uruguay, queremos con ella, en compañía de nuestro nuevo pastor, seguir siendo testigos del amor, la esperanza y caridad para todos”, concluyó el presbítero su saludo, enunciado en nombre de los 40 sacerdotes de la Diócesis de Florida.
 

MENSAJE DE MONS. RAÚL SCARRONE, tercer Obispo de Florida

Querido Monseñor Martín:

Después de haber cumplido 25 años de Obispo y más de 20 al servicio de esta querida Diócesis de Florida, con gozo te entrego el báculo episcopal o el pastoral como lo llaman en Europa. Es todo un gesto lleno de un gran significado. Eres el 4º Obispo de Florida, precedido por Mons. Miguel Peternain el 1º a quien perteneciera este báculo, seguido por mi predecesor inmediato Mons. Humberto Tonna el 2º. A ellos nuestro recuerdo agradecido por todo lo que nos legaron.

Hace bastante tiempo, hace dos años que en nuestra Iglesia de Uruguay se comentaba sobre quien sería mi sucesor. Largo tiempo de conjeturas, desde mis 75 años hasta los 77 cumplidos la semana pasada. Durante todo este tiempo he pedido al Señor por este cambio y para que la sucesión fuese serena y armoniosa. Consciente que a todos nos toca cumplir una misión  circunscripta a un espacio y tiempo determinado y que luego la misión debe pasar a otras manos. Dios nos llama a cada uno a una misión precisa e irrepetible. En el Reino de Dios cada uno es una pequeña piedra dentro de un gran mosaico. Es nuestro deber no estropear el diseño completo. Conscientes de que sólo Jesús es el centro y fundamento de todo lo que somos y hacemos. A El la Gloria todo honor y gloria!. Nosotros no somos más que simples instrumentos en sus manos o como un andamio transitorio que se utiliza en la construcción de la Iglesia para que Ella luzca hermosa y bella, como Esposa de Cristo.

En este tiempo desde hace dos años he pedido al Señor por quien sería mi sucesor y que en todo se hiciera su voluntad.

Hoy la Diócesis Monseñor Martín te da una cordial bienvenida y te recibe como a Jesús el Buen Pastor, como el Cristo de la Diócesis, miembro del Colegio Episcopal y principio de unidad en esta Iglesia Particular. Como buen pastor has de preceder y guiar siempre a las ovejas, conocerlas, amarlas y estar dispuesto a dar tu vida por cada una de ellas. Le pido a Dios que siempre tengas la confianza puesta en su permanente presencia en tu vida y la gracia inmensa de no perder la paz cuando las cosas se te compliquen, que siempre en la caridad seas fiel a la verdad, como dice mi lema episcopal, no buscando el favor de los hombres sino el de Dios, para que todos tengan vida en El como reza el tuyo. 

Te entrego este báculo símbolo de la responsabilidad que asumes, la parte superior es para atraer a los alejados y conducir a todos al encuentro con Jesucristo vivo como lo proclama la gran Misión a la que nos ha convocado Aparecida y la parte inferior es para apurar el paso de los aletargados o lentos para que asuman un mayor compromiso con Cristo y con la Iglesia. Doy gracias a Dios por estas dos décadas como Obispo de esta querida Diócesis y pido misericordia si en algo o a alguien involuntariamente ofendí o no atendí con el debido amor que cada uno se merece, no ha habido de mi parte mala voluntad sino simples torpezas.

Te entrego este báculo, Dios tiene sus caminos maravillosos, hizo que te conociera cuando siendo encargado de la Pastoral de las Vocaciones en la Arquidiócesis de Montevideo prediqué un Retiro en el cual tú participabas teniendo 14 años y como alumno de 3° de Liceo de la Inmaculada Concepción de los Padres Vascos, esta foto que he conservado durante 44 años y he  que hecho a ampliar  da testimonio de aquel momento espiritual, más tarde siendo Rector del Seminario te recibí en el Seminario Mayor cuando ya eras un profesional, en 1985 Mons. Carlos Parteli me concedió el hermoso regalo de ordenarte sacerdote, fuiste el 2° que ordené, hoy ya son más de 40 a los que les impuse las manos ordenándolos presbíteros.

Hoy este báculo pasa a tus manos más jóvenes, sin duda serás muy cercano a tu gente y al pueblo que se te confía, serás muy bondadoso y a la vez firme, imagen de Jesús el Buen Pastor.

Por mi parte, un GRACIAS GRANDE a todos Uds. queridos cristianos de Florida y Durazno. Reciban con mucho amor y comprensión a su nuevo pastor y no olviden que él necesita de ustedes como ustedes lo necesitan a él. Por mi parte de aquí en más, no quiero recibir el castigo, como decía Theillard de Chardin, de encerrarme a mí mismo y negarme a comenzar una nueva etapa en mi vida. Pues no entra en mis parámetros la llamada jubilación de un sacerdote o de un Obispo, cuando me ordené nunca se hablaba ni pensaba en que uno algún día podría jubilarse del ministerio que inmerecidamente se había recibido para servicio de los demás; por eso mientras la salud y las fuerzas me acompañen trabajaré, quizás con paso lento, como un sacerdote más al servicio de esta Iglesia Diocesana hasta que Dios me invite a hacer, con su gracia y por pura misericordia, el más precioso y definitivo viaje que me conduzca hasta El y poder cantar eternamente el amor de Dios.

Que María nuestra Madre, la Virgen de los Treinta y Tres, querido Mons. Martín te acompañe, te cobije bajo su manto y te proteja siempre. 

PALABRAS DE BIENVENIDA A MONS. MARTÍN PEREZ
POR EL PBRO. CÉSAR BUITRAGO. PÁRROCO DE LA CATEDRAL VIRGEN DE LOS TREINTA Y TRES

Bienvenido Mons. Martín Pérez Scremini, ya está con nosotros y nosotros con usted. En nombre de todos los sacerdotes de esta Iglesia particular, le doy la bienvenida y le acogemos como nuestro Obispo y Pastor, y le agradecemos su sí profundo, generoso e incondicional.

Mis primeras palabras Sr. Nuncio, quieren expresar el profundo agradecimiento de esta Iglesia de Florida y Durazno a su Santidad el Papa Benedicto XVI, y a usted mismo, por el nombramiento de Mons. Martín como Obispo de esta Iglesia de Florida. Con el Salmista decimos esta tarde: “el Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres”. Estamos convencidos de que será un buen pastor. Muchas gracias, Sr. Nuncio.

Mons. Martín, le acogemos tal como somos y tal como es usted. Llega a una Diócesis con 22.100 Km 2, repartidos en dos departamentos, Durazno y Florida con 127.000 habitantes, La mayoría de ellos bautizados en las 18 parroquias, y en las más de 80 capillas que tiene la Diócesis a lo largo y ancho de los dos departamentos que la conforman. Nuestra Diócesis a partir del 14 de abril de 1897 formó parte de la Diócesis de Melo; posteriormente en 1931, por mandato de S.S. Pío XI es erigida con el nombre de Diócesis de Florida y Melo; para ser definitivamente Diócesis de Florida (separada de Melo) en 1956, bajo mandato de S.S. Pío XII.

Como bien lo recordaba Mons. Raúl, cuando hacía entrega de su báculo; han sido sus antecesores: Mons. Miguel Paternain (1931-1960); Mons. Humberto Tonna (1960-1987) y Mons. Raúl Scarrone, quien hasta hoy estaba al frente de esta Diócesis. Es usted el cuarto obispo diocesano de esta Iglesia particular.

Nos presentamos ante usted con nuestras luces y con nuestras sombras, con realismo y con esperanza. Nos gustaría que soplaran otros vientos pero estos vientos son los mismos que corren por toda nuestra Patria: resistencia a la evangelización, otros modos de entender la vida, crisis de valores que afecta a la familia, a la juventud, a las vocaciones a la vida consagrada y al ministerio sacerdotal,… A pesar de todo esto, podemos decir con la sencillez del siervo fiel “hemos hecho lo que teníamos que hacer”, nuestras manos no están vacías, usted encontrará por nuestros caminos, calles y plazas modos de ver, de pensar y de actuar que son fruto de aquellas semillas que con tanta generosidad, ilusión y amor sembraron sus predecesores. También encontrará brotes y tallos tiernos que, por estar en fase de crecimiento, necesitarán el cuidado, la atención y el calor de su nuevo pastor.

Su predecesor, (Mons. Rául) con su labor y ejemplo de bueno e infatigable pastor, los sacerdotes que han servido sacrificadamente cercanos y entregados a los fieles de sus comunidades parroquiales, los consagrados y consagradas con su seguimiento radical del Señor, “pobre, casto y obediente”, los seglares responsables y conscientes de su vocación y de su misión en la Iglesia y en el mundo… estarán a su lado –estoy seguro – en el servicio apostólico y pastoral a la Diócesis de Florida. Lo que importa es que todos, unidos sinceramente en la Comunión jerárquica de la Iglesia, nos dispongamos a responder dócil y generosamente a la voluntad del Señor, interpretando “los signos de los tiempos” con los criterios inequívocos del Magisterio de la Iglesia y mirando al futuro con renovada y confiada esperanza.

Como sacerdotes somos conscientes de nuestra misión: velar y orar. El Papa Benedicto XVI nos ha recordado este año en la Solemne misa crismal: “el sacerdote tiene la misión de velar. Debe estar en guardia ante las fuerzas amenazadoras del mal. Debe mantener despierto al mundo para Dios. Debe estar de pie frente a las corrientes del tiempo. De pie en la verdad. De pie en el compromiso por el bien.

Estar en presencia del Señor también debe implicar siempre, en lo más profundo, hacerse cargo de los hombres ante el Señor que, a su vez, se hace cargo de todos nosotros ante el Padre. Y debe ser hacerse cargo de él, de Cristo, de su palabra, de su verdad, de su amor. El sacerdote debe estar de pie, impávido, dispuesto a sufrir incluso ultrajes por el Señor, como refieren los Hechos de los Apóstoles: estos se sentían «contentos por haber sido considerados dignos de sufrir ultrajes por el nombre de Jesús» (Hch 5, 41). Queremos seguir adelante en esta hermosa misión, alentados por su palabra, fortalecidos por su ejemplo de buen pastor y confiados en su misericordia cuando necesitemos ser corregidos por nuestras humanas falencias.

Usted por su parte, puede contar con un buen número de seglares en nuestras parroquias y comunidades, dispuestos a trabajar en campos tan complejos como la familia, la juventud, la enseñanza, la marginación. Cuenta con buenos agentes de pastoral: están en catequesis, en liturgia, en cáritas, en pastoral de la salud, en la pastoral juvenil, en la Animación bíblica diocesana, etc. En nuestros seglares hay una sensibilidad especial para conectar con todo aquello que se refiera a la promoción humana y social.

Tenemos la esperanza de que juntos podemos seguir recorriendo los caminos de estas fértiles tierras que vieron nacer la Patria al calor y cuidado de la Virgen de los Treinta y Tres Patrona, del Uruguay, queremos con ella, en compañía de nuestro nuevo pastor, seguir siendo testigos del amor, la esperanza y caridad para todos.

Aquí está Mons. Martín, toda la Iglesia diocesana, todas las comunidades están de alguna manera representadas. Está también el poco y escaso presbiterio diocesano que suplica al dueño de la mies que envíe más operarios a su viña; actualmente sólo tenemos dos seminaristas mayores. Sea pues, bienvenido Mons. Martín a esta Diócesis de Florida y Durazno, muchas veces estuvo de paso, hoy ha venido para quedarse con nosotros.

Con agradecimiento, con cariño y con ilusión le acogemos en esta tarde y le Pedimos a la virgen de los Treinta y Tres que le proteja y le acompañe en el ejercicio del ministerio pastoral que hoy inicia entre nosotros.

¡Bienvenido Mons. Martín!

VIDEOS


Homilía de Mons. Martín Pérez
(Catedral de Florida, Sábado 26 de abril de 2008)


Entrega del báculo y conducción a la Cátedra

 

Palabras de Bienvenida del Padre César Buitrago, Párroco de la Catedral de Florida

 

FOTOGALERÍA

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COMUNICADO DE PRENSA
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EL SÁBADO 26 DE ABRIL DE 2008 ASUME EL NUEVO
OBISPO DE LA DIÓCESIS DE FLORIDA

 

Mons. Martín Pérez Scremini, de 58 años de edad, oriundo de Montevideo, se convertirá en el cuarto Pastor de la Diócesis

 

 

Mañana, sábado 26 de abril, Mons. Martín Pérez Scremini tomará posesión de la Diócesis de Florida, en una Eucarística concelebrada por todos los obispos, en la Catedral Santuario Virgen de los Treinta y Tres de Florida.

 

Luego de 4 años como Obispo Auxiliar de Montevideo, Mons. Pérez Scremini  se convertirá en el cuarto Pastor de la Diócesis de Florida, al haber sido designado para  este nuevo cargo episcopal por Su Santidad Benedicto XVI, el pasado 15 de marzo, una vez aceptada la  renuncia de Mons. Raúl Scarrone, presentada por razón de límite de edad prevista en el derecho  canónico.

 

A las 14:45 hs del sábado 26 Mons. Pérez Scremini será recibido por el Vicario General de la Diócesis de Florida, Mons. Bernardo Godbarsen sac, los intendentes de Florida y Durazno, sacerdotes, religiosos e integrantes de las comunidades de Florida, en el Monumento de la Virgen de los Treinta y Tres, ubicado en la entrada a la ciudad de Florida, en la intersección de las rutas 5 y 56.

 

A las 16 hs comenzará la Concelebración Eucarística que tendrá lugar en la Catedral Santuario de la Virgen de los Treinta y Tres, donde el Obispo estará acompañado por el Nuncio Apostólico, Mons. Janusz Bolonek, sus hermanos obispos, los sacerdotes, religiosos/as, diáconos y seminaristas de Florida, así como por los sacerdotes, religiosos, familiares y amigos procedentes de Montevideo.

 

Mons. Raúl Scarrone, tercer obispo de Florida,  dará la bienvenida a los presentes y luego de que el Nuncio Apostólico de lectura a la Bula Apostólica, entregará a su sucesor el báculo, signo de la conducción pastoral y lo acompañará a la cátedra desde la cual el Pastor instruye a su pueblo.

 

“Para que tengan Vida” es el lema que este obispo, de 56 años de edad, ha elegido hace 4 años al iniciar su servicio como pastor. La Diócesis de Florida abarca los territorios de los departamentos de Florida y Durazno y alberga a unos 130.000 habitantes. Formó parte de la Diócesis de Melo a partir del 14 de abril de 1897; posteriormente en 1931, por mandato de S.S. Pío XI, fue erigida con el nombre de Diócesis de Florida y Melo; para ser definitivamente Diócesis de Florida (separada de Melo) en 1956, bajo mandato de S.S. Pío XII.

 

Sus pastores hasta el nombramiento de Mons. Pérez Scremini fueron: Mons. Miguel Paternain (1931-1960); Mons. Humberto Tonna (1960-1987) y Mons. Raúl Scarrone (1987-2008).

 

 

ALGUNOS DATOS BIOGRAFICOS DE MONS. MARTIN PEREZ SCREMINI

 

Mons. Pérez Scremini nació en Montevideo el 26 de diciembre de 1949. Cursó primaria y secundaria en el Colegio y Liceo "Inmaculada Concepción" de los sacerdotes del Sagrado Corazón de Betharram (Vascos). En 1976 se recibió de Dr. en Medicina Veterinaria en la Universidad de la República, llegando a trabajar algunos años en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

 

Sus estudios religiosos los realizó en los Vascos de Adrogué y en el Seminario Mayor Interdiocesano Cristo Rey.

Fue ordenado sacerdote el 14 de junio de 1985 para la Arquidiócesis de Montevideo.

Durante 14 años fue formador de los seminaristas y luego rector del Seminario Mayor Interdiocesano “Cristo Rey”.

Prestó  servicios pastorales en diversas parroquias de Montevideo.

Siendo Párroco de “Nuestra Señora del Carmen” (Aguada), en 2002, fue designado por el Arzobispo de Montevideo, Vicario General de la Arquidiócesis.

 

El 25 de abril de 2004, tras ser designado por el Papa Juan Pablo II,  tuvo lugar su consagración episcopal, como Obispo Auxiliar de Montevideo.

 

Actualmente preside las Comisiones para el Clero y de Pastoral Popular de la Conferencia Episcopal del Uruguay. En la Arquidiócesis de Montevideo acompaña a los diáconos y a la Vida Consagrada.

 

Mons. Pérez Scremini sucede a Mons. Raúl Scarrone quien, tras una gran y extensa  labor de 20 años como Pastor de la referida Diócesis, recientemente presentó ante el Papa su dimisión al cumplir los 75 años de edad, la que fue aceptada el 15 de marzo pasado.

 

Con esta nueva designación,  el Episcopado Uruguayo pasa a estar integrado por 10 Obispos, 2 Obispos Auxiliares (Canelones y Salto) y 3 Obispos eméritos (Salto, Melo y Florida).

 

ESCUDO EPISCOPAL

 

Mons. Martín Pérez Scremini
 


 

El escudo está coronado por una mitra indicando el carácter episcopal, marcada por la cruz de Cristo.

La banda dorada inferior tiene inscripto el lema: “Para que tengan vida” (Jn. 10,10)
El agua alude al Espíritu “Río de agua de vida que brota del trono de Dios y del Cordero” (Ap. 22,1)

El árbol, morada de Dios y refugio del hombre, que crece a orillas del torrente, “producirá frutos que servirán de alimento y sus hojas de medicina” (Ez. 47,12)
Los pájaros que anidan, simboliza a aquellos que en su camino encuentran en este árbol la vida nueva: “Hasta el gorrión ha encontrado una casa. La golondrina un nido donde colocar sus polluelos” (Sal, 83,4)
 

La estrella, es la presencia de María “estrella del alba del paterno día”: “bajo su amparo” está su ministerio episcopal.


Todo esto sobre un campo único de plata, símbolo de la prudencia, fidelidad y alegría.

 

NUEVO OBISPO PARA URUGUAY

EL PAPA NOMBRO OBISPO DE FLORIDA A MONS. MARTÍN PEREZ SCREMINI

 

El Obispo Auxiliar de Montevideo, Mons. Martín Pérez Scremini, de 58 años de edad,  fue designado por el Papa Benedicto XVI, Obispo de Florida.

 

A las 12 hs de Italia, el Vaticano dio a conocer este nombramiento para la Iglesia que  peregrina en Uruguay.

 

Mons. Pérez Scremini nació en Montevideo el 26 de diciembre de 1949. Cursó primaria y secundaria en el Colegio y Liceo "Inmaculada Concepción" de los sacerdotes del Sagrado Corazón de Betharram (Vascos). En 1976 se recibió de Dr. en Medicina Veterinaria en la Universidad de la República, llegando a trabajar algunos años en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

 

Sus estudios religiosos los realizó en los Vascos de Adrogué y en el Seminario Mayor Interdiocesano Cristo Rey.

Fue ordenado sacerdote el 14 de junio de 1985 para la Arquidiócesis de Montevideo.

Durante 14 años fue formador de los seminaristas y luego rector del Seminario Mayor Interdiocesano “Cristo Rey”.

Prestó  servicios pastorales en diversas parroquias de Montevideo.

Siendo Párroco de “Nuestra Señora del Carmen” (Aguada), en 2002, fue designado por el Arzobispo de Montevideo, Vicario General de la Arquidiócesis.

 

El 25 de abril de 2004 asumió, por designación del Papa Juan Pablo II, como Obispo Auxiliar de Montevideo.

 

Actualmente preside las Comisiones para el Clero y de Pastoral Popular de la Conferencia Episcopal del Uruguay. En la Arquidiócesis de Montevideo acompaña a los diáconos y a la Vida Consagrada.

 

Mons. Pérez Scremini sucede a Mons. Raúl Scarrone quien, tras una gran y extensa  labor de 20 años como Pastor de la referida Diócesis, recientemente presentó ante el Papa su dimisión al cumplir los 75 años de edad, la que acaba de ser aceptada.

 

La Diócesis de Florida abarca los territorios de los departamentos de Florida y Durazno que albergan a unos 130.000 habitantes.

 

Con esta nueva designación,  el Episcopado Uruguayo pasa a estar integrado por 10 Obispos , 2 Obispos Auxiliares (Canelones y Salto) y 3 Obispos eméritos (Salto, Melo y Florida).

 



Mons. Martín Pérez impone las manos a Mons. Arturo Fajardo, ordenado Obispo de San José de Mayo
San José, 8 de setiembre de 2007

 

 

Mons. Martín Perez (derecha) junto a otros Obispos uruguayos en la Fiesta de
la Virgen de los Treinta y Tres 2007

 

 

 

 

 

 



  • NOMBRAMIENTO OFICIAL

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    RINUNCIA DEL VESCOVO DI FLORIDA (URUGUAY) E NOMINA DEL SUCCESSORE  

    Il Santo Padre ha accettato la rinuncia al governo pastorale della diocesi di Florida (Uruguay), presentata da S.E. Mons. Raúl Scarrone Carrero, in conformità al can. 401 § 1 del Codice di Diritto Canonico.

    Il Papa ha nominato Vescovo di Florida (Uruguay) S.E. Mons. Martín Pablo Pérez Scremini, Vescovo titolare di Vazari, finora Vescovo Ausiliare di Montevideo.

     S.E. Mons. Martín Pablo Pérez Scremini

    S.E. Mons. Martín Pablo Pérez Scremini è nato a Montevideo, il 26 dicembre 1949. Ha compiuto gli studi elementari nel Collegio dei Padri del "Sagrado Corazón de Jesús di Betharram. Nel 1976 ha ottenuto la laurea in Veterinaria all’"Universidad de la República" a Montevideo. Negli anni 1978-1980, in Argentina, è stato novizio e seminarista della Congregazione dei Padri di Betharram. Nel 1980 ha optato per il Seminario Interdiocesano "Cristo Rey" di Montevideo; ha ottenuto il Baccalaureato in Teologia presso l’"Instituto Teológico Monseñor Mariano Soler" di Montevideo. Ha ricevuto l’ordinazione sacerdotale il 14 giugno 1985.

    Come sacerdote ha svolto i seguenti incarichi: formatore nel Seminario Interdiocesano, rettore del medesimo per quattordici anni, consultore diocesano, Vicario Generale e Parroco.

    Nominato Vescovo Titolare di Vazari e Vescovo Ausiliare di Montevideo il 6 marzo 2004, ha ricevuto l’ordinazione episcopale il 25 aprile successivo.

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