Santuario VIRGEN
del VERDÚN


Cerro del Verdún - MINAS

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ORIGEN DE LA DEVOCIÓN

RESEÑA HISTÓRICA

CELEBRACIONES

IMÁGENES DEL SANTUARIO

 

Peregrinación a la Virgen del Verdún | 2011

 

Crónica de la Celebración

Homilía de Mons. Jaime Fuentes, Obispo de Minas

FOTOS
 

PROMOCIÓN EN AUDIO

 

 

MONS. JAIME FUENTES: “SI ALGUIEN DICE QUE EN URUGUAY NO HAY FE, ¡QUE VENGA AL VERDÚN!”

Unos 60.000 peregrinos de todos los rincones del país se congregaron el martes 19 en el Santuario Nacional de Minas para celebrar la Fiesta de Nuestra Señora del Verdún.

Tras la celebración, el Obispo de Minas, Mons. Jaime Fuentes, publicó en http://www.desdelverdun.org/  : “Después de pasar horas dando centenares de bendiciones (no exagero), de escuchar confesiones, de presenciar un desfile ininterrumpido de familias uruguayas (padres, hijos, abuelos, nietos, primos, sobrinos...) que iban y venían rezando con sosiego y con mucha fe... Después de todo esto pensaba: Si alguien dice que en Uruguay no hay fe, ¡que venga al Verdún! Si alguien piensa que vive en un país laicista, ¡que venga al Verdún! Si cree que la religión católica no da para más, ¡venga al Verdún! Y un largo etcétera...”.

http://www.desdelverdun.org/

CRÓNICA

Fiesta de la Virgen del Verdún, 110 años peregrinando

MONS. JAIME FUENTES: “CUIDEMOS LA INSTITUCIÓN FAMILIAR Y CUIDEMOS LA PROPIA FAMILIA”

Pidió a la Virgen sabiduría para nuestros gobernantes

Convocados por el lema “110 años Peregrinando con María al encuentro con Jesús” miles de uruguayos se congregaron hoy en el Santuario Nacional de Minas para celebrar la Fiesta de Nuestra Señora del Verdún.

A las 8 hs los peregrinos se reunieron para emprender la subida al templete rezando el Via Crucis. A las 10 hs, el Obispo de Minas, Mons. Jaime Fuentes, presidió la Solemne Eucaristía y en su homilía señaló que “celebramos 200 años del proceso de nuestra independencia; y con el mismo y aún mayor fervor, celebramos 110 años de nuestra dependencia de la Madre de Dios y Madre nuestra que desde su Cerro del Verdún intercede por sus hijos uruguayos”.

El Pastor subrayó que “hoy estamos en uno de esos momentos en los que el recurso a la Virgen se hace especialmente necesario” y encomendó a “Nuestra Madre del Verdún” que “cuide a nuestras familias y, más aún, que interceda por la misma institución de la familia, que es la base de la sociedad”. En este sentido, Mons. Fuentes señaló que “estamos en un momento en el que se hace necesario tener claridad de juicio, sabiduría, ya que de distintas maneras, de hecho –no juzgo las intenciones- es fuertemente agredida”. “En primer lugar, es urgente defender la familia, porque una ley pretende dar carta libre a que cualquier madre pueda eliminar al hijo que lleva en su vientre”, precisó.

El Obispo de Minas advirtió que “si siguiera adelante este proyecto de ley que se encuentra a estudio en nuestro Parlamento, cada uno deberá tener bien claro en su conciencia, que aunque cien parlamentos aprobaran una ley de ese estilo, el aborto no dejaría de ser un gravísimo delito, una gran ofensa a Dios”.

Mons. Fuentes citó al Papa Benedicto XVI (que hoy cumple 6 años de su elección) quien el pasado año sostuvo: “Hay tendencias culturales que tratan de anestesiar las conciencias con motivaciones presuntuosas. Respecto al embrión en el seno materno, la ciencia misma pone de relieve su autonomía capaz de interacción con la madre, la coordinación de los procesos biológicos, la continuidad del desarrollo, la creciente complejidad del organismo. No se trata de un cúmulo de material biológico, sino de un nuevo ser vivo, dinámico y maravillosamente ordenado, un nuevo individuo de la especie humana. Así fue Jesús en el seno de María; así fue para cada uno de nosotros, en el seno de nuestra madre. (…) No existe ninguna razón para no considerarlo persona desde su concepción (Vísperas I Domingo de Adviento 2010)”.

También aludió a los argumentos ofrecidos hace poco más de dos años por el entonces Presidente Tabaré Vázquez, “profesional médico de prestigio” quien“ vetó la despenalización del aborto, explicando que la ciencia revela de manera evidente (…) la realidad de la existencia de vida humana en su etapa de gestación (…) Desde el momento de la concepción hay allí una vida humana nueva, un nuevo ser”. “Podemos preguntarnos: ¿ha cambiado la ciencia en estos dos años, de tal manera que ese argumento científico ya no tiene valor?”, planteó Mons. Fuentes.

El Obispo compartió, asimismo, con los peregrinos, otra parte de la argumentación esgrimida por el ex Presidente de la República: “El verdadero grado de civilización de una nación se mide por cómo se protege a los más necesitados. Por eso se debe proteger más a los más débiles. Porque el criterio no es ya el valor del sujeto en función de los afectos que suscita en los demás, o de la utilidad que presta, sino el valor que resulta de su mera existencia”.

“Sigue en pie la propuesta que hacía el Presidente Vázquez, a quien nombro expresamente para hacer ver que el problema del aborto no es un asunto religioso, sino que es el más humano de los problemas para resolverlo, lo más adecuado es buscar una solución basada en la solidaridad que permita promocionar a la mujer y a su criatura, otorgándole la libertad de poder optar por otras vías y, de esta forma, salvar a los dos”, enfatizó el Obispo.

Precisó, asimismo, que “trabajar en defensa de la familia quiere decir también respetar su principio básico, que es el matrimonio”.

Mons. Fuentes señaló, en este sentido, que “el matrimonio ha sido, es y siempre será exclusivamente la unión conyugal entre un hombre y una mujer, que comparten su vida formando una comunidad de amor abierta a la generación de nuevas vidas”. Consideró que la existencia de “otro tipo de uniones y que la ley vea oportuno regularlas es otro tema, pero sería una profunda ofensa cívica pretender igualarlas con el matrimonio”. “Matrimonio viene de MATRIS, madre, y MUNUS, oficio, papel… Matrimonio, por propia definición, es apertura a la maternidad”, indicó.

El Obispo de Minas pidió a la Virgen “que nuestros gobernantes tengan sabiduría, que piensen en el verdadero bien de los ciudadanos, sin dejarse influir por corrientes ideológicas promovidas por organizaciones internacionales que juzgan a las personas según sus cálculos de beneficios económicos. Al mismo tiempo, le encomendamos a nuestra Madre del Cielo que nos dé fuerza apostólica para saber no sólo resistir, sino para difundir con claridad, serenamente y sin agresividad, el patrimonio invalorable de nuestra fe”.

“A lo largo del día de hoy, subiremos el Cerro para ir a buscar a la Virgen y en Ella encontraremos, como siempre, a la Madre buena que se alegra un año más de ver a sus hijos… Junto con las intenciones que cada uno le llevará, les ruego que tengan presente lo que acabo de decir. Tenemos mucho que hacer: estamos celebrando el Bicentenario del proceso de independencia de nuestra patria, que “nació católica”, como el mismo Juan Pablo II nos repitió. Demos gracias a la Virgen del Verdún por lo que hemos logrado como país en estos dos siglos y por los 110 años de cuidados maternales que ella brinda a sus hijos uruguayos en este lugar”, concluyó Mons. Fuentes.

 

HOMILÍA 19-ABRIL-2011, VIRGEN DEL VERDÚN

Mons. Jaime Fuentes. Obispo de Minas

 

 

         Es Martes Santo. Jesús está reunido con sus apóstoles en el Cenáculo de Jerusalén y les habla en un tono como nunca lo había hecho. Se refiere a su partida de este mundo, habla de la traición de uno de ellos… Los apóstoles no entienden…

 

         ¿Estaría presente la Virgen en la Última Cena del Señor? Es muy posible que sí,  que estuviera en silencio, en un lugar cercano, acompañada por otras mujeres que seguían a Jesús. ¡Cómo serían los latidos de su Corazón al escuchar a su Hijo!

 

         Dios quiso que la Virgen participara plenamente en la obra de nuestra redención. En consecuencia, tuvo que seguir los pasos de Jesús: vivir la pobreza en el nacimiento, en Belén; la vida oculta en Nazaret; el momento en que Jesús manifestó su divinidad, en Caná; y todo lo que sufrió cuando iba camino de la Cruz y cuando Jesús murió en ella. Después, toda la felicidad: para siempre, en el Cielo, junto a su Hijo.

 

         María Santísima nos precedió en la imitación de Jesús y su glorificación en el Cielo es la esperanza firme de que también nosotros podremos llegar a ella. La Virgen no se va al Cielo para desentenderse de nosotros: TODO LO CONTRARIO. Cuando estaba el pie de la Cruz Jesús nos la entregó por Madre y desde entonces Ella cuida de cada uno de sus hijos como si fuera el único que tiene…

 

         Una muestra evidente de sus desvelos maternales es esta fiesta de hoy, que tiene un marco muy especial que es necesario destacar.

 

         En nuestra patria estamos festejando los 200 años desde que comenzó el proceso de emancipación, que culminó con la declaración de nuestra independencia. Rendimos homenaje a aquellos hombres y mujeres que lucharon por ese ideal de formar el pueblo libre que somos hoy. Y todos nosotros, que hemos venido a venerar a nuestra Madre, la Virgen del Verdún, lo hacemos con un profundo sentimiento de gratitud: porque hoy se cumplen nada menos que 110 años desde que fue bendecida esta imagen de la Purísima Concepción que se levanta en la cumbre del Cerro. Celebramos 200 años del proceso de nuestra independencia; y con el mismo y aún mayor fervor, celebramos 110 años de nuestra dependencia de la Madre de Dios y Madre nuestra que desde su Cerro del Verdún intercede por sus hijos uruguayos.

 

         ¿Cómo ha sido posible este fenómeno de piedad nacional, que se ha verificado a lo largo de tantas generaciones de nuestro pueblo? ¿Qué pasó en este lugar, para que mujeres y hombres uruguayos vengan a él cada 19 de abril a buscar a la Madre, para agradecerle, para rogarle?... ¿Quiso aparecerse aquí, como lo ha hecho en otros lugares del mundo, como Lourdes o Fátima? No, no ha habido ningún hecho extraordinario. Sin embargo, todos tenemos experiencias indudables de la intervención maternal de María Santísima en nuestra vida: se trata de favores menudos o grandes, de solución de problemas personales o familiares de salud, de trabajo, de amores… En fin, se trata de toda la gama de necesidades concretas que cualquier hijo confía a su Madre, con la seguridad de que ella encontrará el modo de resolverlos. En definitiva, todos somos deudores de gratitud a la Virgen, que interviene ordinariamente y hasta de modo extraordinario, si hace falta, en nuestra vida. Por eso, hoy le decimos GRACIAS DE CORAZÓN.

 

         Al mismo tiempo, conscientes de que somos herederos de una tradición riquísima de piedad mariana, sentimos el deber de continuar transmitiéndola a los hijos, a los nietos, a los amigos… Han pasado 110 años desde que una peregrinación de más de 3.000 personas, presidida por Monseñor Mariano Soler llegaron aquí y veneraron a la Virgen por primera vez. La idea de colocar la imagen fue de un sacerdote, el P. José de Luca, que transmitió su ilusión a los propietarios del Cerro, el matrimonio formado por don Pedro Dartayete y doña María Ariza. Ellos aceptaron encantados la idea y, además de donar estos terrenos, colaboraron con entusiasmo en la obra de edificación del templete. Les damos las gracias…

 

         En setiembre del año 1900, el periódico de Minas “La Paz católica” adelantaba el motivo por el que se iba a colocar la imagen de la Virgen en el Cerro del Verdún: Será un cristiano recuerdo del siglo XIX y en los albores del XX. Será un homenaje a Cristo Redentor y a su Inmaculada Madre, y el primer acto de esta índole que se realiza en la República  y que honra mucho a nuestro departamento.

 

Corría el año 1901, se estaba estrenando el siglo XX, y nuestro joven país entraba ya por los caminos del desarrollo económico y social, no sin dificultades sangrientas como las revoluciones de 1903 y 1904. En el plano de las ideas, es la época del racionalismo, del liberalismo, de un espíritu anti clerical que terminaría en la completa separación de la Iglesia y el Estado, en 1917.

Han pasado 110 años y la historia de nuestra sociedad uruguaya ha conocido épocas mejoras y peores que no es del caso profundizar aquí y ahora. Pero sí hay que decir que la Iglesia, que formamos todos los hijos de Dios que hemos recibido en ella el santo bautismo, en cada periodo de nuestra historia hemos encontrado en la Virgen, Madre de la Iglesia, fortaleza y serenidad, apoyo y esperanza.

 

Hoy estamos en uno de esos momentos en los que el recurso a la Virgen se hace especialmente necesario. No podemos olvidar cómo el Papa Juan Pablo II, que dentro de pocos días va a ser proclamado Beato, nos animaba en su Carta sobre el Rosario a rezarlo con fe, pidiéndole a la Santísima Virgen por dos intenciones particulares: la paz en el mundo y la familia. Quisiera encomendarle a Nuestra Madre del Verdún, que cuide a nuestras familias y, más aún, que interceda por la misma institución de la familia, que es la base de la sociedad.

 

 Estamos en un momento en el que se hace necesario tener claridad de juicio, sabiduría, ya que de distintas maneras, de hecho –no juzgo las intenciones- es fuertemente agredida. En primer lugar, es urgente defender la familia, porque una ley pretende dar carta libre a que cualquier madre pueda eliminar al hijo que lleva en su vientre.

 

Es importante reflexionar. Hoy se cumplen 6 años de la elección del Santo Padre Benedicto XVI –que la Virgen nos lo conserve muchos años más- que permanentemente nos invita a pensar. Decía el año pasado: Hay tendencias culturales que tratan de anestesiar las conciencias con motivaciones presuntuosas. Respecto al embrión en el seno materno, la ciencia misma pone de relieve su autonomía capaz de interacción con la madre, la coordinación de los procesos biológicos, la continuidad del desarrollo, la creciente complejidad del organismo. No se trata de un cúmulo de material biológico, sino de un nuevo ser vivo, dinámico y maravillosamente ordenado, un nuevo individuo de la especie humana. Así fue Jesús en el seno de María; así fue para cada uno de nosotros, en el seno de nuestra madre. (…) No existe ninguna razón para no considerarlo persona desde su concepción (Vísperas I Domingo de Adviento 2010).

 

  En esa misma línea, hace poco más de dos años el entonces Presidente Tabaré Vázquez, profesional médico de prestigio, vetó la despenalización del aborto, explicando que la ciencia revela de manera evidente (…) la realidad de la existencia de vida humana en su etapa de gestación (…) Desde el momento de la concepción hay allí una vida humana nueva, un nuevo ser. Podemos preguntarnos: ¿ha cambiado la ciencia en estos dos años, de tal manera que ese argumento científico ya no tiene valor? Continuaba el ex –Presidente: El verdadero grado de civilización de una nación se mide por cómo se protege a los más necesitados. Por eso se debe proteger más a los más débiles. Porque el criterio no es ya el valor del sujeto en función de los afectos que suscita en los demás, o de la utilidad que presta, sino el valor que resulta de su mera existencia.

 

Si siguiera adelante este proyecto de ley que se encuentra a estudio en nuestro Parlamento, cada uno deberá tener bien claro en su conciencia, que aunque cien parlamentos aprobaran una ley de ese estilo, el aborto no dejaría de ser un gravísimo delito, una gran ofensa a Dios. Sigue en pie la propuesta que hacía el Presidente Vázquez, a quien nombro expresamente para hacer ver que el problema del aborto no es un asunto religioso, sino que es el más humano de los problemas: decía: para resolverlo, lo más adecuado es buscar una solución basada en la solidaridad que permita promocionar a la mujer y a su criatura, otorgándole la libertad de poder optar por otras vías y, de esta forma, salvar a los dos.

 

Trabajar en defensa de la familia quiere decir también respetar su principio básico, que es el matrimonio. El matrimonio ha sido, es y siempre será exclusivamente la unión conyugal entre un hombre y una mujer, que comparten su vida formando una comunidad de amor abierta a la generación de nuevas vidas. Que haya otro tipo de uniones y que la ley vea oportuno regularlas es otro tema, pero sería una profunda ofensa cívica pretender igualarlas con el matrimonio. Matrimonio viene de MATRIS, madre, y MUNUS, oficio, papel… Matrimonio, por propia definición, es apertura a la maternidad.

 

Le pido a la Virgen que nuestros gobernantes tengan sabiduría, que piensen en el verdadero bien de los ciudadanos, sin dejarse influir por corrientes ideológicas promovidas por organizaciones internacionales que juzgan a las personas según sus cálculos de beneficios económicos. Al mismo tiempo, le encomendamos a nuestra Madre del Cielo que nos dé fuerza apostólica para saber no sólo resistir, sino para difundir con claridad, serenamente y sin agresividad, el patrimonio invalorable de nuestra fe.

 

No queremos imponer a nadie nuestra visión de la vida; sí queremos y debemos proponerla con la convicción de que en ella se encuentra un tesoro de inagotable valor, que ha engendrado y sigue engendrando, en nuestro país como en todo el mundo, hombres y mujeres íntegros, comprensivos, sacrificados, generosos, que se preocupan  por el bien de los demás, que entienden la existencia como el tiempo que Dios nos da para conocerlo, amarlo y servirlo, para ser útiles a los demás y conquistar con su ayuda la vida para siempre.

 

Cuidemos la institución familiar y cuidemos la propia familia. El 1º de abril de 1987, en la inolvidable Misa celebrada en Tres Cruces, el papa Juan Pablo II nos decía: Ante las dificultades que puedan surgir dentro de la vida conyugal, no os dejéis desorientar por el fácil expediente del divorcio que sólo da apariencias de solución, pues en realidad se limita a trasladar los problemas, agravándolos, hacia otros ámbitos. Los cristianos saben que el matrimonio, indisoluble por naturaleza, ha sido santificado por Cristo, haciéndolo participar del amor fiel e indestructible entre El y su Iglesia (Ef 5, 32). Frente a las tensiones y conflictos que puedan aparecer, sobre todo cuando la familia está envuelta por un clima impregnado de permisividad y hedonismo, recuerde que  está llamada por el Dios de la paz a hacer la experiencia gozosa y renovadora de la reconciliación, esto es, de la comunión reconstruida, de la unidad nuevamente encontrada. De manera especial, mediante la participación en el sacramento de la reconciliación y en la comunión del Cuerpo de Cristo, las familias cristianas encontrarán la fuerza y la gracia necesaria para superar los obstáculos que atentan a su unidad,  no olvidando además que el verdadero amor se acrisola en el sufrimiento. Un año más tarde, cuando volvió a nuestro país, insistía: ¡La fidelidad no se ha pasado de moda! Podéis estar seguros de que son las familias verdaderamente cristianas las que harán que nuestro mundo vuelva a sonreír.

 

A lo largo del día de hoy, subiremos el Cerro para ir a buscar a la Virgen y en Ella encontraremos, como siempre, a la Madre buena que se alegra un año más de ver a sus hijos… Junto con las intenciones que cada uno le llevará, les ruego que tengan presente lo que acabo de decir. Tenemos mucho que hacer: estamos celebrando el Bicentenario del proceso de independencia de nuestra patria, que “nació católica”, como el mismo Juan Pablo II nos repitió. Demos gracias a la Virgen del Verdún por lo que hemos logrado como país en estos dos siglos y por los 110 años de cuidados maternales que ella brinda a sus hijos uruguayos en este lugar. Quisiéramos que hoy fuera un día para comprometernos en tener una dependencia aún mayor con la Virgen, con la seguridad de que su Inmaculado Corazón triunfará, como Ella lo aseguró en Fátima.

 

Que Ella nos lleve a Jesucristo, Nuestro Señor, Príncipe de la Paz y Rey del universo. Que así sea.

 

 

 

 
El Santuario de Nuestra Señora
del Verdún ya es santuario nacional

MONS. WIRZ: “CONOCER Y AMAR A CRISTO CAMBIA TODO”

 


 

El Santuario de la Virgen del Verdún fue declarado Santuario Nacional por la Conferencia Episcopal del Uruguay el pasado 19 de abril, en el marco de la concelebración Eucarística celebrada ante una multitud de peregrinos procedentes de todos los rincones del país.

 

Este reconocimiento es conferido al celebrarse el Jubileo de la Diócesis de Minas en sus 50 años de creación y 109 años desde la primera peregrinación al Cerro para venerar a la Virgen María.

 

Al pie del cerro se celebró una Misa por la mañana y otra por la tarde. En la Eucaristía matutina concelebraron todos los obispos uruguayos, siendo presidida por el Obispo de Maldonado y Administrador Apostólico de la Diócesis de Minas, Mons. Rodolfo Wirz.

 

En su homilía el Pastor exhortó a poner a Cristo en “el centro de nuestro corazón” al tiempo que aseguró que “conocer y amar a Jesucristo es lo más grande que nos puede pasar en la vida, no una única vez sino todos los días de nuevo,  y María fue la que hizo posible Jesús fuera parte de la familia humana”.

 

Invitó a mirar el pasado con agradecimiento, el presente con entusiasmo y el futuro con esperanza.

 

No obstante, admitió los “via crucis de cada día” a nivel social, familiar y personal y expuso el dolor por los abusos a menores efectuados por los mismos Ministros de la Iglesia. “Es una realidad que no tiene disculpa, eso no lo podemos negar y creo que hay que reconocer con sinceridad lo que pueda haber de culpa por parte de la Iglesia para que hagamos un profundo examen de conciencia y con más fuerza nos comprometamos a favor de los más débiles, de los más vulnerables”, sostuvo. “Este es un tiempo de purificación”, enfatizó.

 

Como todos los años, se congregó una enorme multitud subiendo al templete de la Virgen, confesándose, comulgando, y elevando sus plegarias a la Madre de Jesús.

 

En la celebración se descubrió una placa  como testimonio de la declaración  de Santuario Nacional, lo que estuvo a cargo del Presidente de la Conferencia Episcopal, Mons. Carlos Collazzi.

 

Los fieles congregados recordaron, asimismo, otro aniversario; el cumpleaños de Mons. Wirz, a quien le cantaron el “Que lo cumplas feliz”.

 

A las 12 hs se celebró otra Misa en el Templete presidida por el P. Pedro Stryzcharz.

 

Los Padres Misioneros Redentoristas fueron los encargados de realizar la animación, dirigir la oración comunitaria y los cantos populares.

 

En la Misa Vespertina el celebrante principal fue el Padre Antonio Tapia.

 

La Fiesta transcurrió en un clima de viva oración y de mucha participación en las celebraciones programadas. La Virgen del Verdún sigue haciendo Milagros por Gracia de Dios en su pueblo.

 

AGRADECIMIENTO, ENTUSIASMO Y ESPERANZA

 

“Unos antes, otros después, todos vamos llegando a la meta que es Cristo Jesús a través de María” comenzó diciendo en su homilía el Obispo de Maldonado y  Administrador Apostólico de Minas, Mons. Rodolfo Wirz,.

 

El Obispo destacó que el Santuario del Verdún es parte de “nuestro patrimonio cultural, religioso y parte de nuestra identidad”. Puntualizó, en este sentido, la creación del Santuario hace 109 años, el Jubileo de la Diócesis que celebra 50 años de su creación y los casi 250 años de la fundación al pie del cerro de la Villa de la Purísima e Inmaculada Concepción,  hoy la ciudad de Minas.

 

Recordó, asimismo, que 5 años atrás, el 19 de abril, a las 14 hs, fue elegido Papa el “querido” Benedicto XVI a la vez que pidió un aplauso en su honor.

 

Manifestó que el peregrino sube  el cerro con el “via crucis de nuestras vidas” y  que la finalidad es que cuando “bajemos, lo hagamos distintos, hasta la meta donde María nos recibe, nos cobija, donde nadie sale defraudado, Ella nos incluye a todos”.

 

Aludiendo a la oración preparada para el año Jubilar de la Diócesis, Mons. Wirz invitó a mirar el pasado con agradecimiento, el presente con entusiasmo y el futuro con esperanza”.

 

Deteniéndose en estas tres miradas, indicó que “al mirar el pasado damos gracias  a Dios por la vida, que es don de Dios”. “La gratitud es lo primero que nos tiene que distinguir”. Invitó a recordar con agradecimiento, asimismo,  a “los que nos estimularon para el bien y que hacen posible que hoy estemos aquí”.

 

En segundo lugar, el Pastor llamó a “mirar el presente con entusiasmo”, a pesar de “tanta crónica roja” y del “viernes santo de cada día”.

 

“Estamos muy dolidos porque los mismos ministros de la Iglesia han cometido abusos contra menores”, admitió.  “Es una realidad que no tiene disculpa, eso no lo podemos negar y creo que hay que reconocer con sinceridad lo que pueda haber de culpa por parte de la Iglesia para que hagamos un profundo examen de conciencia y con más fuerza nos comprometamos a favor de los más débiles, de los más vulnerables”, sostuvo. “Este es un tiempo de purificación”, enfatizó.

“Los obispos hace pocos días hemos expresado nuestros sentimientos de adhesión, de afecto, de comunión con el Papa Benedicto XVI porque hay que ser justos y, al mismo tiempo, nos comprometemos a un llamado a la mayor transparencia y a la purificación de toda la sociedad, no sólo de la Iglesia”, precisó Mons. Wirz.

 

En cuanto a la propuesta de mirar “el futuro con entusiasmo” el Obispo subrayó que “conocer y amar a Jesucristo es lo más grande que nos puede pasar en la vida, no una única vez sino todos los días de nuevo,  y María fue la que hizo posible Jesús fuera parte de la familia humana”.

 

Aludiendo a la invitación del Papa en Aparecida de “reencantarnos con Cristo”, Mons. Wirz  llamó a descubrir el “encanto de conocer a Cristo (…) El hace arder en nuestro corazón un fuego, un incendio de amor” y exhortó a ponerlo en “el centro de nuestro corazón y no a un costado”. Precisó que “no lo tenemos que dar por supuesto,  hay que arrimarlo al centro cada día de nuevo”.

 

Cuando ponemos a Cristo en el centro “todo cambia: la visión, la motivación, la perseverancia, no por mérito nuestro, sino porque si abrimos nuestro corazón El entra con todas las ganas”.

 

“Cuando bajamos miramos el futuro con esperanza porque al volver a la realidad ordinaria nos encontramos con las mismas caras pero nosotros podemos mirar con otra visión después de encontrarnos con María y a través de Ella con su hijo Jesús”, dijo. “Es Ella la que hace que podamos mirar el futuro con esperanza,  saber que no hay una mano negra que digita la historia, el Señor tiene el sartén por el mango, es El quien nos va señalando el camino, la meta, para dar un toque de sensatez, de solidaridad y de compromiso, el que hace posible que lo bueno persevere y continúe y no quede como un fogonazo, el que nos da la capacidad de retomar cada día el buen camino”. “

 

“Esto es lo que venimos a buscar en el Verdún, que al bajar a nuestra realidad de cada día podamos continuar el camino que nunca cesó (esto es una pausa), sabiendo que el Verdún, la peregrinación, continua hasta que Cristo quiera, para culminar en el Reino de los Cielos.  Conocer y amar a Jesucristo cambia todo, El hace su parte, el resto depende ahora de nosotros….”, concluyó el Obispo.

 

Información proporcionada por el P. José Luis Portillo (Diócesis de Minas)


 

Homilía de Mons. Rodolfo Wirz

 

Lectura del decreto de la C.E.U.
Mons. Heriberto Bodeant



Nuestra Señora del Verdún, Minas
Santuario Nacional

http://dar-y-comunicar.blogspot.com/


 

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Programa 2010

Viernes 16 al Domingo 18, en la Gruta al pie del Cerro:

15:30 Rezo del Santo Rosario.
16:00 Santa Misa.

Lunes 19: Festividad de Nuestra Señora del Verdún

8:00 Ascenso al Templete rezando el Vía Crucis.

10:00 MISA CENTRAL DE LA FESTIVIDAD:
 SOLEMNE CONCELEBRACIÓN CON TODOS LOS OBISPOS.
 EN EL JUBILEO DE LA DIÓCESIS, LA CEU DECLARA AL SANTUARIO COMO “SANTUARIO NACIONAL DE NUESTRA SEÑORA DEL VERDÚN”.

12:00 Procesión desde la Gruta a la Cumbre rezando el Rosario.

En el Templete:
 Celebración de la Santa Misa.
 Ofrenda Floral a la Virgen.

15:00 En la Gruta, Homenaje a Nuestra Señora
 Bendición especial a los Niños y Jóvenes peregrinos.

16:00 En la Gruta, Misa por la Familia.
 Bendición especial a las Familias y fotos familiares.
 Oración a Nuestra Señora por el Jubileo Diocesano.

18:00 En el Templete, Cierre de la Fiesta, rezo del Ángelus.
Confesiones y Bendiciones particulares

Lugar: Gruta de la Virgen al pie del Cerro
Horario: 9 a 10 hs; 14 a 16 hs.; 17 a 19 hs.

Domingo 25: En la Gruta al pie del Cerro Celebración de la Santa Misa a las 16 hs.

 

 
Para mayor información, sugerencias o pedidos pastorales:
virgendelverdun@hotmail.com ; portillojoseluis@hotmail.com
Información proporcionada por: P. José Luis Portillo

 

 

 

HISTORIA DE LA VIRGEN DEL VERDÚN

1. ORIGEN DE LA DEVOCION

 

El Presbítero Don José De Luca fue Cura Párroco de Minas desde Noviembre de 1891 hasta abril de 1906. Su espíritu innovador y entusiasta concibió la idea, el año 1900, de colocar una estatua de la Virgen en uno de los cerros que rodean la ciudad. "La imagen se traerá de Montevideo y se colocará sobre una columna de seis metros de alto..." El 2 de Setiembre decía el periódico local: 'La Paz Católica": "La estatua de la Virgen que se pensaba colocar en Arequita, será puesta sobre la cumbre del Verdún. Se proyecta una romería, una gran peregrinación para el día de la inaguración ". El mismo diario algunos días después especifica el motivo que inspirador la colocación de la imagen en la cumbre del Cerro Verdún: "Será un cristiano recuerdo del siglo XIX y en los albores del XX, será un homenaje a Cristo Redendor y a su Inmaculada Madre y el primer acto de esta índole que se realiza en la República y que honra mucho a nuestro Departamento" (7.10.1900).

 

 

2. RESEÑA HISTORICA

 

El primer poblador del paraje fue un vasco francés de nombre Juan Bautista Berdum, a quien el gobierno de España donó esos campos en el año 1801; por esa razón los vecinos luego llamaron Verdún. En el año 1900 eran propietarios del Cerro Doña. Maria Ariza de Dartavete y su esposo Don Pedro Dartayete. El Padre De Luca les solicitó permiso para colocar una estatua de la Virgen en la cumbre. Doña María Ariza secundó y ayudó la Obra del Verdún, facilitando su casa para dejar la estatua conseguida en Montevideo, hasta su colocación. Prestó además su carreta para subir los materiales para el pedestal... El mismo día que en la plaza principal de Minas se abrían los cimientos del grandioso monumento a Lavalleja, del Escultor Ferrari... sobre la cumbre del Cerro del Verdún, se colocaban las primeras piedras del sencillo pedestal en honor de María Inmaculada.

 

En la revista "Industria y Comercio" de Montevideo figuraba lo siguiente: "Uno de los panoramas más hermosos que ofrece la ciudad de Minas, es sin duda alguna la vista del cerro del Verdún. con sus 360 metros de altitud . .. Desde la cima se contempla la más hermosa vista de la ciudad de Minas y las sierras que la circundan. Por iniciativa del Cura Párroco, Don José De Luca, el 19 de Abril próximo se inaugurará una hermosa estatua de la Virgen, sobre un pedestal... La importante iniciativa está llamada a influir muy favorablemente en el progreso moral y material de la capital minuana...” Sin embargo, debido a la gran lluvia del día 19, la inauguración se realizó el domingo 21 de Abril de 1901. Vino una gran peregrinación de Montevideo en tren expreso. Entonces no existían carreteras ni autos.

 

La peregrinación fue presidida por Mons. Mariano Soler. Después de la Misa campal, el Arzobispo bendijo el pedestal. Asistieron más de 3.000 peregrinos. Desde entonces se siguieron con algunas interrupciones las peregrinaciones hasta nuestros días. El año siguiente el Papa León Xlll concedía a los peregrinos del Verdún la Indulgencia Plenaria: "Habiéndose colocado, según hemos sabido, la imagen de la Bienaventurada Virgen María Inmaculada en su Concepción, sobre la cumbre del cerro "Verdún" que mira a la ciudad de Minas en la jurisdicción de la Arquidiócesis de Montevideo... Nos, para aumentar la religión de los fieles y salud de las almas, con piadosa caridad, usando los celestes tesoros de la Iglesia concedemos misericordiosamente en el Señor, "indulgencia plenaria y remisión de todos sus pecados a todos y a cada uno de los fieles cristianos de ambos sexos que visitaren dicha imagen en un día del año elegible al arbitrio de cada cual..." (Dado en Roma el 10-12-1902).

 

Estatua y templete actual  

 

El año 1906, mons.Soler encargó al Arquitecto D. Cayetano Bringas un proyecto de Monumento a la Virgen en la cumbre del Verdún. Proyectó tres grandes pilastrones que representaban las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. Iban rematados por ángeles con los símbolos de las virtudes... El todo formaba una pirámide de base triangular, símbolo de la plegaria que asciende y encima, un globo terráqueo de cinco metros, sostenido por tres ángeles cuyas alas abiertas medían siete metros, y la estatua de la Inmaculada de nueve metros de alto. Total altura del monumento: 45 metros... 

 

Al año siguiente del fallecimiento de mons. Soler, el día 4 de Junio de 1907 se colocó la piedra fundamental del Monumento actual. El fallecimiento inesperado del Arzobispo hizo que la obra se detuviera. Pero en el año 1909 se pensó realizar el monumento, tomando como base el citado proyecto reduciéndolo a un tercio. Fue encomendado al ingeniero Dr. Andrés Rius, radicado en Minas. El 18 de Noviembre de 1909 una numerosa peregrinación en tren expreso trajo la estatua actual que mide 3 metros 15 de alto, costó 7000 pesos y fue traída de Francia. Mons. Isasa bendijo la imagen. El 19 de Abril de 1910 se inauguró el Templete actual con una grandiosa fiesta.

 

Siendo Párroco el Padre Oscar Andrade, la sucesión Dartayete ofreció en venta la parte que ocupa actualmente el camino, adquisición que felizmente se llevó a cabo. El año 1947 por su iniciativa se construyeron las estaciones del Via Crucis, costeado por familias y comercios de Minas.

 

Una Comisión de homenaje al Padre Olegario María Núñez, el poeta de la Virgen propuso colocar al pie del Calvario, los restos del querido poeta de Minas fallecido el 4 de enero de 1932, se basaba esta decisión en una estrofa de su poesía al Verdún que decía: "Y en un repliegue de tu serrania mi humilde ceniza se estremecerá".

 

El Padre Andrade, colocó también la piedra fundamental de la primitiva capilla en la falda del cerro: Enero de 1943. En 1957 fue nombrado primer Obispo de Minas, mons. José María Caballero y quiso llevar adelante la idea de mons. Soler. Con el mismo entusiasmo que los anteriores, el Párroco mons. Meny y mons. Caballero, comenzaron a construir el camino de ascensión. Se llevó a cabo la instalación eléctrica y se perforó un pozo artesiano. Terminada la Obra de reforma de la Catedral, mons. Meny, resolvió retirarse de la Parroquia e irse a vivir al Verdún. Para ello hizo construir una casa habitación junto a la Capilla. De ese modo aseguró la Misa dominical en la Capilla del Cerro del Verdún. Mons. Carlos Mullin, tercer Obispo de Minas, dio un paso gigante en todo lo que se refiere a convertir el Verdún en un centro de oración. Primero hizo construir una nueva Capilla mirando hacia la cumbre del Cerro (1975). Desde ella se contempla a la Virgen mientras se celebra y en caso de grandes peregrinaciones, la cuesta sirve de anfiteatro y al aire libre se puede seguir la Misa. Luego (en 1977) transformó la primitiva Capilla en una casa de Ejercicios Espirituales de dos plantas.

 

Se perfeccionó la iluminación de la Virgen que como faro brilla todas las noches.

 

3. CELEBRACIONES

 

La celebración anual de la fiesta, el 19 de Abril, reúne más de 80 000 peregrinos y con ellos toda la Conferencia Episcopal del Uruguay. Pero a lo largo del año sobre todo los domingos de verano son muchos los peregrinos que suben a la cumbre del Verdún para venerar a la Virgen. Desde el comienzo la festividad se programó para el día 19 de Abril por ser el día del desembarco de los Treinta y tres Orientales, dirigidos por Juan A. Lavalleja (nacido en Minas). La fiesta vincula así la gesta-patria de la independencia (1825) con el patrocinio de la Virgen María.


Imágenes del Santuario

foto: http://dar-y-comunicar.blogspot.com/

 

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