Especial de Semana Santa 2005

MENSAJE DEL OBISPO DE MINAS MONS. RAÚL SCARRONE

PASCUA DE 2005

 

MENSAJE DE PASCUA – 2005

Monseñor Raúl Scarrone, Obispo de Florida

La celebración de Pascua presenta ante nuestros ojos y a la fe de la comunidad cristiana a Jesús Resucitado que rompió las ataduras de la muerte. Hoy después de veinte siglos, nosotros recorremos también en esta

noche, el mismo camino de aquellas mujeres que volvieron al sepulcro del Señor. Llenas de desconsuelo por lo vivido el Viernes Santo encontraron el gozo y la alegría. Venían desconcertadas y hallaron la certeza. Venían de la tragedia y fueron consoladas  al ver al Señor.

 

Venían con aromas y perfumes al sepulcro para ungir el cuerpo muerto del Señor y se encuentran con el sepulcro vacío y un misterioso ángel que les dice: ¨ No teman, ya sé que buscan a Jesús, el crucificado. No está aquí, ha resucitado ¨.

 

En un mundo lleno de noticias preocupantes, que nos inclinan al desánimo, en una sociedad indiferente que en estos días piensa más en hacer turismo, en como divertirse que en la Pascua del Señor, en estos tiempos en que los hombres viven como si Dios no existiera o con una camuflada religiosidad vacía, nosotros nos reunimos y escuchamos la Buena Noticia de la Resurrección de Cristo Jesús.

 

Las mujeres fueron a buscarle al sepulcro, entre los muertos. Pero el Espíritu de Dios lo había sacado de ahí definitivamente. Ahora, dos mil años después, sigue vivo y presente, aunque no lo veamos, dando ánimo a su comunidad. También nosotros necesitamos oír la palabra del ángel:

¨ No teman…no está aquí ¨ y también escuchar la palabra que el mismo Jesús repite a las mujeres: ¨ alégrense…no tengan miedo ¨.

 

Toda nuestra Fe se fundamenta en Jesús de Nazaret, un profeta inocente a quien mataron en cruz y resucitó. La genialidad de este día es haber convertido todas las muertes en vidas plenas, todas las derrotas en victorias contundentes, todos los dolores en gozos duraderos. Cada ser humano ha conocido o conoce el sufrimiento, cual más cual menos ha andado en las vecindades de la muerte, pues la vida tiene múltiples crucifixiones, muchos calvarios, muchos desprecios, muchas traiciones, muchas coronas de espinas y fracasos. Pero son pocos los que conocen esta madrugada de Domingo. Pocos son los que experimentan esta mañana de resurrección, en que empiezan a florecer las semillas que cayeron por la tierra, en que las lágrimas comienzan a dar frutos y en lo que fue oscuro como la noche, llega a resplandecer radiante como el día.

 

Este es el acontecimiento que da sentido a nuestra fe. Si somos cristianos, es por eso, porque Jesús no se quedó en el sepulcro, sino que la fuerza de Dios lo hizo pasar a su nueva existencia, en la que está para siempre y de la que se nos hace presente continuamente a lo largo de nuestra vida, sobre todo en la Eucaristía.

Esta es la noticia que los demás discípulos transmitieron a los dos que volvían de Emaús: ¨ Era verdad ¡ ha resucitado el Señor!

Sí, el Señor ha resucitado de entre los muertos.

 

Por todo esto vale la pena que nos dejemos conquistar por la alegría de este día santo y que entremos de corazón en el acontecimiento de la Pascua también nosotros, junto con Jesús. Ese sepulcro vacío, es el símbolo más elocuente de la victoria de Cristo sobre la muerte. Nosotros no seguimos a un  muerto, por importante que hubiera sido su vida. Seguimos a uno que está vivo. El aviso del ángel a las mujeres es una consigna para todas las generaciones cristianas: ¨ ha resucitado de entre los muertos y va delante de nosotros ¨.

 

A ese mismo Jesús que se alzó del sepulcro, el primer día de la semana, ante el asombro de aquellas mujeres, confiamos ahora nuestro presente y nuestro porvenir. ¡ Qué noche tan feliz, cuando se une el cielo con la tierra, lo humano y lo divino. En la cual arrancados de la oscuridad del pecado, somos restituidos a la gracia!.

 

Que esta celebración la más importante del año, en nuestro peregrinar como cristianos, de un impulso grande a nuestra fe, esperanza y amor para que continuemos siendo testigos de Aquél a quien amamos y hoy lo celebramos triunfante y glorioso en el día de su Resurrección.

 

FELIZ PASCUA PARA TODOS!!!