Celebraciones de años anteriores 2006 2007 2008 2009
Del Domingo 5 de abril al domingo 19 de abril

Mensaje de los Obispos uruguayos

 

 

 

MENSAJE DEL OBISPO DE MINAS PARA LA PASCUA 2009 

 

“Hemos visto al Señor”

 

 

Querida Comunidad Diocesana:

 

Nuestra fe está centrada en Jesús, el Hombre cuya personalidad nos apasiona, cuya vida es estímulo y aliento para nosotros, cuya muerte es reveladora y está en total sintonía con lo que fue su manera de vivir. Todo esto es verdad. Pero si aquí terminara la aventura de Jesús de Nazareth, tendríamos que volver a nuestra casa como aquellos discípulos de Emaús.

 

Pero no. ¡Cristo ha resucitado! Esto es lo que creyeron y proclamaron los Apóstoles, y esto mismo es lo que creemos y anunciamos nosotros. La fe cristiana se juega todo en esta carta: Cristo Resucitado. De ahí depende nuestra fe en Dios; nuestra manera de existir y de esperar; el modo de enfrentar la realidad de cada día; y hasta la aceptación de nuestra muerte.

 

Pero no basta repetir una y otra vez “Cristo ha resucitado”; sino que es necesario preguntarnos qué significado tiene esto en nuestra existencia; en la vida de la comunidad cristiana y en la historia del mundo, para su presente y, sobre todo para su futuro.

 

El testimonio de los discípulos de la “primera hora”, de los que conocieron y convivieron con Jesús, es claro y preciso: “hemos visto al Señor” (Jn 20,28), le dicen a Tomás, que no estaba con ellos cuando llegó Jesús Resucitado y les mostró sus manos y su costado. “Hemos visto al Señor”...  es aquello que, superando las dudas, tendrá que creer Tomás, que nos representa a nosotros, los discípulos de la “segunda hora”; y aquello que, tenemos entonces que, creer también nosotros para ser capaces de construir nuestra vida, no sobre el recuerdo de alguien que vivió y murió hace dos mil años, sino sobre la fe en que Aquel que fue crucificado el viernes: vive; ha triunfado sobre la muerte: esta presente; y da un sentido nuevo a nuestra vida, a nuestra manera de pensar, a nuestros sentimientos y sobre todo, a nuestra forma de actuar.

 

“Hemos visto al Señor” dijeron los Apóstoles y lo proclamaron ante el Sanedrín: “Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído” (Hch 4,20). Es lo mismo que escribió Juan en su Carta: “lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que hemos tocado con nuestras manos, acerca de la Palabra de Vida, es lo que les anunciamos, porque la vida se hizo visible, y nosotros la vimos y somos testigos… lo que hemos visto y oído, se lo anunciamos también a ustedes, para que vivan en comunión con nosotros” (1 Jn 1,1-3).

 

¿Qué significa ser testigos de Jesús Resucitado hoy? Nuestra fe se sostiene si, en la fe de los Apóstoles, de aquellos que, como Pedro, podían decir: “nosotros que comimos y bebimos con él, después de su Resurrección” (Hch 10,41); pero, ser testigos de esa fe compromete radicalmente nuestra manera de vivir.

 

En los relatos del Evangelio, el encuentro con Jesús Resucitado, se realiza siempre en la Comunidad, o lleva al reencuentro con la Comunidad (Lc 24, 33-35; Jn 20, 17-29); es ahí donde Él vive y actúa.

 

La integración en la comunidad y la fidelidad a la Comunidad Iglesia es uno de los signos esenciales de nuestra fe en Jesús Resucitado. “Hemos visto al Señor” y permanecemos con Él, compartimos su vida y su misión, en y desde la Comunidad del Resucitado. Esta Pascua quiere renovar nuestro compromiso de integración y participación en la vida de la Comunidad y, de un modo particular, en la celebración del Domingo, que es la Pascua semanal.

 

Un segundo espacio para encontrar a Jesús Resucitado, es el hombre. Cada hombre – todo hombre – pasa a ser sacramento de Cristo, lugar donde se juega nuestra aceptación o rechazo al Resucitado (ver Mateo 25, 40 ss). El amor al pobre, el compromiso con la causa de los pobres, el amor expresado en gestos de servicio, es la señal que el mismo Jesús nos dejó para que le reconozcamos y le expresemos que le amamos, le seguimos y servimos.

 

Esta Pascua quiere hacernos poner en camino hacia el encuentro con el pobre y el que sufre, con el lleva las cicatrices del dolor y la pobreza, los que viven en las “galileas” de hoy… porque  “allí lo verán” al Resucitado (ver Mt 28,7).

 

Donde alguien se decide a vivir y a morir por los demás; donde hay un compromiso con la liberación de los oprimidos, con la inclusión de los excluídos; donde hay un amor que nos hace “estar”, allí se muestra que creemos en Jesús Resucitado; que permanecemos en Él y por eso nuestra vida produce frutos abundantes de alegría, de esperanza, de luz, de solidaridad y de amor, para la gloria del Padre (Jn 15).

 

Con un corazón de padre y pastor, de hermano y amigo, les saluda y bendice en esta Pascua, su Obispo

 

+Francisco

Obispo de Minas

 

  ARRIBA

 

 

Saludo Pascual de Mons. Julio Bonino

Obispo de Tacuarembó-Rivera

 

 

 

 

Queridos diocesanos/as:

 

Una vez más en medio de tantas voces que nos interpelan, hemos escuchado la voz milenaria de la Madre Iglesia, que nunca ha cesado de llamar a sus hijos, a que renueven la Fiesta de cada Domingo.

 

Cuarenta días – desde el Miércoles de Ceniza – se nos ha invitado a preparar la Fiesta de la Pascua, la que dio origen al Día del Señor, al Domingo Cristiano

 

No hay para nosotros creyentes un acontecimiento más significativo, en la historia de la humanidad, que el descubierto en el primer día de aquella semana donde unas mujeres corrieron la noticia de que Jesús crucificado y muerto, había resucitado.

Este es el origen del domingo, el Día del Señor, el Señor de los Días, como lo recordó el Papa Juan Pablo II cuando nos escribió:

“La resurrección de Jesús es el dato originario en el que se fundamenta la fe cristiana: una gozosa realidad percibida plenamente a la luz de la fe, pero históricamente atestiguada por quienes tuvieron el privilegio de ver al Señor resucitado; acontecimiento que no solo emerge de manera absolutamente singular en la historia de los hombres, sino que esta en el centro mismo del misterio del tiempo.

 

…Por esto, conmemorando no solo una vez al año, sino cada domingo, el Día de la Resurrección de Cristo, la Iglesia indica a cada generación lo que constituye el eje central de la historia, con el cual se relacionan el misterio del principio y el del destino final del mundo... esta es efectivamente para los cristianos la "fiesta primordial", instituida no solo para medir la sucesión del tiempo, sino para poner de relieve su sentido más profundo…”

 

El valor del acontecimiento y de su celebración inspiran, mi más afectuoso saludo pascual.

Mi deseo de que la celebración parroquial de esta fiesta, con la que culmina la Semana Santa, signifique una renovación de la vida cristiana de cada uno de nosotros y un compromiso de reformular, en las condiciones de este formidable cambio de época, nuestra manera de vivir y celebrar los domingos en nuestra familia y en la sociedad.

 

Los primeros cristianos derramaron su sangre por querer celebrar la Pasión Muerte y Resurrección de Jesús y nos regalaron como herencia lo que ellos conquistaron con su muerte. ¿Cómo estamos administrando esta herencia?

 

Y entonces un recuerdo y una invitación que cada año siento debo enviarles a todas las comunidades de nuestra Diócesis, ustedes ya lo saben, cuando comencé mi ministerio episcopal traté de discernir con todo el Presbiterio cual sería la fecha de nuestra pertenencia a la Diócesis de Tacuarembó y Rivera. Siempre me reconforta poder afirmar que la fiesta mayor de nuestra diócesis es convocarnos desde todos los puntos de nuestro territorio para celebrar la resurrección del Señor. Y como la fiesta de la Pascua dura 50 días, ubicamos en el Día de Jesús Buen Pastor, dicha fecha y la llamamos el Día de la Diócesis. Algunos años la hemos celebrado todos juntos, eligiendo un lugar para encontrarnos, otros años como sucederá en este, nos convocamos por Zonas Pastorales.

 

El año pasado, en Paso de los Toros, viniendo en una lancha por el río fui al encuentro de todos y les entregue en nombre del Señor la invitación a ponernos a construir un nuevo Proyecto Pastoral Diocesano.

 

Con alegría y gratitud por el esfuerzo participado desde las parroquias de nuestra Iglesia particular, hemos llegado a  hacer posible la elaboración de nuestro Objetivo Diocesano. El próximo 3 de mayo en Peralta en la Zona Sur, en las Toscas de Caraguatá en la Zona Rural Norte, en el Balneario Iporá en la Zona Tacuarembó, y en la Zona de Rivera tendrá lugar nuestra fiesta diocesana, donde proclamaremos nuestro Objetivo Diocesano 2008 – 2013.

 

Invocando a María, Señora de la alegría y de la paz, los saludo y bendigo en Jesús Buen Pastor,

 

Mons. Julio César Bonino

Obispo de Tacuarembó – Rivera

 

 

ARRIBA

 

 

Saludo de Pascua de Mons. Pablo Galimberti

Obispo de Salto

 

"Dios me sacará a la luz y yo contemplaré su justicia" (Mi 7,9)

 

La Pascua se parece a un “alumbramiento”, paso de las tinieblas a la luz que no tiene ocaso. Cada Pascua invita a entrar y dejarnos llevar por este movimiento por el cual Dios nos saca de zonas oscuras, de pensamientos de muerte, sentimientos retorcidos, enredos y laberintos en los cuales muchas veces nos acostumbramos a vivir y convivir.

 

Cada año la Pascua resuena de modo diferente, porque cada uno es cambiante y necesitamos levantar la cabeza para ver donde estamos hoy parados.

 

Dios actuó sacando, “despertando” a su Hijo en la madrugada del primer día de la semana, -a partir de ese acontecimiento bautizado como Domingo de Resurrección- de la tumba solitaria y oscura. Esa acción de Dios continúa hoy.  Jesús Resucitado va adelante abriendo camino, lleva en su mano la Cruz donde vence todas las formas de muerte y sus olores que asfixian a la humanidad. Con el triunfo pascual patente en sus manos y corazón traspasados y cicatrizados, la Iglesia se siente como la mujer pecadora que llora sus pecados y experimenta la Misericordia de Jesús que le dice “no llores”, ¡tus pecados están lavados, confía en mí, no peques más, corre a comunicar esta noticia!

 

Caminemos atraídos por la luz de la verdad que lava las mentiras tenebrosas que justifican barbaridades, inventan derechos y prometen espejismos.

 

La promesa de Jesús se cumplió. Vean, toquen, pongan la mano en mi costado, no soy un fantasma inventado por sus miedos, vean que hasta como con ustedes. Pero, al mismo tiempo, ese cuerpo desbordante de gloria y vitalidad ya no está condicionado, como el nuestro, por el espacio o el tiempo, razón por la cual si uno está en Salto no puede estar al mismo tiempo en África. El Resucitado, semejante a nosotros, es el Hijo de Dios, lleno de poder. Un poder que no hace magia ni promete cien por ciento de éxito en este mundo, porque la condición humana en la historia es siempre precaria, modelada por manos divinas pero de barro.

 

Ven Señor Jesús, Luz de nuestros pasos y Luz del mundo:

A “despertar” a esta Iglesia diocesana con tu Soplo vivificador, para testimoniar a nuestro pueblo “razones” para vivir y esperar y para que brille ante los ojos de la gente la luz que nos regalas. Con ella caminaremos gozosos por este mundo que, abierta o secretamente, siempre te espera

 

Augurándoles el gozo pascual junto a sus comunidades y familias, los saluda y bendice,

 

+ Pablo Galimberti

Obispo de Salto

 

 

Homilía de Mons. Pablo Galimberti, Obispo de Salto en la celebración de la Solemne Vigilia Pascual (11 de abril de 2009).


 

 

ARRIBA

 

 

Mensaje de Pascua 2009 del Obispo de San José de Mayo

Mons. Arturo Fajardo, Obispo de San José de Mayo

 

 

“Mira que estoy a la puerta.

Si alguno oye mi voz y abre la puerta,

entraré a su casa y cenaré con él y él conmigo

(Apocalipsis 3, 20)

 

 

Queridos hermanos y hermanas de San José y Flores

¡Felices Pascuas de Resurrección!

 

Terminados estos días santos sentimos que el Señor está a la puerta, nos llama y nos invita a ser sus testigos en medio de los anuncios de crisis y dificultades. Además, renovamos este compromiso al comienzo de un nuevo año electoral donde los cristianos estamos llamados a ser sembradores de esperanza.

 

"Les anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres, Dios la ha cumplido en nosotros, los hijos, al resucitar a Jesús (Hch. 13, 32-33). La Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, creída y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradición, establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la Cruz:

 

Cristo resucitó de entre los muertos.

Con su muerte venció a la muerte.

A los muertos ha dado la vida.”


Catecismo de la Iglesia Católica, 638
.

 

Con esta certeza, como Diócesis este año queremos reemprender el camino pastoral logrando descubrir cuales son los aspectos que vemos como desafíos, y al mismo tiempo encontrar caminos comunes en el itinerario pastoral diocesano.

 

Revisar, reencantar, reencauzar, sigue siendo nuestra tarea como comunidad de discípulos del Señor.

 

Que el encuentro con el Señor Jesús que hemos vivido y experimentado estos días nos anime y reencante con su llamado, sabiendo que está a la puerta, que está cerca de nosotros cada día y que nos da la fuerza para comunicar Su Vida a los hermanos.

 

Que Nuestra Señora Causa de Nuestra Alegría interceda por cada uno de nosotros y nos anime a llevar la Buena Noticia del Evangelio.

 


+Mons. Arturo Fajardo Bustamante

Obispo de San José de Mayo

 

MENSAJE de PASCUAL de Mons. Arturo Fajardo,
Obispo de San José de Mayo
(AUDIO: proporcionado por Encuentro FM).


 

Galería fotográfica de las celebraciones en la Diócesis

 

 

ARRIBA

 

 

MENSAJE DE PASCUA 2009 DEL OBISPO DE MERCEDES

Mons. Carlos María Collazzi, sdb

 

 

 

“El primer día de la semana, de madrugada, las mujeres fueron al sepulcro…encontraron removida la piedra y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús...se les aparecieron dos hombres...ellos les preguntaron ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado” (Lucas 24,1-6)

 

Lo buscan, pero no lo encuentran: ya no está donde había sido sepultado. De aquello solo quedan las señales: la tumba vacía, vendas, sábana... La noticia es desconcertante: “No está aquí. Ha resucitado” Noticia que resuena de generación en generación; anuncio de hace dos mil años y siempre nuevo. Anuncio que en estos días se está difundiendo, una vez más, en toda la tierra. ¡Queremos con nuestro ser Iglesia misionera que también resuene en todo Soriano y Colonia!

 

Con su Resurrección se cumplen las Escrituras. Lo viejo se renueva, lo antiguo da lugar a lo nuevo. Es un nuevo comienzo de la historia, porque Cristo ha resucitado, primicia de todos los que han muerto” (1 Co 15,20) Si Cristo hubiera quedado prisionero del sepulcro, la vida de los hombres y mujeres de este mundo no tendría sentido.

 

En la Pascua nace el nuevo Pueblo con el que Dios ha sellado  una Alianza eterna en la Sangre de Cristo, muerto y resucitado. De este Pueblo formamos parte mediante el Bautismo. Nos escribía nuestro Primer Obispo Mons. Enrique Lorenzo Cabrera en la Pascua del año 1970: “La Resurrección del Señor Jesús debe ser un estímulo y una motivación para resurgir de nuestra inercia y de todas las mediocridades de nuestra propia vida. Como cristianos conscientes, comprometidos y viviendo su testimonio evangélico, podemos aspirar a la creación de un mundo nuevo en el que los hombres se sientan libres de toda atadura interior y exterior” (Mensaje Pascual a los 10 años de Creación de la Diócesis)

 

Con nuestra mirada centrada en el Señor y nuestras manos muy comprometidas para construir un Mundo Nuevo. Nos alegra y anima ver como crecen los testimonios de hombres y mujeres que caminan siguiendo al Resucitado y tratan de construir el mundo desde lo sencillo de todos los días. Al mismo tiempo nos desafían a buscar caminos de respuesta al crecimiento de las señales de una cultura de muerte que no tiene en cuenta los valores que el Maestro nos enseñó.

 

Siendo Testigos del Resucitado queremos construir el Mundo según el Evangelio. Cuánto más fuertes sean los vínculos con el Señor Jesús, es claro que crece la sintonía y el discípulo se capacita, en el ámbito de la Iglesia, para vivir y actuar en coherencia con su Maestro. Esta es la fuente de un compromiso al que invitamos a todos los cristianos de nuestras comunidades en este año tan significativo para la vida del Uruguay. Compromiso basado en los discernimientos que iluminados por el Espíritu del Señor debemos hacer con apertura de corazón, coherencia y responsabilidad.

 

Santa María haga cada vez más viva nuestra fe en la Resurrección del Señor y nos guíe en nuestro compromiso de testimoniar el mensaje gozoso de la Pascua a nuestras familias y vecinos, habitantes todos de Colonia y Soriano, en el año que comenzaremos a celebrar los 50 años de la Creación de nuestra Iglesia Diocesana.

                   Con mis mejores augurios de muy ¡¡¡FELICES PASCUAS!!!

 

                                                                             +Carlos María Collazzi

                                                                                  Obispo Diocesano

 

Mercedes, Pascua de Resurrección, abril  2009

 

 

ARRIBA

 

 

Mensaje de Pascua de Mons. Orlando Romero

Obispo de Canelones

 

Mons. Orlando Romero: “La Pascua de Jesús, fuente de vida y esperanza”

Son muchas las denominaciones en nuestro medio con las que se intenta identificar la semana que por su larga historia y por su contenido, para muchos, es la Semana Santa. Se busca involucrar a todos los que integramos esta sociedad uruguaya: semana santa, semana de turismo, semana criolla, semana de la cerveza, semana de la vuelta ciclista, etc. Para muchos, esta semana santa, todavía, el único privilegio que se le concede es encabezar la lista.

Pero se corre el riesgo de que la Semana Santa se sume a ser una semana más de distracción, de entretenimiento, de distensión, de salir de los lugares habituales de trabajo, de licencia, etc. como dan a entender el variado colorido con el que se reviste esta semana. Si bien son propuestas muy respetables, ¿se puede restringir a esto la Semana Santa?

¿Qué significa para nuestras comunidades cristianas? ¿qué se ha querido celebrar con las actividades litúrgicas de estos días? Partimos de un contenido de fe que responde a grandes aspiraciones y búsquedas del ser humano. El centro de la Semana Santa es la Persona de Jesucristo, quien es la expresión suprema de un Dios que nos ama y que es la muestra sublime de lo que Dios quiere para nosotros.

Son muchas las situaciones que nos afligen, que siembran de oscuridad nuestro cotidiano vivir, que borronean el futuro, la desvalorizan la vida humana, que alimentan la inseguridad en la convivencia social, profanan la dignidad de la vida, como la violación infantil, el desboque de lo sexual, el uso de la mujer, la discriminación de los ancianos.

¿Cuál es el mensaje que marca un distintivo de esta Semana Santa? ¿Qué significado tiene para las situaciones que vivimos?

Nos dice San Pablo: “El que era de condición divina, no consideró esta igualdad con Dios como algo que debía guardar celosamente: al contrario, se anonadó a sí mismo, tomando la condición de siervo y haciéndose semejante a los hombres.

Y presentándose con aspecto humano, se humilló hasta aceptar por obediencia la muerte y muerte de cruz Por eso, Dios lo exaltó y le dio el nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y toda lengua proclame para gloria de Dios Padre: “Jesucristo es el Señor” (Fil. 2,6-11).

Los cristianos celebramos un Dios que nos dio a su mismo Hijo Jesucristo para que nos señalara el camino de amor, de solidaridad, de fraternidad, de justicia, de auténtica libertad. Es el gran proyecto de Jesús que tiene perenne vigencia. El estilo fue el de la propuesta humilde y el de la conversión del corazón. Por esto tiene afirmaciones rotundas “No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos” (Jn.15,13). “Habiendo amado a los suyos los amó hasta el extremo de dar la vida” (Jn.13,1). No accedió al cambio de su proyecto de amor y de libertad del hombre ante la incomprensión y la persecución de sus adversarios que se sentían cuestionados y contrariados. A pesar de esto no dejó de amar hasta que le doliera.

Nos dice el Papa Benedicto XVI: “Este actuar de Dios adquiere ahora su forma dramática, puesto que, en Jesucristo, el propio Dios va tras la “oveja perdida”, la humanidad doliente y extraviada. Cuando Jesús habla en sus parábolas del pastor que va tras la oveja descarriada, de la mujer que busca el dracma, del padre que sale al encuentro del hijo pródigo y lo abraza, no se trata solo de meras palabras, sino que es la explicación de su propio ser y actuar. En su muerte en la cruz se realiza ese ponerse Dios contra sí mismo, al entregarse para dar nueva vida al hombre y salvarlo; esto es amor en su forma más radical” ( Deus caritas est 12).

La persecución, el odio, la muerte, la injusticia, la soberbia, no pudieron con Jesús. ¿Qué es su resurrección, su exaltación, sino el triunfo del amor comprometido, de la justicia, de la humildad, de la vida, de su proyecto del Reino?

Jesús ha resucitado, Jesús vive, es el permanente aliado del hombre en el camino de su plenitud. La denuncia de todo lo que destruye al hombre y el compromiso con un mundo nuevo y posible se enraíza en la convicción de Jesús resucitado.

Una sonrisa para terminar:

“En un domingo luminoso, porque era Pascua, una anciana vendía sus flores a la sombra de una arcada de piedra. Sonreía gozosa, lo cual me hizo exclamar al instante: ¡Usted, señora, parece muy feliz!

-¿Por qué, no? Me respondió ella, si todo va muy bien.

Me extrañó su respuesta y le pregunté enseguida: ¿No tiene usted problemas?

-¿Cree usted que a mi edad alguien no los tenga? Pero pienso en el día más trágico que ha tenido la humanidad, el viernes santo, y en lo que sucedió tres días después”.

¡MUY FELICES PASCUAS!

JESUCRISTO ES EL SEÑOR DE LA VIDA,

Son los cordiales anhelos para todos y cada uno de ustedes de vuestro obispo,

 

+ Orlando Romero

 

MENSAJE  PASCUAL  DEL AR

ARRIBA

 

 

Mons. Nicolás Cotugno: “Cristo resucitó, El es el camino,
la verdad y la vida”

 

UNA NUEVA ÉPOCA

Los discípulos de Cristo de la Iglesia de América Latina y el Caribe, les decimos que “ante los desafíos que nos plantea esta nueva época en la que estamos inmersos, renovamos nuestra fe, proclamando con alegría a todos los hombres y mujeres de nuestro continente: somos amados y redimidos en Jesús, Hijo de Dios, el Resucitado vivo en medio de nosotros; por Él podemos ser libres del pecado, de toda esclavitud y vivir en justicia y fraternidad. ¡Jesús es el camino que nos permite descubrir la verdad y lograr la plena realización de nuestra vida!” (Aparecida, Mensaje final). 

 

LA IGLESIA EN APARECIDA

Los obispos, reunidos en Aparecida, reafirmamos nuestro servicio de Pastores: “Con firmeza y decisión, continuaremos ejerciendo nuestra tarea profética discerniendo dónde está el camino de la verdad y de la vida; levantando nuestra voz en los espacios sociales de nuestros pueblos y ciudades, especialmente, a favor de los excluidos de la sociedad. Queremos estimular la formación de políticos y legisladores cristianos para que contribuyan a la construcción de una sociedad justa y fraterna según los principios de la Doctrina Social de la Iglesia” (Ib). 

 

NUESTRA REALIDAD

Constatamos que nuestra sociedad, en su globalidad, precisa un suplemento de valores humanos percibidos desde Cristo, principio y fin de la historia. Estos valores deben ser asumidos a través de una educación integral puesta al servicio del hombre visto desde la perspectiva del Hombre Nuevo que es Jesús, el Señor Resucitado. 

 

Señala el Papa Benedicto XVI: “En amplias zonas de la tierra la fe está en peligro de apagarse como una llama que no encuentra ya su alimento…; el auténtico problema en este momento actual de la historia es que Dios desaparece de los horizontes de los hombres y, con el apagarse de la luz que proviene de Dios, la humanidad se ve afectada por la falta de orientación, cuyos efectos destructivos se ponen cada vez más de manifiesto” (Carta a los Obispos de todo el mundo sobre el levantamiento de la excomunión a los 4 obispos lefebvristas).

 

En realidad: las cárceles no dan abasto. La inseguridad la respiramos en el aire y la sufrimos en los hechos. Las tensiones se transforman en agresividad que anula todo esfuerzo de pacificación y de convivencia serena. Hechos de corrupción en los diversos niveles de la administración nos inclinan a pensar que la justicia está lejos de ser alcanzada. Parecería que la violencia quisiera imponerse como el camino normal para la solución de los problemas de carácter personal, familiar, barrial, laboral e institucional.

 

La Iglesia seguirá proclamando que si desaparece Dios en la sociedad nos encontraremos con una sociedad vaciada de lo más auténtica y profundamente humano. Si Jesucristo es Dios hecho hombre, el ser humano  tendrá la posibilidad de realizarse plenamente como hombre por el camino trazado por Dios. La Iglesia “experta en humanidad” (Pablo VI en la ONU), afirma decididamente que “el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado” (GS 22). 

 

LA ACTUALIDAD DE LA PASCUA

La Pascua actualiza en nosotros el proyecto de Dios que nos incorpora al ser y al actuar de Jesucristo en su misterio. Jesús, el Hijo de Dios, que es amor, se hizo hombre; y nosotros, los hombres, conformados  “con la imagen del Hijo, que es el Primogénito, entre muchos hermanos, recibimos las primicias del Espíritu (Rom 8,23), las cuales nos capacitan para cumplir la nueva ley del amor.  Así pues, “por Cristo y en Cristo se ilumina el enigma del dolor y de la muerte, que fuera del Evangelio nos envuelve en absoluta oscuridad” (GS 22).

 

Todo esto, los cristianos lo celebramos y vivimos en la Pascua; y nos alegra poder afirmar, con el Concilio, que “vale no solamente para los cristianos, sino también para todos los hombres de buena voluntad, en cuyo corazón obra la gracia de modo invisible. “Cristo murió por todos y la vocación suprema del hombre en realidad es una sola, es decir divina” (GS 22).

 

EL SERVICIO DE LA IGLESIA

Los cristianos, al celebrar la Pascua, EN EL ÁMBITO DE UNA LAICIDAD ABIERTA Y CONSTRUCTIVA, renovamos nuestro compromiso de ser servidores de la sociedad como lo fue Jesús, que “siendo de condición divina, no consideró codiciable el ser igual a Dios. Al contrario, se despojó de su grandeza, tomó la condición de esclavo y se hizo semejante a los hombres. Y en su condición de hombre, se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz” (Fil 2, 6-8).

 

LA MISIÓN CONTINENTAL

En este contexto y con este espíritu de servicio queremos comunicar a todos los montevideanos y montevideanas que nos estamos preparando para llevar a cabo, en Montevideo, en los próximos tres años (2010-2013) la MISION CONTINENTAL querida por Aparecida y asumida con gran entusiasmo por todo el Pueblo de Dios que peregrina en América Latina y el Caribe.

 

Hermanas y hermanos: ¡CRISTO RESUCITÓ Y VIVE! Él nos trae la alegría y la esperanza para vivir en el amor a Dios y a los hermanos en la solidaridad y en la paz. En efecto, LA VERDAD EXISTE, porque Cristo, luz del mundo, resucitó y vive. EL AMOR EXISTE, porque Cristo, que murió por amor a cada uno de nosotros, resucitó y vive. LA VIDA EXISTE, porque Cristo que vino al mundo para que tengamos vida, resucitó y vive:  la Iglesia no tiene otro objetivo sino el de hacer presente a Cristo resucitado, Camino, Verdad y Vida, al servicio de toda la familia humana.

 

En la situación que estamos viviendo tan delicada y determinante para la vida de nuestro País, CRISTO RESUCITADO, que nos conduce a la vida por el camino de la verdad, nos hace libres y solidarios con la capacidad de hacer opciones responsables, a fin de que, en la justicia y en la paz, podamos elegir gobernantes que aseguren la VERDAD, el AMOR, y LA VIDA, para todos los ciudadanos.

Augurarles FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN es desearles que lo que creemos pueda ser una experiencia en la vida de cada uno de nosotros y que se pueda irradiar, por desborde de gratitud y de alegría, en el testimonio de justicia y  amor, para todos los integrantes de la Iglesia y de la sociedad.

 

Con todo afecto pido para todos ustedes la bendición, la alegría y la paz de Jesucristo, el Señor resucitado.

 

Nicolás Cotugno, sdb.
ARZOBISPO DE MONTEVIDEO

 

ARRIBA

 

MENSAJE DE PASCUA DEL OBISPO DE FLORIDA

Mons. Martín Scremini

 

“La experiencia pascual es la experiencia del encuentro con la persona de Jesús”

 

 

Un encuentro produce una experiencia fundamental en los discípulos: Jesús vive y está de nuevo con ellos.
 

El Resucitado les ofrece la posibilidad de un nuevo modo de existencia.


La experiencia pascual no se dio a través del conocimiento de una doctrina o por el cumplimiento de un sistema ético. Lo decisivo fue la experiencia de encuentro con la persona de Jesús.

 

Su resurrección no es un hecho del pasado. Para nosotros también hoy lo decisivo será dejarnos alcanzar por la persona de Cristo. Abrirnos a Alguien que vive en el interior mismo de nuestra vida.

 

“Sepan que yo estará con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28).

 

“Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa” (Ap 3,20).

 

Aquél que perdonaba a los pecadores, hoy sigue perdonando.

 

Aquél que llamaba al seguimiento, hoy nos sigue llamando.

 

Aquél que se acercaba a los pobres, hoy está en los pequeños y necesitados de vida.

 

Su historia se sigue escribiendo en nosotros y con nosotros.

 

Lo importante no es creer que Jesús curó, limpió, hizo caminar, resucitó muertos, sino experimentar que hoy puede curar nuestra visión de la vida, limpiar nuestra existencia, hacernos más humanos, resucitar lo que está muerto en nosotros.

 

Que en esta pascua tengamos todos esta experiencia pascual, que sepamos detectar las señales de vida que vienen del Resucitado y que eso nos lleve a no callar lo que hemos visto y oído y a dar la vida para que otros la tengan.

 

Mons. Martín Pérez
OBISPO de Florida

 

ARRIBA

 

BENDICIÓN DE RAMOS POR MONS. PABLO GALIMBERTI

El Obispo de Salto, Mons. Pablo Galimberti efectuó el domingo 5 la bendición de Ramos frente al Colegio Sagrada Familia, en Salto, y desde allí junto a los fieles partió en procesión hasta la Catedral.
 
.

 

HOMILÍA DE MONS. ORLANDO ROMERO, OBISPO DE CANELONES, EN LA MISA CRISMAL
“Dios es amor, Dios es fiel”

“La vocación al sacerdocio y al diaconado constituye un especial don divino, que se ubica en el amplio proyecto de amor y de salvación que Dios tiene para cada hombre, para cada mujer, para todos sin distinción alguna”.

Lunes 6, Catedral de Canelones

“Cantaré eternamente las misericordias del Señor; y proclamaré su fidelidad por todas las edades”

1.-Un saludo particular a los Presbíteros y Diáconos que en este día, en el marco de esta Semana Santa, renuevan sus compromisos sacerdotales y diaconales respectivamente; un saludo paterno a los religiosos y a los seminaristas, a la comunidad diocesana en una celebración de especial resonancia en toda la diócesis que como “iglesia”, peregrina en este departamento canario.

2.-Dios es amor, Dios es fiel, dos características íntimamente entrelazadas. Hoy nos hemos reunido para cantar eternamente las misericordias del Señor; y proclamar su fidelidad por todas las generaciones.

Es el que cumple las promesas, es el que ha bajado y, no ha dudado en anonadarse, con tal de hacernos de su propiedad al precio de su total entrega hasta la muerte y muerte de cruz.

Nuestro ser cristiano, nuestro ser discípulo misionero es fruto del encuentro personal con Jesucristo, quien da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva. “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que todos los que creen en él tengan vida eterna” (Jn.3,16).

“Y, puesto que es Dios quien nos ha amado primero (cfr.1Jn.4,10), ahora el amor ya no es sólo un mandamiento” sino la respuesta al don del amor, con el cual viene a nuestro encuentro” ((Deus Caritas est,).

Dios es fiel porque nos ama. Es entrañable al amor la fidelidad. “Les retribuiré, dice el Señor, con fidelidad y estableceré a favor de ellos una alianza eterna”. “Mi fidelidad y mi amor los acompañarán”. “Hoy se ha cumplido esta promesa que acaban de oír, proclamada por el profeta Isaías”.

“Les aseguro, por la fidelidad de Dios, que nuestro lenguaje con ustedes no es hoy “sí” y mañana “no”. Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, el que nosotros hemos anunciado entre ustedes – tanto Silvano y Timoteo, como yo mismo- no fue “sí” y “no”, sino solamente “sí”. En efecto, todas las promesas de Dios encuentran su “sí” en Jesús, de manera que por él decimos “Amén” a Dios, para gloria suya. Y es Dios el que nos reconforta en Cristo, a nosotros y a ustedes; el que nos ha ungido, el que también nos ha marcado con su sello y ha puesto en nuestros corazones las primicias del Espíritu”(2Cor.1,18-22).

Llevamos impreso en nuestro espíritu, como un tatuaje indeleble, nuestra condición de hijos por lo que Dios nunca se arrepentirá de ser nuestro Padre como bautizados; de que confía para siempre en nosotros como testigos de su reino desde nuestra confirmación; de contar con nosotros como fieles intérpretes de sus gestos sacramentales como presbíteros y diáconos.

Sea el Apóstol Pablo, en este año paulino, el que nos recuerde: como lo dijo a su discípulo Timoteo: “Si somos infieles, él es fiel, porque no puede renegar de sí mismo” (2Tim.2,13).

A la Comunidad de Roma les reitera:

“Qué importa que algunos no hayan creído? ¿Acaso su incredulidad anulará la fidelidad de Dios? De ninguna manera: Dios es veraz…” (Rom.3,3) “Les aseguro que Cristo se hizo servidor de los judíos para confirmar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas que él había hecho a nuestros padres, y para que los incrédulos glorifiquen a Dios por su misericordia” (Rom. 15,8).

Prosigue Pablo: “Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio. En efecto, a los que Dios conoció de antemano, los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que él fuera el Primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.

¿Qué diremos después de todo esto? Se pregunta Pablo.

Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?

El que no escatimó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos concederá con él toda clase de favores?

¿Quién podrá acusar a los elegidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién se atreverá a condenarlos?

¿Será acaso Jesucristo, el que murió, más aún, el que resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros?

¿Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo?

¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada? Las incomprensiones, la soledad, la traición, la calumnia, el mal carácter, la injusticia… y así podríamos continuar con el elenco de nuestras experiencias y situaciones…

Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquel que nos amó.

Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor” (Rom.8,28-39).

En una palabra, Dios se jugó por nosotros hasta un extremo escandaloso. Es lo que contemplaremos en las densas celebraciones de esta Semana Santa.

La vocación al sacerdocio y al diaconado constituye un especial don divino, que se ubica en el amplio proyecto de amor y de salvación que Dios tiene para cada hombre, para cada mujer, para todos sin distinción alguna. “En Jesucristo Dios Padre nos ha bendecido con toda clase de bienes espirituales y celestiales. El nos eligió en la persona de Cristo antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante Él por el amor” (Ef. 1,3-4).

En la llamada universal a la santidad se destaca la peculiar iniciativa de Dios escogiendo algunos para que sigan más de cerca de su Hijo Jesucristo, y sean sus ministros y testigos cualificados. “Jesús llamó personalmente a los que él quiso para que lo acompañaran y enviarlos a predicar” (Mc.3,14-15); ellos, a su vez, se asociaron con otros discípulos, fieles colaboradores en el ministerio misionero.

Jesús mismo es el modelo ejemplar de adhesión total y confiada a la voluntad del Padre a quien hemos de mirar, atraídos por Él. Por esto, nuestra vida respondiendo a la llamada del Señor y dóciles a la acción del Espíritu Santo se ha entregado completamente en la Iglesia al servicio del Evangelio. Damos gracias al Señor porque también hoy sigue llamando obreros para su viña.

De esta manera comprendemos mejor como la confianza en la iniciativa del Dios fiel modela y da valor a la respuesta humana. “No son ustedes los que me han llamado, soy yo quien los he elegido, y los he destinado para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca” (Jn.15,16).

Conviene recordar que nuestra respuesta a la llamada divina cuando se tiene conciencia de que es el Dios fiel quien toma la iniciativa y a Él le corresponde llevar a término su proyecto de salvación no nos permitirá enterrar el talento recibido en la tierra (Mt.25,14-30) sino que se manifiesta en la entusiasta adhesión a la invitación del Señor, como hizo Pedro, que no dudó en echar nuevamente las redes a pesar de haber estado toda la noche sin pescar nada confiando en su palabra (Lc.5,5).

Nuestra fidelidad y disponibilidad a Dios, nuestro Padre es reclamada por quien nos amó y se entregó por nosotros.

Es nuestro “aquí estoy, Señor, que tu siervo escucha, aprende y anuncia”. El “aquí estoy” es el eco fiel de tantos hombres y mujeres que han entregado su vida generosamente al Dios fiel que los ha llamado; es el eco del “fiat” de María por el que se constituyó morada del Verbo encarnado; es el eco del mismo Jesús, nuestro Maestro:”Aquí estoy para hacer tu voluntad”

Nuestra renovación de las Promesas Sacerdotales y Diaconales se alinean en esta misma actitud de reactualizar nuestra fidelidad, y que nos hace herederos de la entrega generosa de tantos sacerdotes, pastores entregados, santos , que no han dudado dar y gastar su vida en el ministerio cotidiano como respuesta generosa al Dios fiel:

 

Señor,

Mira a tus sacerdotes,

Tú los elegiste, los has consagrado

y los has enviado a tu viña.

Son tuyos,

santifícalos en la verdad,

consérvalos en la fidelidad,

concédeles el gozo en tu servicio.

Que no sucumban ante la soledad,

ni se abatan ante lo escaso de la cosecha.

María,

Madre de Jesús y Madre nuestra:

que en el ejercicio de su ministerio

se sientan vinculados a tu maternidad divina,

generando por la proclamación de la Palabra,

la celebración de la Eucaristía y

los sacramentos

nuevos hijos de Dios y hermanos de Jesús,

nuestro Señor.

Amén.

Canelones, 6 de abril de 2009

 

ARRIBA


COLUMNA DE MONS. PABLO GALIMBERTI
La vida y sus “reveses”

Diario Cambio, 3 de abril de 2009

En la vida común se nos cruzan imprevistos y adversidades; son los “reveses”, a veces con cara de absurdo. Pero curiosamente las crisis tienen su cara positiva, porque lo que me golpea también me despierta, y gracias a eso podemos agarrar con firmeza el timón, porque hay períodos en que navegamos con “piloto automático”, llevados por las rutinas.

Estas líneas me surgieron cuando me enteré que un arquitecto de Fray Bentos, de 32 años, subió a un techo y al pisar una chapa de fibra, ésta cedió y la caída fue fatal. Con seis meses de casado deja una esposa esperando un bebe. ¿Será cierto que hay un destino escrito para cada uno y como canta Gardel “contra el destino nadie la talla”?

Además de los absurdos familiares muchos pueblos han padecido terribles flagelos. Genocidios planificados y ejecutados sin asco, como el Holocausto del pueblo judío, o del pueblo armenio a comienzos del siglo XX o en Ruanda durante 1994. En menor escala, obviamente, nuestro país no fue ajeno al clima de violencia que fracturó la convivencia en la década más oscura del siglo pasado.

Las formas en que los “reveses” golpean a las familias son muchas: enfermedades físicas, depresiones, crisis de fe, violencia familiar, accidentes, hijos abandonados, encarcelamiento de un familiar, muertes, separaciones, pérdida de trabajo, distanciamiento por herencias, etc.

La vida humana, lejos de ser rectilínea se asemeja a una conjunción de opuestos. En tiempos de guerra la orden era navegar en zigzag, contaba mi padre. Yo creo en tres cosas: Dios conoce mi final; eso no me impide tomar decisiones libres; alcanzo la felicidad cuando mi amor y mi libertad sintonizan con Jesucristo. Esta es la paradoja, según San Ignacio de Loyola: actúa como si todo dependiera de ti y nada de Dios. Y a la vez, actúa como si todo dependiera de Dios y nada de ti.

Las reflexiones de los sobrevivientes de los Andes hacen pensar. Uno de ellos se pregunta: “¿por qué yo y ellos no? ¿Qué lógica hay en esto?” Otro dice: “hasta ese momento mi vida era plácida y agradable”. Y otro: “Tuvimos que humillarnos hasta lo máximo”. Es verdad, no dominamos todo lo que nos pasa; nos encontramos metidos en situaciones que no elegimos de antemano. Y con esas piezas, sanas o rotas, tenemos que pedalear, junto a otros, con miedos y deseos, con la voz de mi conciencia y las voces de afuera, con mis fuerzas y debilidades, mis audacias y cobardías, con amigos y adversarios con quienes convivo.

Días atrás, al cumplirse el tercer año del accidente ferroviario en Young, que dejó un saldo de 8 muertos y 9 heridos, Yolanda, a la que el tren le arrancó el brazo izquierdo, declaró: “Lo que pasó fue obra del que está allá arriba”. “Dios me tenía preparado esto y lo bueno es que me dio una segunda oportunidad… ¡me queda el otro brazo!” En los lugares más tristes encontramos gestos de nobleza y belleza. Maximiliano Kolbe, sacerdote polaco, en 1941, en el campo de concentración de Auschwitz, pidió sustituir a uno de los diez detenidos que en represalia por la fuga de un detenido, iba a ser fusilado. El es padre de familia, dijo. Se lo permitieron y murió en el bunker del hambre. Con un enfoque artístico y de fábula Roberto Benigni en “La vida es bella” muestra como tarea de un padre frente a su pequeño hijo, el hacer bello el lado absurdo de la vida.

En los días de Semana Santa los cristianos hacemos memoria del acontecimiento que dio vuelta la muerte con todas sus máscaras y virulencias. Muerte del cuerpo que se agota, del alma entristecida, de la mente disociada, de esperanzas rotas, de promesas vacías, de lealtades pisoteadas y palabras ensuciadas por labios impuros. Y esa muerte de Jesús el Hijo de Dios no fue un plan “B” ante imprevistos de última hora, después que Pilato se lavó las manos y el pueblo manipulado por dirigentes sibilinos votó a Barrabás. Fue el acto más libre y soberano de la historia, porque la persona, el sujeto que libre y amorosamente la fue escribiendo paso a paso, bebió el cáliz hasta el fondo. Y ese Jesús de Nazaret, desde la mañana del Domingo de Resurrección alienta la aurora de un nuevo día y nos invita a compartir su cáliz hasta la última gota.

 

ARRIBA

Celebraciones de Semana Santa
en las Diócesis

 

 

SEMANA SANTA EN LA ARQUIDIÓCESIS DE MONTEVIDEO

 

En el sitio web de la Arquidiócesis de Montevideo www.arquidiocesis.net se encuentran disponibles las celebraciones de Semana Santa de las distintas Parroquias.

 

Titulares

 

                                          

Diócesis de Mercedes

CELEBRACIONES DE SEMANA SANTA

 

Presididas por el Obispo Diocesano, Mons. Carlos Collazzi

 

DOMINGO DE RAMOS: 

 

En el patio del Colegio-Liceo “San Miguel” (Salesianos):

A la hora 10 y 30, Bendición de los Ramos y Procesión  hacia la Catedral.

Misa del Domingo de la Pasión del Señor                                        

 

MIÉRCOLES SANTO

A la hora 18, Solemne Misa Crismal en la Parroquia “Nuestra Señora de los Remedios” de Nueva Palmira. Única Misa en este día en la Diócesis. Desde la mañana se realizará el encuentro de los Presbíteros y Diáconos.

 

JUEVES SANTO

A hora 19;  Solemne Misa de la Cena del Señor y lavatorio de los pies.

 

VIERNES SANTO

A la hora 16; celebración de la Pasión del Señor

A la hora 19, Via Crucis en Plaza del Encuentro (Trasmitido por Cadena de Radios)

 

SÁBADO SANTO

A la hora 21: SOLEMNE VIGILIA PASCUAL

 

DOMINGO DE PASCUA

A la hora 7: Mensaje de Pascua del Sr. Obispo Diocesano a toda la Diócesis y Misa de Pascua para Aquellos que hoy no pueden concurrir a las Iglesias, trasmitida como todos los domingos, por la Cadena Diocesana de Radios

A la hora 19: Solemne Misa Concelebrada en la Iglesia Catedral

 

Titulares

 

 

CELEBRACIONES SEMANA SANTA EN LA CATEDRAL DE MALDONADO

 

 

 

Titulares

 

 

SEMANA SANTA EN LA CATEDRAL DE FLORIDA

 

Celebraciones presididas por el Obispo, Mons. Martín Pérez Scremini

 

Domingo de Ramos- Misa 10:30 hs

 

Jueves Santo: 10:00 hs Misa Crismal

                       19:30 hs La Cena del Señor

 

Viernes Santo: 16:00 hs  La Pasión de Señor

                         19:00 hs Via Crucis

 

Sábado 11- 21:00  hs Vigilia Pascual

 

Domingo de Pascua: 19:30 hs Misa de Resurrección

 

TODAS LAS CELEBRACIONES DE LA CATEDRAL

 

DOMINGO DE RAMOS, 05 DE ABRIL

10:00 h. Concentración en el atrio y bendición de Ramos

10:30 h. Celebración Eucarística

19:00 h. Rezo del Santo rosario y confesiones

19:30 h. Celebración Eucarística

 

LUNES SANTO, 06 DE ABRIL

 8:00 h. Rezo de LAUDES

 8:30 h. Celebración Eucarística

 9:00 h. – 12:00 h. Convivencia con niños en la casa de Retiros

18:00 h. Eucaristía en el Centro de la Calera

18:30 h. Rezo del vía crucis y confesiones en la Catedral

19:30 h. Celebración Eucarística

20:00 h.Presentación de la PASIÓN DE CRISTO, en pantalla Gigante

Salón Diocesano

 

MARTES SANTO, 07 DE ABRIL

8:00 h. Rezo de LAUDES

8:30 h. Celebración Eucarística

10:00 h. Visita a los enfermos de la Catedral

18:00 h. Eucaristía en San Cono

18:30 h. Rezo del vía crucis y confesiones en la Catedral

19:30 h. Celebración Eucarística

 

MIÉRCOLES SANTO, 08 DE ABRIL

JORNADA DE LA RECONCILIACIÓN

8:00 h. Rezo de LAUDES

8:30 h. Celebración Eucarística, en honor a la Virgen de los Treinta y Tres

10:00 h. visita a los enfermos de la Catedral

16:00 h. – 18:00 h. Encuentro con adultos

17:00 h.  Misa en la Rural

17:00 h. Misa en Aguas Corrientes

18:30 h. Rezo del vía crucis y confesiones en la Catedral

20:00 h. Misa de Sanación carismática: este día habrá confesiones, antes y durante la misa, para todos los que no lo hayan hecho.

 

JUEVES SANTO, 09 DE ABRIL

Son muchos los grandes "acontecimientos salvíficos" que hoy se recuerdan en la vida de Cristo Jesús: Su Cena de despedida y su gran Oración por nosotros. La Institución de la Eucaristía.  La Institución del Ministerio (servicio) como parte esencial de su Iglesia. Su Testamento: el mandamiento del amor. El ofrecimiento, anticipado y consciente, de su vida, de su Cuerpo y Sangre, para salvación del mundo.

 

8:00 h. Oración de LAUDES

10:00 h. Santa Misa Crismal

19:00 h. Rezo del Santo Rosario

19:30 h. Celebración Eucarística: Cena del Señor

21:30 h. Solemne Hora Santa: Adoración hasta las 23:30h.

 

VIERNES SANTO, 10 DE ABRIL

Es la hora de la verdad. Es el viernes Santo, es el día en que Jesús llega hasta el final, hasta aceptar su muerte.

Hoy contemplamos su cruz y le agradecemos su entrega, afirmamos nuestra fe en El. Porque en El la humanidad entera, con todos sus dolores y angustias, encontrará la luz, la salvación.

Es por eso que esta tarde es más oscura que las demás tardes, porque Jesús, nuestro hermano y nuestro amigo, ha muerto...

 

8:30 h. Oración de LAUDES

16:00 h. Celebración de la Pasión y muerte del Señor

19:00 h. Vía crucis.  Se parte desde la Catedral hasta la plaza Artigas.

Traer todos velas y radio para sintonizar el Vía crucis.

 

SÁBADO SANTO, 11 DE ABRIL

Hoy es el gran día de la resurrección. Es la Noche Santa, la Noche de la RESURRECCIÓN, la noche más bella de todas. En esa noche estamos de vela porque Cristo ha resucitado con El.

 

8:30 h. Oración de LAUDES

11: 00 h. Homenaje a la Santísima Virgen María.

Rezo del Santo Rosario y acto mariano

21:00 h. “SOLEMNE VIGILIA PASCUAL”

 

DOMINGO DE RESURRECCIÓN, 12 DE ABRIL

El Domingo de Resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los católicos, ya que con la Resurrección de Jesús es cuando adquiere sentido toda nuestra religión. En la resurrección encontramos la clave de la esperanza cristiana: si Jesús está vivo y está junto a nosotros, ¿qué podemos temer?, ¿qué nos puede preocupar?

 

  9:00 h. Celebración Eucarística en la Catedral

10:00 h. Celebración Eucarística en la Catedral

11:00 h. Celebración Eucarística Centro Cristo Rey

17:00 h. Celebración Eucarística en el Hospital

18:00 h. Celebración Eucarística en San Cono

19:30 h. Celebración Eucarística en la Catedral

 

Titulares

 

 

 

CELEBRACIONES EN LA DIÓCESIS DE SALTO

 

Presididas por el Obispo Diocesano, Mons. Pablo Galimberti

 

Bendición y posterior procesión de Ramos el Domingo de Ramos, a las 10:30 hs, en la Catedral de Salto.

Lunes santo a las 19 hrs, en la Basílica Nuestra Sra. del Rosario y San Benito de Palermo de Paysandú, Misa Crismal junto al Presbiterio, en el marco de la cual van a realizar el rito de admisión a las órdenes sagradas tres seminaristas que cursan tercer año de teología.

Miércoles 8 en Pueblo Biassini (zona de campaña) misión con participación de jóvenes

Jueves santo Misa de la Cena del Señor, a las 19:30 hs

Viernes santo, a las 16 hs, celebración de la Pasión del Señor

Viernes santo, a las 20 hs, Via Crucis por las calles de la ciudad de Salto, que sale de la Parroquia del Carmen y termina en la Catedral.

Sábado 11, a las 21 horas,  Solemne vigilia pascual en la Catedral

 

Titulares

 

                                              

SEMANA SANTA EN LA DIÓCESIS DE CANELONES

                                              

Presididas por el Obispo Diocesano, Mons. Orlando Romero                                                                                        

Domingo de Ramos -5 de Abril                                     

10:00 hs Bendición de Ramos y Procesión                                           

(Partimos desde el Liceo Ntra. Sra. de Guadalupe)                                                                   

Lunes Santo - 6 de Abril                                              

9:30 hs Misa Crismal - Catedral Canelones                                           

                                              

Jueves Santo - 9 de Abril                                             

19:00 hs Misa de la Cena del Señor (Catedral)
                       

Viernes Santo - 10 de Abril                                          

15:00 hs Celebración de la Pasión del Señor (Catedral)                                     

Sábado-  11 de Abril                                        

21:30 hs. Solemne Vigilia Pascual (Catedral)                                                                

Domingo de Pascua (12 de Abril)                                             

10:00 hs Misa de Resurrección - (Hnas de Calcuta - Villa San Isidro)                                         

19:00 hs Misa de Resurrección - Catedral

 

SEMANA SANTA EN LA DIÓCESIS DE SAN JOSÉ DE MAYO

 

Toda la información en: http://www.sanjosedemayo.diocesis.ws/

 

 

SEMANA SANTA 2009 EN MINAS

Parroquia de la Inmaculada Concepción – Catedral de Minas

5 DE ABRIL – DOMINGO DE RAMOS

Hora 8: SANTA MISA

Hora 10:45: Bendición de Ramos en la Capilla del Colegio del Verdún (llevar consigo los ramos). Procesión por la calle Rodó hasta la Catedral. Al llegar, Santa Misa.

Hora 19: SANTA MISA

6 DE ABRIL – LUNES SANTO

Hora 19: SANTA MISA

7 DE ABRIL – MARTES SANTO

Hora 17:30 RETIRO COMUNITARIO, preparándonos para la Pascua. Cada uno trae su Biblia y algo para escribir. Estamos todos invitados para este tiempo de oración.

Hora 19: SANTA MISA

8 DE ABRIL – MIÉRCOLES SANTO

Hora 17:30 RETIRO COMUNITARIO, preparándonos para la Pascua. Cada uno trae su Biblia y algo para escribir. Estamos todos invitados para este tiempo de oración.

Hora 19: SANTA MISA

9 DE ABRIL – JUEVES SANTO

Hora 10: MISA CRISMAL con la renovación de los compromisos sacerdotales y diaconales y la bendición de los Santos Óleos. Estamos todos invitados para acompañar este Eucaristía tan especial para todo nuestro Presbiterio.

Hora 19: Celebración de la CENA DEL SEÑOR (como gesto de amor fraterno y solidario traemos alimentos para compartirlo con hermanos que necesiten. En la Catedral habrá un lugar donde depositarlos).

Hora 22: Hora Santa

10 DE ABRIL – VIERNES SANTO

Hora 9: Oración de Laudes.

Hora 16: Celebración de la PASIÓN Y MUERTE DEL SEÑOR.

Hora 21: VIA CRUCIS, por la calle. Salimos desde la Catedral, cada uno trae su antorcha.

11 DE ABRIL – SABADO SANTO

Hora 9: Oración de Laudes.

Hora 19: Santo Rosario, acompañando a María en su soledad.

Hora 21:30: SOLEMNE VIGILIA PASCUAL: Liturgia  del Fuego, Liturgia de la Palabra, Liturgia Bautismal y Misa Pascual. Al finalizar, nos reunimos toda la Comunidad en el Salón de la Purísima en un ÁGAPE FRATERNO. Compartimos lo que traemos, traemos lo que podemos.

12 DE ABRIL – DOMINGO DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

No hay Misa de 8

Hora 11:15: MISA DE PASCUA

Hora 19: MISA DE PASCUA

En las Capillas, las Misas de Pascua son en los horarios habituales.

CRISTO HA RESUCITADO, ALELUYA, ALELUYA!! FELICES PASCUAS

 

Celebraciones · Homilías · Imágenes de la Semana Santa con Benedicto XVI
 
Especial de Semana Santa en ACI Prensa Especial de Semana Santa en Catholic.net

aciprensa :: Lo que todo católica necesita  saberEl Misterio Pascual

"En el misterio pascual, Dios Padre, por medio del Hijo en el Espíritu Paráclito, se ha inclinado sobre cada hombre ofreciéndole la posibilidad de la redención del pecado y la liberación de la muerte". (Juan Pablo II )

«Y se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios lo exaltó y le dio el Nombre que está sobre todo nombre». Flp 2,8-9

La Semana Santa

Es la semana más intensa del Año Litúrgico, en la cual se reza y reflexiona sobre la Pasión y Muerte de Cristo.

La Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año. Sin embargo, para muchos católicos se ha convertido sólo en una ocasión de descanso y diversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana la debemos dedicar a la oración y la reflexión en los misterios de la Pasión y Muerte de Jesús para aprovechar todas las gracias que esto nos trae.

Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios el primer lugar y participar en toda la riqueza de las celebraciones propias de este tiempo litúrgico.

http://www.es.catholic.net/celebraciones/120/301/articulo.php?id=1275

Ayudas vía web para una Santa Semana
Especial de Iglesia.cl incluye un Itinerario para facilitar la tarea de los padres, al presentar a sus hijos el camino de Jesús, desde Ramos hasta el anuncio gozoso de la Pascua.   www.iglesia.cl
La Semana Santa o Semana Mayor está formada por los últimos días de la Cuaresma (del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor a la Misa en la Cena del Señor exclusive) y el Triduo Pascual de la Pasión, Muerte, Sepultura y Resurrección del Señor EWTN
Calendario Litúrgico de Semana Santa
 

Santa Sede publica cronograma de celebraciones que
presidirá el Papa Benedicto XVI en Semana Santa

Hoy se ha publicado la notificación de la Oficina de las celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, con el calendario de las celebraciones que presidirá Benedicto XVI durante la Semana Santa de este 2009. Celebraciones que se abren con la del próximo 5 de abril, Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor y XXIV Jornada Mundial de la Juventud – cuyo tema, recordamos, es «Hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo». ( 1 Tm 4,10).

El Jueves Santo, 9 de abril, ‘como signo de la estrecha comunión entre el Pastor de la Iglesia universal y sus hermanos en el Sacerdocio ministerial’, el Santo Padre presidirá - la concelebración de la Santa Misa Crismal con los Cardenales, Obispos y Presbíteros – diocesanos y religiosos – presentes en Roma. La cita es para las 9 y media de la mañana, en la Basílica de San Pedro.

Luego, por la tarde del mismo Jueves Santo - como es tradicional - Benedicto XVI dará comienzo al Triduo Pascual con la Santa Misa de la Cena del Señor. A las cinco y media de la tarde, en la Basílica papal de San Juan de Letrán, Catedral de Roma. Durante este rito, en el ‘Día del amor fraterno’, se invitará a los presentes a cumplir un acto de caridad que, por voluntad del Santo Padre, será en favor de la comunidad católica de Gaza.

También el Viernes Santo, las celebraciones son dos. La primera a las cinco de la tarde, en la Basílica Vaticana, para conmemorar la Pasión del Señor. Y luego, a las 9 y cuarto de la noche, Benedicto XVI presidirá el Vía Crucis, en el Coliseo de Roma. Y como cada año, al concluir este piadoso camino de la cruz, el Santo Padre dirigirá unas palabras a los fieles e impartirá la Bendición Apostólica.

El Sábado Santo 11 de abril, a las 9 de la noche en la Basílica Vaticana, Benedicto XVI presidirá la Vigilia Pascual y luego, a las 10 y 15 de la mañana del Domingo, 12, en el atrio de la misma Basílica de San Pedro, presidirá la Santa Misa de Resurrección del Señor. En este día impartirá también la Bendición ‘Urbi et Orbi’ – a la ciudad de Roma y al mundo.

 

Principal ] Arriba ] Semana Santa 2004 ] SEMANA SANTA 2005 ] SEMANA SANTA 2006 ] Mensajes de PASCUA de los Obispos uruguayos ] Semana Santa 2010 ] [ Semana Santa - 2009 ] Semana Santa 2008 ] SEMANA SANTA 2007 ]