| Especial de SEMANA SANTA | |
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Mensaje de Pascua del Arzobispo de MONTEVIDEO Mons. Nicolás Cotugno, sdb |
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| Conferencia Episcopal del Uruguay -2007 | |
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¡FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN! |
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Este augurio pudiera parecer de carácter simplemente religioso, dirigido a quienes creen que JESUCRISTO RESUCITÓ.
En realidad, puede ser el punto de partida. Pero no es exclusivo ni excluyente. La fisión del átomo es un elemento de carácter científico que afecta a toda la humanidad. Sin eso todos, científicos y analfabetos, creyentes y ateos, nos moriríamos de frío. Afortunadamente, la existencia del sol no depende ni de los científicos, ni de los creyentes, sino sólo de Dios que los creó.
El Papa Benedicto XVI en su reciente documento SACRAMENTUM CARITATIS sobre la Eucaristía usa una comparación inédita en la historia de la Iglesia. Sostiene: “ La conversión sustancial del pan y del vino en su cuerpo en su sangre introduce en la creación el principio de un cambio radical, como una forma de “fisión nuclear”, por usar una imagen bien conocida hay por nosotros por nosotros, que se produce en lo más íntimo del ser; un cambio destinado a suscitar un proceso de transformación de la realidad cuyo término último será la transfiguración del mundo entero, el momento en que Dios será todo para todos (cfr 1 Cor 15, 28)”
Nos llena de inmenso asombro la constatación científica de la fusión-fisión del átomo. El hombre tiene la capacidad de desentrañar la naturaleza y de producir un cambio en la misma que abre posibilidades inimaginables de energía y de nuevos horizontes en el campo de la investigación que lo hacen cada vez mas “dueño” de la naturaleza.
Si pensamos el camino recorrido por la humanidad que ha necesitado del fuego para calentarse y abrirse caminos para procurarse una mejor calidad de vida con el mismo ( ¡qué no significó para el progreso humano la locomotora a vapor! ) y de mil otros inventos para comunicarse – la informática está determinando otro de los momentos claves para el desarrollo de la comunicación entre los seres humanos, y parecería que Gütemberg estaría pasando definitivamente a la historia- podemos también detenernos a pensar y a imaginar los futuros cambios y las futuras novedades que representan a la inteligencia humana en todos los órdenes, desde las ciencias a la filosofía, desde la música a los deportes, desde la alimentación al arte, desde la economía a la política, en una palabra: desde el hacer al ser, desde el vivir al existir...
En la física se ha dado un paso grande cuando se descubrió la fusión del átomo, dando a la humanidad la posibilidad de disponer de la energía atómica (¡para el bien y para el mal!) Dando un paso adelante se habla de la fisión del átomo...
Pongámonos ahora en otra órbita de la existencia, nos menos real que la de la física y de la matemática: la de la metafísica y de la religión. Los católicos somos discípulos de un hombre que murió y resucitó. ¿Quién no se enteró de su muerte cuando lo crucificaron? Pero hubo también quienes lo vieron vivo, resucitado entre los muertos, que comieron con Él, lo tocaron. No era un fantasma...
Hagamos una doble constatación:
Primera. Jesús de Nazaret se dice el Hijo del Padre. Es Dios como Él. Pero también es hombre. Para aceptar su humanidad no se necesita fe. Alcanza la historia. Pero para aceptar que este Hombre, Jesús, es personalmente Dios, la historia no alcanza; el verlo no alcanza, el escucharlo no alcanza. La razón se topa con un ser para entender el cual la inteligencia debe admitir que lo trasciende. Para establecer una relación con El debo echar mano de otra mediación de conocimiento y de relación: el testimonio.
Se me abre un panorama insospechado relativo al SER. En concreto, intuyo que la naturaleza humana, el cuerpo humano, mi cuerpo, puesto en paralelo con el Cuerpo de Cristo, con su naturaleza humana, me da la posibilidad de pensar que puede existir otra manera de ser hombre tan diferente, tan superior -haciendo analogía con la energía- como la energía atómica en relación a la energía calórica... Paso de las piedras, a los palitos, a los fósforos, al encendedor, a la central nuclear... Paso del volar de ICARO, al Discovery de la Nasa, de las naves de los Vikingos o carabelas de Colón, a las naves espaciales...: PASO DE NUESTRA MANERA DE SER, A LA MANERA DE SER DE OTRO SER, TAN SUPERIOR A MI, A TI, A NOSOTROS, COMO Y MUCHO MÁS QUE LAFISIÓN DEL ÁTOMO EN RELACIÓN AL FOSFORO...
En la vida de Cristo hay un acontecimiento que nos pone en esta órbita de reflexión: El se transfigura en el monte Tabor, en la presencia de tres testigos: Pedro, Santiago y Juan. El cuerpo de Cristo adquiere una luminosidad que no encuentra término de comparación, ni siquiera con el sol. Esa luz es de otra naturaleza.
¿No es racional admitir la posibilidad de otra forma de existencia que trascienda la nuestra? ¿No es racional pensar en la posibilidad de existir nuestra naturaleza humana, en un contexto superior, en el que aún conservando la propia identidad, se es persona de otra manera? El cuerpo resucitado de Jesús el Nazareno, ¿no será realmente la alternativa de la SUPREMA FORMA DE SER DE TODO SER HUMANO?
LA EUCARISTÍA ¿no será el anticipo, la profecía sacramental en el tiempo, de la eterna y divina manera de ser del hombre en Dios-Trinidad, por Cristo Jesús, el Señor?
¡SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO!
Dios es persona porque relación subsistente. Es su propia relacionalidad... El hombre, criatura, hecha a su imagen, es persona participando de la relacionalidad divina. Su creaturalidad le hace poner los pies en la tierra...
¿Que pasa conmigo cuando comulgo? Puedo y debo decir: Ya no soy yo quien vive es Cristo quien vive en mí. Estoy en comunión con El. El yo de Cristo es su relacionalidad trinitaria. Yo, UNO con Cristo. Entro de alguna manera en la misma relacionalidad ¿Cómo se manifiesta en mí ser? Siendo como El es: me pierdo...
Intuyo entonces porqué Jesús concentra todo su mensaje , su Evangelio, en ese AMENSE COMO YO LOS HE AMADO. Resuenan en nosotros sus palabras: “Dios es amor... Tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo unigénito... Me amó y se entregó por mí”.
SU AMOR ES EL CAMINO DE LA PERSONALIZACIÓN DEL HOMBRE, es la verdad que diviniza la humanidad. VERDAD – BELLEZA – AMOR: PALABRAS QUE DESDE Cristo Resucitado adquieren un contenido aún más novedoso que la energía nuclear en comparación con la locomotora a vapor... o Internet a Gütemberg.
Quisiera en mi augurio de FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN llegara a cada uno de Uds. con la misma novedad, frescura y ardor de los primeros discípulos de Jesús, que se decían unos a otros: ¡XRISTOS ANÉSTI!, ¡CRISTO RESUCITÓ!
Este JESÚS QUE EL PADRE RESUCITÓ de entre los muertos SE NOS APARECE EN LA EUCARISTÍA: Ahí lo “vemos”, lo “trocamos”, lo “oímos”, lo “comemos”, NOS HACE UNO en el amor, en Dios, que es AMOR.
ESTE ES MI AUGURIO DE
¡FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN PARA TODOS Y PARA SIEMPRE!
+ Nicolás Cotugno, sdb Arzobispo de Montevideo |